Roland Garros: Una mesa bien surtida

En este segundo Grand Slam de la temporada, el tenista serbio Novak Djokovic pudiera batir varias marcas y desbancar a Rafael Nadal de la punta del escalafón mundial

Autor:

Abdul Nasser Thabet

Ambos se enfrentan a algo más que un torneo. Hay mucho que ganar, y más aún que perder. El Roland Garros abrió sus puertas para todos, pero solo tres son los invitados de lujo.

El español Rafael Nadal está de espaldas al acantilado y en frente tiene a su más sanguinario verdugo, aunque la única posibilidad de exponerse al «hacha» de Novak Djokovic sería en la final del certamen.

De burlar Nadal esta vez la potencia y la determinación del balcánico, dispuesto a destronarlo de la cima del ranking mundial del tenis, se convertirá en el segundo hombre más joven en alcanzar diez Grand Slam. También, igualaría el récord de seis títulos sobre la arcilla más famosa del orbe. Coincidentemente las dos marcas tienen en común al mismo hombre: el sueco Bjorn Borg.

Pero los reportes más actuales indican que el ibérico deberá ganarle incluso a sus terapeutas para creerse que aún es el mejor. Nadal sucumbió en cuatro ocasiones seguidas ante el tremendo juego del serbio, quien con la «Orejona» del Master 1000 de Roma consiguió su séptimo título de 2011. El de Belgrado ya atesoraba en sus vitrinas las copas del Abierto de Australia y los torneos de Dubai, Indian Wells, Miami, Belgrado y Madrid.

Claro que Nadal no es el único que busca colocar su nombre en el «cielo» con el súper torneo de Francia. Las marcas imposibles son cada vez más palpables, al menos para superdotados como estos.

Mientras el suizo Roger Federer (número 3 del listado planetario) puede incrementar su increíble currículo a 17 Grand Slam, Djokovic tiene en la punta de su raqueta la posibilidad de igualar o romper una serie de cifras alucinantes.

«Djoker» (como también se conoce al balcánico por sus ocurrencias dentro y fuera de la cancha) suma 38 victorias seguidas en lo que va de año y 40 desde finales de 2010. Si llega a semifinales del Roland Garros, igualaría el mejor inicio de temporada de la historia: los 42 triunfos consecutivos del estadounidense John McEnroe, en 1984.

De alcanzar la final, sería dueño del comienzo de año más espectacular, y si conquista el título habrá firmado junto al argentino Guillermo Vilas la coautoría de la mejor racha de victorias de la historia: 46.

Sin embargo, aunque resulte paradójico, todas esas marcas se atisban «intrascendentes» para el muchacho de Belgrado. De ser finalista en suelo galo, Djokovic se proclamaría monarca del escalafón de la Asociación de Tenistas Profesionales (ATP), independientemente del desempeño del «Rafa».

Por supuesto que con toda esta piñata de posibles sorpresas, los organizadores del torneo se las ingeniaron para colocar en llaves separadas a los más espectaculares atletas del momento en el deporte blanco.

La cena ya está servida y en la mesa solo hay tres comensales. Veremos quien se lleva el plato fuerte.

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