25 °C El retiro del estelar jugador abre puertas a la polémica en comparaciones con otros grandes bateadores como Omar Linares y Orestes Kindelán. En los juegos de este jueves, Camagüey volvió a encontrar la senda de la victoria
Anoche se retiró oficialmente del béisbol activo Osmani Urrutia, uno de los mejores bateadores que ha pasado por nuestras series nacionales. Pero al irse, el tunero dejó una gran polémica servida sobre la mesa.
Desde que Osmani comenzó a sacarles el forro a las pelotas, llovieron las comparaciones con Omar Linares y otros temibles bateadores, porque es difícil decir quién ha sido el mejor de todos los tiempos.
Urrutia tiene el más alto average en un torneo cubano, sea nacional o selectiva, pues promedió .469 (121 hits en 258 veces al bate), durante la temporada 2003-2004.
Además, el tunero fue seis veces el líder de los bateadores en series nacionales, cinco de ellas en forma consecutiva, entre los años 2000 y 2005. En esos cuatro primeros campeonatos, bateó por encima de 400. Para colmo, también lo hizo en 2006 (.425), pero esa vez Michel Enríquez promedió .447 y le quitó el título.
Antes, Linares había ganado cinco coronas de bateo en series nacionales y una en la selectiva de 1992. Asimismo, Don Omar superó en siete ocasiones la barrera de los 400 puntos.
Sin embargo, según el archivo inagotable de nuestro estadístico Benigno Daquinta, el hombre que más veces capturó el liderazgo de los bateadores fue el matancero Wilfredo Sánchez, con siete. Esos títulos se desglosan en cinco series nacionales, el torneo especial de los diez millones en 1970, y la selectiva de 1977.
Ahora bien, entre todos aquellos hombres con más de 1500 veces al bate, Linares y Michel Enríquez tienen el mayor average ofensivo en la pelota cubana (.368), seguidos precisamente por Urrutia (.366).
Pero es cierto que el average no lo dice todo. Veamos: un bateador que promedie .360 en una serie nacional, conecta aproximadamente 108 hits en 300 veces al bate. En cambio, otro con acumulado de .333 dispara unos 100 hits en 300 turnos.
Es decir, ocho imparables menos hacen una diferencia de casi 30 puntos. No por gusto en muchas ligas se cotizan mejor los jonroneros y empujadores de carreras.
En nuestro béisbol, la mejor frecuencia de jonrones está en poder del habanero Romelio Martínez, quien botó una pelota cada 12,84 veces al bate (370 bambinazos en 4752 oportunidades).
Orestes Kindelán, el máximo productor de películas de largo metraje (487), conectaba un jonrón cada 13,32 veces al bate. Asimismo, el matancero Lázaro Junco, segundo en la lista de los «leñadores» (405), dio un batazo de cuatro esquinas cada 14,27 turnos.
Por su parte, la nueva sensación del bateo en Cuba, el granmense Alfredo Despaigne, tiene la mejor frecuencia histórica de extrabases: uno cada 7,21 veces al bate.
Solo otros tres hombres necesitaron menos de ocho oportunidades para conectar un extrabase: Linares (cada 7,59), Yulieski Gourriel (7,60) y Kindelán (7,61).
Otro indicador importante para valorar en su justa medida a los bateadores es la frecuencia de carreras impulsadas. En este aspecto el primero de Cuba es Orestes Kindelán, quien trajo a un compañero para el home cada 4,29 veces al bate. Detrás aparecen Pedro José «Cheíto» Rodríguez (4,30) y Romelio (4,50).
También ha cobrado fuerza en los últimos años la variable de carreras producidas. Para calcularla se suman las anotadas y las impulsadas, restándose los jonrones.
Sucede que, cuando se produce un batazo de cuatro esquinas, automáticamente al bateador se le apunta una carrera anotada y al menos otra impulsada, pero en realidad produjo una sola rayita. ¿Entiende usted el trabalenguas?
