¡Stop! - Deporte

¡Stop!

Autor:

Juventud Rebelde

RÍO DE JANEIRO.— Una odisea vivimos este sábado los periodistas para acceder a las instalaciones deportivas en el primer día de «alto voltaje» en las competencias de los XV Juegos Panamericanos.

Sucede que, en su afán por evitar algún suceso lamentable, los organizadores reforzaron las medidas de seguridad en cada escenario de competencias, aunque estas eran ya bastante estrictas.

Entre otros avatares, tardamos media hora en ser revisados de la cabeza a los pies a la entrada del estadio de béisbol, y nuestro fotógrafo casi fue expulsado del pabellón de balonmano por salir del mismo y volver a entrar a los pocos minutos.

En general, abruma tanta vigilancia, lo cual contrasta con la gentileza de los voluntarios, quienes se disculpan constantemente por las molestias que causa el «operativo». Ellos no pierden la sonrisa, pero temen que a otros pueda agotárseles la paciencia.

Sobre todo, porque llegar de un recinto a otro puede demandar un nuevo acto de estoicismo, si nos atrapa un «tranque» en cualquiera de las congestionadas avenidas de esta gran ciudad. Y conste que la Municipalidad de Río implantó vías exclusivas para facilitar la circulación de los vehículos acreditados en el evento, pero del mismo modo fue reforzado el transporte público, así que no se ha logrado despejar el tránsito.

Como ocurre en las sedes de los Juegos Olímpicos, aquí no se les ha dado a los choferes la autorización para parquear automóviles particulares en los lugares de competencias y, según se explica en un comunicado del Comité Organizador, antes de la cita continental se realizó un «estudio de simulación matemática» para decidir cuáles eran las mejores rutas.

Pero, como siempre, la práctica ha sido mucho más rica que la teoría y algo no ha salido bien. «Panamericanos sí, Pan-demónium no», se leía en el parabrisas de un auto estacionado en las inmediaciones del Parque Acuático. Y ojalá mejoren las cosas, porque caminar no es recomendable ahora que se fue la lluvia y el sol calienta a ratos como en Cuba, un mediodía cualquiera de verano.

Comparte esta noticia

Enviar por E-mail

  • Los comentarios deben basarse en el respeto a los criterios.
  • No se admitirán ofensas, frases vulgares, ni palabras obscenas.
  • Nos reservamos el derecho de no publicar los que incumplan con las normas de este sitio.