Cuba estará en la final del Premundial de béisbol

Los criollos vencieron este martes a Venezuela, tres carreras por dos, en un gran juego de pelota

Autor:

Juventud Rebelde

SAN JUAN, PUERTO RICO.- Moviendo los caracoles, Cuba venció este martes a Venezuela, tres carreras por dos, y estará en la final del Premundial de béisbol. Alfredo Despaigne decidió el choque con hit de oro en la novena entrada.

Eduardo Martín se decidió a mover el dominó y mandó al banco a Olivera para darle espacio a Michel Enríquez. Así, por carambola, Bell apareció como primer bate.

Además, Yulieski bajó al quinto turno y Cepeda ascendió al tercero. Fue bastante para empezar.

Sin embargo, Venezuela salió delante con dos carreras en la primera entrada. Le dieron tres hits consecutivos al abridor cubano Yulieski González y otro más al relevista Jonder Martínez.

Pero Jonder se compuso y aguantó hasta el sexto. Ahí le pegaron dos hits y fue sustituido por Yadier Pedroso, quien logró apagar el fuego.

Mientras, Cuba iba de amago en amago sin marcar frente al zurdo Jesús Yepez. En el primer capítulo, Cepeda bateó para doble play con dos corredores a bordo y luego Yulieski se ponchó tirándole a una bola mala.

Luego, Michel Enríquez también se ponchó en el segundo capítulo y dejó las bases llenas. Hasta ese momento todo rompía en contra.

En el tercero se encendió una chispa y Cuba hizo la cruz. Cepeda recibió boleto, llegó a segunda con el roletazo de Despaigne y anotó impulsado por hit de Céspedes al jardín izquierdo.

Después no hubo más nada hasta el sexto, cuando Yulieski estrelló la pelota contra las cercas del jardín izquierdo, sin outs. Pero no atacó con velocidad y se quedó congelado en primera base.

Entonces Martín no optó por tocar la bola y llevarlo a segunda, pero tampoco ordenó una jugada de corrido y bateo. ¿Acaso las carreras caen del cielo?

En cambio, decidió hacer algo en el séptimo y sacrificó a Bell cuando Olivera pegó hit como emergente por Borroto. A continuación vino el cohete de Michel que empató el partido.

Ahí el mentor venezolano decidió transferir a Cepeda y quitó al zurdo Yepez, quien caminó más de la cuenta con su bola “muerta”. En su lugar vino el derecho Carlos Mori y liquidó la amenaza.

El noveno fue otra prueba de fuego, pues Venezuela llenó las bases con dos outs. En esa situación, Pedroso dominó al noveno bate Franklin Tua. Al parecer, ellos no tenían a más nadie para poner.

Ya con la posibilidad de ganar el partido servida en bandeja, Cuba atacó en la parte baja del noveno. Olivera abrió con hit y Bell falló el toque de bola.

Pero no hay mal que por bien no venga y seguidamente Michel pegó cañonazo al jardín derecho, en jugada de corrido y bateo. Ahí los venezolanos optaron por pasar a Cepeda y Despaigne decidió el partido con su oportuno batazo.

Quizá la lección más importante de este partido es que no podemos sentarnos a esperar un golpe de suerte. Al toro debemos cogerlo por los cuernos.

Lo importante es el equipo y no las figuras. Por eso hay que hacer cambios cuando sea necesario, sin mirar para los lados.

También decide la actitud. Este martes, cuando el equipo creyó en su fuerza, por fin aparecieron las carreras. No importa que llegaran a cuenta gotas.

De todas formas, la ofensiva sigue con el bombillo rojo encendido. Sin batear no se gana y hay que ajustar el engranaje.

En fin, nos queda una bala para esta noche. El rival por el oro será República Dominicana, que eliminó 7-2 a Estados Unidos y dio otra gran sorpresa.

Norge Luis Vera está anunciado para lanzar y tendrá el apoyo de la gente en el estadio Hiram Bithorn. «Arriba, papacitos, hay que ganar», les decían a los cubanos cuando montaban en la guagua.

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