Pues bien, si hacemos la suma indicada y contrastamos el resultado con las comparecencias al bate, vemos que el bateador más productivo de nuestros clásicos es el santiaguero Alexei Bell, quien provoca una carrera cada 3,03 oportunidades.
La lista sigue con Linares y Yulieski (3,15), luego Despaigne (3,26), Yoenis Céspedes (3,29) y Kindelán (3,33). Este último es el máximo productor de carreras con 2403.
Si hasta aquí todavía usted no elige a su favorito, les propongo valorar un indicador pocas veces visto. Se trata de la relación entre ponches y jonrones, pues generalmente los sluggers tienen poco tacto.
Les cuento que Lourdes Gourriel conectó 247 jonrones y solo se ponchó en 372 veces al bate durante toda su carrera (el valor es de 1,51 si dividimos la primera cifra entre la segunda). Pero como la matemática también es caprichosa, «Cheíto» Rodríguez tiene el mismo coeficiente, aunque con 286 bambinazos y 431 ponches.
De nuevo figuran en esta lista Linares (1,67) y Yulieski (1,82), junto a los pinareños Fernando Hernández (1,92) y Luis Giraldo Casanova (1,94).
Finalmente —el espacio no da para más—, repasemos los mejores según el coeficiente de rendimiento integral JAS.
Linares terminó su ilustre carrera de 20 años con un JAS de 503. Le siguen Casanova y Yulieski, ambos con 447. Después viene Kindelán (440) y les aviso que Despaigne ya anda por 438.
El JAS es el coeficiente más utilizado en Cuba, pero el béisbol está lleno de fórmulas y siempre usted puede tener otra carta debajo de la manga. Así, como nunca nos vamos a poner de acuerdo, dejemos que cada cual saque sus propias cuentas.
Camagüey sonrió por fin este jueves, y por partida doble frente a Matanzas. En el segundo pleito, Vicyohandri Odelín alcanzó su victoria cien en series nacionales.
Para ello, sus compañeros fabricaron cuatro carreras en el séptimo episodio, con tres jonrones. Dos fueron consecutivos: el de Dayron Varona para empatar y el decisivo de Alexander Ayala.
El récord de más jonrones por un equipo en un mismo episodio se acuñó el 15 de abril de 1995, cuando Orientales le pegó seis a Occidentales en una Súper Selectiva.
Cuatro de esos batazos fueron frente al zurdo matancero Lázaro Garro, quien comparte esa marca negativa con el pinero Ramiro Manso. Este último permitió una seguidilla de Pinar del Río, el día 3 de marzo de 1999.
En tanto, seis lanzadores han permitido tres jonrones consecutivos en una entrada. El primero fue el avileño Dagoberto Rodríguez, el 20 de enero de 1982 frente a Forestales.
Hola! Vivo fuera de Cuba desde el 95 (en Rusia) y por eso no conozco a Urrutia. Hasta el año 95 puedo afirmar que no he visto en Cuba un pelotero como Luis Giraldo Casanova, un bateador como Omar Linares, y un jonronero como «Cheito» Rodríguez. Que conste, era aficionado a Metropolitanos en la Nacional y a La Habana (C. Habana) en la Selectiva. Como ven de aquella época acá ha llovido mucho, por eso pido disculpas por mi «atelarañado» comentario Saludos.
