Pinar del Río liquidó anoche 2-1 a Cienfuegos y estará en la final - Deporte

Pinar del Río liquidó anoche 2-1 a Cienfuegos y estará en la final

Ciego de Ávila venció este miércoles a Granma, seis carreras por cinco, y será el rival de Pinar del Río en la discusión del cetro

Autor:

Juventud Rebelde

En un juego de infarto que se extendió a 11 capítulos, Ciego de Ávila venció este miércoles a Granma, seis carreras por cinco, y por fin estará en la gran final del béisbol cubano. Su rival por el cetro será Pinar del Río, que liquidó anoche 2-1 a Cienfuegos en otro emocionante extrainnings. Dramáticamente, ambos partidos se decidieron por errores.

A pesar de la presión, Granma salió a batirse en un estadio Cepero repleto hasta reventar. Los alazanes abrieron el marcador en la segunda entrada, cuando le ligaron tres hits al derecho Yander Guevara.

Sin embargo, la ventaja duró apenas un suspiro, pues Ciego se fue delante en la parte baja del segundo capítulo. Ahí los tigres soplaron tres cañonazos frente al derecho Alberto Soto y aprovecharon un costoso error de Urmaris Guerra en el jardín derecho.

Así estuvo el juego hasta el quinto episodio, cuando Granma logró empatar y expulsó del box a Guevara, quien caminó más de la cuenta gracias al apoyo de sus compañeros a la defensa. Ramón Tamayo pegó un doble de oro y se reafirmó como la bujía de su equipo en la postemporada.

Granma atacó de nuevo en el séptimo y marcó otra raya frente al relevista Yadir Rabí. Por esas cosas de la pelota, ahí fue la defensa lo que le falló a Ciego. Pesaron un mundo los errores del receptor Lisdey Díaz —en tiro a segunda— y del camarero Rubén Valdés.

Pero de nuevo los avileños descontaron enseguida, con tres hits y un regalo de Despaigne en el jardín izquierdo. Hasta ahí llegó Soto, quien otra vez guapeó frente a los tigres. Así, Ciro Silvino tuvo en sus manos la posibilidad de redimirse.

Luego llegaron las dos carreras de Granma en el noveno y vino la entrada sorpresiva de Vladimir García cuando ya Ciego perdía por la mínima. El supersónico golpeó a Tamayo y permitió un doble de Urmaris, pero dominó a Céspedes —bateó de 5-0— y retiró a Samón con las bases llenas, tras el boleto intencional a Despaigne.

De todas formas parecía suficiente, pero Ciro Silvino no pudo pasar el cerrojo. Con un out, Rusney Castillo le dio doblete al jardín central y encendió la chispa.

Después se ponchó Fiss, pero Yorelvis Charles remolcó a Castillo con hit al bosque izquierdo. Entonces abandonó Ciro y en su lugar entró Alain Tamayo, quien soportó cohetes seguidos de Isaac Martínez y el emergente Mayito Vega.

Ya con el juego empatado, Alexei Alarcón logró apagar el fuego. En lo adelante, Vladimir García metió el brazo y Roger Machado otra vez tocó la flauta.

La decisión del partido llegó en el undécimo capítulo de forma inesperada: Fiss recibió boleto, salió al robo y anotó por error en tiro de Barrabí a segunda base. En total, Granma falló cinco veces a la defensa y así no se puede ganar.

Al final, los errores propios le pasaron la cuenta al equipo de Ortega. Para colmo, Céspedes se quedó chiquito en la postemporada y desarticuló la alineación.

De Ciego podemos decir muchas cosas, pero lo más importante es que siempre supo venir de abajo. Merece estar en la final, porque fue el mejor equipo del Oriente desde que arrancó el campeonato. ¿Qué me dicen?

Remató Pinar

En Cienfuegos hubo un gran duelo de lanzadores. Iday Abreu no tenía otra alternativa y utilizó a Norberto González, mientras Alfonso Urquiola se la jugó con Yosvani Torres.

El zurdo cienfueguero por fin se presentó bien frente a Pinar y caminó hasta el final. En el tercer capítulo, David Castillo le pegó jonrón por el jardín izquierdo.

También Torres trabajó en gran forma, a pesar de lanzar con solo tres días de descanso. En la quinta entrada permitió una carrera inmerecida, cuando Lorenzo Quintana dejó caer el tiro de Mijaín Rivera y le abrió el home al corredor Adriano García.

Cienfuegos amenazó con decidir en el noveno, pues Torres golpeó a Yusniel Ibáñez abriendo la entrada. Sin embargo, Iday Abreu no tocó la bola con Adriano García y perdió el chance de complicar al lanzador.

Entonces Pinar definió en el décimo, cuando Norlis Concepción abrió con hit, ante un Norberto que ya pasaba los 120 lanzamientos. Seguidamente, Urquiola sí no lo pensó y tocó la bola con Mijaín Rivera.

Luego, el corredor sustituto, Orestes Solano, llegó a tercera con el fly del emergente Pedro Luis Rodríguez. Finalmente, anotó por error de Arruebarruena sobre el roletazo de Reinier León.

Torres salió «entero» en la parte baja de esa entrada, aunque un error de Castillo estuvo a punto de amargarle la noche. Pero falló Puig y cayó el telón.

Así es la vida, el único «grande» que se perdió la fiesta el pasado año, llega esta vez a la final. Sin dudas, la historia pesa.

Hace mucho que Pinar no acaricia un campeonato y ya es hora de que su pueblo reviva esas emociones. Bravo por Urquiola, quien frotó la lámpara de Aladino.

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