Santiago de Cuba reedita su récord de 12 nocaut

Autor:

Juventud Rebelde

Las avispas se han ensañado este año con el pitcheo de Occidente y hasta la fecha solo Pinar del Río y Matanzas han escapado a  su yugo

A cada rato, después de leer los mensajes en mi buzón electrónico, me invade cierto pesimismo. Les confieso que a veces no sé cómo quedar bien con ustedes. Ahora dice un lector santiaguero que reseñar el récord de bases por bolas de los lanzadores indómitos fue burlarse del equipo campeón nacional. ¿Pueden creerlo?

Espero que hoy los aficionados de la Ciudad Héroe salgan complacidos, pues voy a referirme al punto fuerte de los conjuntos orientales: la ofensiva. Anoten esto: con su nocaut del pasado jueves frente a Metropolitanos, Santiago llegó a 12 mazazos propinados en esta temporada, e igualó su récord histórico.

Repasemos el expediente: dos fuera de combate a los Metros (18-1 y 13-0), tres a la Isla (12-0, 15-1 y 15-0), uno a Industriales (11-1), otro a La Habana (20-4), dos a Sancti Spíritus (15-4 y 11-1), dos a Cienfuegos (11-1 y 10-0) y uno a Guantánamo (13-3). Como se ve, solo Pinar y Matanzas han escapado al yugo por el oeste, aunque los yumurinos están en remojo, pues todavía tienen pendiente cinco desafíos con Santiago.

¿Será que los indómitos se motivan más frente a los lanzadores de Occidente? ¿O es que los serpentineros de la zona oriental están más acostumbrados a enfrentar la tanda del terror? Ambas hipótesis son perfectamente posibles.

En total, íbamos por 76 nocaut en esta campaña, sin incluir los juegos de anoche. A ese paso, volará en pedazos el récord de 88, estampado en la temporada anterior. Y el equipo que más recibe es la Isla, con diez, según consta en el archivo del estadístico Benigno Daquinta.

Santiago, en cambio, solo ha sufrido de lo lindo en tres ocasiones: frente a Pinar (12-2), La Habana (12-2) y Ciego de Ávila (13-3).

Por eso hay que lanzar pegado, aunque sin excesos, pues la violencia no conduce a nada.

Se fueron en blanco

Muchos comentarios despertaron esta semana las dos lechadas consecutivas de los lanzadores habaneros frente a Villa Clara. Y en realidad fue peor el asunto, pues los bateadores naranjas solo fabricaron una carrera entre el martes y el jueves.

Sin embargo, hubo rachas peores anteriormente en el béisbol revolucionario. Por ejemplo, en marzo de 1978, durante la cuarta Serie Selectiva, Matanzas estuvo cuatro juegos consecutivos sin poder anotar (uno frente a La Habana y los tres siguientes ante Las Villas).

Y en la 44 Serie Nacional, los bateadores yumurinos no pisaron el home durante tres días seguidos frente al pitcheo avileño (21, 22 y 23 de enero de 2005). Desde la colina, sus verdugos fueron Michel Pino (4-0), Valeri García (6-0) y Osmar Cervantes (15-0). Seguidamente, el derecho granmense Misael López volvió a amordazarlos el 25 de enero (2-0).

¿Qué les parece? Por suerte, no hay mal que dure cien años, como dice el refrán.

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