La razón del equilibrio

Las estadísticas que mostraba Frederich Cepeda antes del juego de anoche, le abren un espacio sin sombras en la preselección nacional

Autor:

Juventud Rebelde

La vida es ensayo y error, caerse y levantarse, abrir y cerrar las páginas. Todos tenemos millones de ejemplos que poner para ilustrar esa tesis, pero si quieren uno cercano, sin pensar demasiado, miremos hacia Frederich Cepeda.

Tras quedar fuera del equipo Cuba para la última Copa Intercontinental, Cepeda ha tenido su mejor año a la ofensiva, «sacándole el forro a la pelota».

Tenía que hacerlo así para abrirse un espacio sin sombras en la preselección nacional cuando finalice la presente temporada.

Antes del juego de anoche, acumulaba 28 jonrones, 23 dobles y tres triples como extrabases. Además, tenía 82 carreras anotadas y 81 impulsadas, con 115 hits y un average de 404. Casi nada…

Si no fuera por el tremendo año de José Dariel Abreu, en este minuto Cepeda estaría apuntando hacia la llamada triple corona de bateo, algo que ya consiguió en la II Superliga del año 2003.

Sin contar el último partido contra Guantánamo, llevaba seis juegos consecutivos bateando jonrón. Ya comentamos en este mismo torneo, cuando rozó la hazaña el pinareño William Saavedra, que antes seis atletas habían burlado las cercas durante seis días seguidos en el béisbol cubano.

El último fue Alfredo Despaigne, hace dos años, en su temporada de 32 bambinazos. Hasta ahora siempre se ha dicho que el primero en lograrlo fue el matancero Arturo Sánchez, en la Selectiva de 1981.

Sin embargo, parece que Arturo en realidad pegó seis jonrones en cinco juegos, aunque los estadísticos de Matanzas prometieron revisar ese dato.

Los restantes artilleros que lograron la seguidilla de seis bambinazos en seis juegos consecutivos fueron Juan Carlos Millán (Selectiva de 1992), Omar Linares (en todos los partidos del play off de la II Copa Revolución, en 1997), Michel Enríquez (diciembre de 2000) y Michel Fors (con Metropolitanos hace cinco años).

Juegos para hoy

Este viernes, Santiago llega a Sancti Spíritus después de sacudir a Cienfuegos y pasarle la escoba. Mientras, los «elefantes» recibirán a Guantánamo.

Por su parte, Pinar se presenta en Ciego de Ávila tras clasificar por carambola con la última derrota de Industriales. Lo mismo le pasó a La Habana, que jugará en Villa Clara el fin de semana.

Finalmente, La Isla espera a Camagüey, Metros a Las Tunas, Holguín a Industriales y Granma a Matanzas. Los granmenses solo necesitan un triunfo para certificar su boleto hacia los play off. En tanto, el «número mágico» de Villa Clara es tres.

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