Estimado periodista : Por primera vez yo he podido ver cómo de verdad una región despide a su pelotero ídolo, o a su héroe del béisbol, ojalá que aprendan rápido de los tuneros otras regiones de nuestro país, y no me refiero a si le regalaron cosas materiales, sino a que al organizar esta despedida homenaje fueron abarcadores en cuanto a todos los que ya sea siendo organizaciones populares, de gobierno, organizaciones empresariales, etc, hicieron patente su cariño por ese gran pelotero y persona que es Osmani Urrutia, ojalá hubiera decidido jugar más, yo lo invitaba para mis Industriales. Pero......???????, me parece que la más grande polémica que deja el Gran Osmani es por qué precisamente ahora se retira del juego b´´éisbol, en la entrevista que le hizo el periodista Ajo me surgió una sospecha que no se me aclaró en nada de lo que dijo Osmani, más bien me ha dejado sumamente preocupado . Creo que ni este es el momento en que el Bésibol Nacional puede darse el lujo de prescindir de uno de sus grandes ni la edad de Osmani es en la que debe retirarse un pelotero -eso es para los nadadores, los gimnastas y otros- pero no para los beisbolistas , NOOOOOO, los peloteros «duran» más. Será que aquí se repite la historia ya vista con Víctor Mesa y otros, ojalá que no. Comentarios finales, donde estaba el «sentido» reconocimiento de la Federación o Comisión Nacional???? Además de estar parado Higinio Vélez allí que más vimos anoche ante el adiós a este grande ????, es acaso Osmani nada más un grande de Las Tunas ?????. Una sugerencia : Por que no dejan al periodista Ajo en la plantilla de los comentaristas fijos y que cubra el terreno siempre, pues este tunero demostró que se pueden hacer mejor las cosas, nada me pareció más acorde al concepto de «idoneidad». Gracias a JR y a usted
Las Tunas ha perdido a un grande de la pelota cubana y se siente pues contradictoriamente en los inicios de la serie nacional el pitcheo del equipo ha respondido mejor de lo que se esperaba y sin embargo el bateo no responde y eso propició que los leones que en las dos últimas series nacionales no lograban derrotar al equipo en el Mella se vistiera de gala. Al señor de los 400 gracias por ser tunero 100 %
Indudablemente el hombre con mejores números en la historia de nuestro béisbol es el pinareño Omar Linares, aunque puede que no dure mucho este indudable liderazgo, el joven granmense está muy cerca y todavía le queda mucho por dar.
Creo que Osmany Urrutia tomó la decisión correcta de retirarse, puesto que ya no tenía un lugar en el equipo grande. Como todos deben saber existe una oleada de jardineros que son mejores que él (Despaigne, Céspedes, Cepeda, Leonys Martín, Duvergel, Bell) y son mucho más jóvenes que Urrutia. Si alguien decide lo contrario le respeto su criterio, pero creo que es mejor que se retire como un grande y no como un olvidado.
Hola soy tunero y ya otras veces he escrito a la sección de Deportes de JR, pues sigo a diario las noticias cubanas a través de este medio. Muchos tuneros ilustres tiene mi ciudad, desde el Teofilo Stevenson a otros más recientes como Lázaro Bruzón y Yordanis Arencibia; Osmani Urrutia sin duda está entre ellos. Cuando leí la noticia de su retiro pensé que sería una decisión apresurada y que luego rectificaría, hoy imagino que la totalidad de los cubanos que conocieron de sus astronómicos promedios pensarán lo mismo que yo: un error. Ojala su vida como deportista continúe en otras funciones y no pase como otras glorias que hoy no sabemos nada de ellos y solo quedan recuerdos en recortes de periódicos. Un saludo desde Sevilla, España.
Comparto el mismo criterio que Pedro, pero creo que Urrutia es un digno ejemplo a seguir por las nuevas generaciones
Julio, buen comentario, lo único decirte que Ajo Parra no es tunero, es de Holguín , y me parece mucho más profesional que Iván López que lo único que hace es hacer preguntas tontas a los deportistas, como que edad tienes, esa nunca falta, como si fuera tan importante, además de pasarse el juego adivinando si va a llover o no, nada, que es parte del espectáculo, y me parece que hay periodistas más inteligentes que él y deberían ir pensando en poner otro. Saludos.
Mis respestos para el senor Urrutia, en verdad uno de los mejores pilares de nuestro baseboll, ámbito beisbolero. Soy Pinero pero mi padre es tunero y gusto mucho del equipo tunero.
Osmani Urrutia fue uno de los mejores bateadores que ha pasado por nuestras series nacionales. Foto: Alex Castro