Vistazo a la labor de los emergentes en la Serie Nacional de Béisbol

Para ser un buen bateador emergente se necesitan nervios de acero

Autor:

Juventud Rebelde

Los emergentes de La Habana fueron los más efectivos durante la clasificatoria. Foto: Alex Castro Para salir «frío» del banco y batear en situaciones límite se necesitan nervios de acero. Pero esa cualidad no la tiene todo el mundo y por eso son tan admirados los buenos emergentes.

Fresquito está el ejemplo del primer juego del play off entre La Habana y la Isla, cuando Roberto Zulueta fue llamado a la hora cero y pegó el hit que prendió la chispa en el final del noveno inning. Así, el manager de los vaqueros, Esteban Lombillo, puede considerarse un hombre dichoso, pues sus emergentes fueron los más efectivos de la etapa clasificatoria (ver tabla adjunta) y parece que seguirán la tónica en esta postemporada.

Sin embargo, Lombillo no abusó de los bateadores sustitutos durante la fase preliminar, a pesar de que la ofensiva de su equipo estuvo limitada. En cambio, conjuntos sotaneros como Cienfuegos y Metropolitanos hicieron de los emergentes casi una costumbre. También Pinar, cuya alineación varió mucho a lo largo del campeonato.

Uno de los hombres más utilizados en esta difícil misión fue el espirituano José Luis Sáez —falló en el primer juego de la postemporada—, quien bateó .300 (seis hits en 20 veces al bate). En cambio, su compañero de equipo Yoanni Delgado no ha sido efectivo, pues acumula solo cuatro cañonazos en 22 turnos oficiales (.182). El tercer «kamikaze» empleado por Juan Castro en estos play off, Yoandi Baguet, terminó en .400 (5-2).

Al timonel pinero Armando Johnson la suerte le dio la espalda con los emergentes y los números hablan por sí solos: Glaude Kindelán bateó .133 (dos hits en 15 veces al bate), Liván Sánchez lo hizo para .143 (14-2) y el novato Juan Carlos Lescaille promedió .182 (11-2).

Otro debutante, el avileño Rusney Castillo, fue el sustituto de mayor average (.750), al conectar indiscutibles en tres de sus cuatro oportunidades. No obstante, considerando la cantidad de veces al bate, pudiera decirse que los mejores emergentes del campeonato fueron Osmel Cordero, de Metropolitanos, y el matancero Hugo Morales.

Cordero sopló 11 imparables en 16 turnos (.688), en tanto Morales disparó ocho en 22 (.364). Igualmente les fue bien a dos hombres tradicionales en esta función: los industrialistas Jokel Gil (de 9-5 para .556) y Alejandro Regueira (de 11-4 para .364).

En fin, traje estos apuntes para echarle más leña al fuego y avivar la polémica. Sé muy bien que las decisiones de los mentores se miran con lupa a partir de ahora. Pero tengan calma, pues todo piloto tiene su librito de cabecera.

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