Más allá de un buen gancho

En el recién finalizado torneo internacional boxístico, los púgiles cubanos obtuvieron 10 títulos. Una vez más los puños foráneos no colmaron las expectativas

Autor:

José Luis López

Era un grito a toda voz que Cuba conseguiría los diez títulos en el recién finalizado torneo internacional boxístico Córdova Cardín. Así lo presagiaba la abismal diferencia entre el arsenal técnico de sus boxeadores y el de los visitantes, desde que conocimos las nóminas inscritas para el certamen.

Con el ánimo de que a la cita concurran delegaciones foráneas, desde hace ya mucho tiempo los organizadores dictaminaron que los púgiles de casa se eliminarían por la misma llave del organigrama. Así, siempre habría un invitado por cada peso en la gran final.

Pero una vez más, los puños foráneos no colmaron las expectativas y solo Brasil mostró algunas individuales de cierto nivel, capaces de brindar resistencia a Cuba en los venideros Juegos Panamericanos de Guadalajara.

Hablando claro: equipos como Mozambique, Suecia, Perú, Australia y el propio representativo de Venezuela —que no trajo a sus mejores exponentes—, asistieron a la cita con el objetivo de enfrentar a la escuela cubana de boxeo. Por eso, fueron cayendo «como castillo de naipes».

Entonces, el aliciente de la afición de la Isla amante del viril deporte fue la pugna competitiva existente entre los 29 boxeadores de casa, que se enrolaron en tres equipos.

Previo al Cardín, el entrenador jefe Rolando Acebal dictaminó que los diez púgiles con boletos para la cita continental mexicana, no tenían asegurado un cupo en el equipo que asistirá al Campeonato Mundial de Bakú, Azerbaiján, en septiembre. Y de hecho, mencionó que para algunas divisiones, el Cardín era una «prueba de fuego».

Por eso, todos se entregaron sin mesura sobre el encerado. Y al público le fue factible, entonces, aplaudir combates como los del bronce juvenil del orbe Yovany Veitía (49 kg) y el mundialista Daniel Matellón, o la revancha del subcampeón olímpico welter Carlos Banteur frente a Adrián Lescay, quien tenía par de triunfos sobre él.

Pero el clímax llegó en cuartos de final, con el excelente duelo sostenido en los pesos cruceros por el bronce mundial José Ángel Larduet y Lenier Peró, oro juvenil del orbe y olímpico. Larduet dio primero —nunca se habían enfrentado— y ya declaró que espera hacerlo nuevamente en la fase final del torneo de boxeo por equipos, que se dirimirá del 23 al 30 próximos en Santiago de Cuba.

Allí se esperan otras revanchas de este Cardín, cuando los púgiles de la preselección nacional se integren a sus respectivos elencos provinciales.

Por demás, destacar que en los superpesados, único peso que solo tuvo boxeadores cubanos, el capitalino Robert Alfonso mostró afán por recuperar el número uno en la Isla, tras derrotar al guantanamero Erislandy Savón.

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