Taipei de China vence 5-4 a Cuba en la final

El equipo criollo sufrió su tercera derrota en el certamen frente a los asiáticos y tuvo que conformarse con un desabrido segundo lugar

Autor:

Juventud Rebelde

Aunque bateó 13 hits, casi su mayor producción durante todo el trayecto, Cuba cayó este domingo ante Taipei de China en 11 entradas, cinco carreras por cuatro, en el partido final del torneo beisbolero de Róterdam, Holanda.

Los asiáticos merecían ganar porque fueron el mejor equipo a lo largo del certamen, con ocho victorias y un solo revés frente a los holandeses. Para colmo, derrotaron tres veces al conjunto cubano.

Esta vez, Roger Machado, repitió la alineación con que había ganado los dos últimos juegos: Ramón Tamayo (bd), Yoilan Cerce (2b), Rusney Castillo (rf), Yoelvis Fiss (cf), Yasiel Puig (lf), Donald Duarte (3b), William Saavedra (1b), Yenier Bello (r) y Erisbel Arruebarruena (ss).

Sin embargo, lo increíble es que el mentor cubano salió a jugar para una carrera, pues en el primer inning Tamayo abrió con hit y enseguida ordenó el sacrificio con Cerce, el mejor bateador del equipo hasta el momento. Le zumba el mango…

Después, Castillo se ponchó y Fiss falló en roletazo al cuadro. Por cierto, los asiáticos casi no repitieron lanzadores frente a Cuba en ninguno de los tres juegos, mientras Yosvani Torres trabajó las tres veces frente a ellos. ¿Qué les parece?

En el segundo capítulo Cuba llenó las bases, por doble de Duarte y dos boletos (a Saavedra y Arruebarruena), tras los ponches intercalados a Puig y Bello. Pero Tamayo falló en machucón a segunda.

Taipei amagó también en el segundo frente al derecho Yosvani Torres, quien abrió la entrada regalando boleto. Después vino un hit y un fallido intento de sacrificio.

En esa jugada, Torres anduvo ligero y sacó el out en tercera. Parecía que tomaría un segundo aire, pero cometió un balk (su segundo del torneo) y adelantaron los corredores. Luego regaló un pelotazo y llenó las bases.

Por suerte, el pinareño logró meter el brazo y dominó a los siguientes bateadores en roletazos por el infield.

Cuba abrió el marcador en el tercero, tras un out, cuando Castillo se embasó por hit en toque de bola y Fiss pegó cañonazo al jardín central. Seguidamente, Puig sopló doble a la banda izquierda y remolcó la primera carrera.

Ahí explotó el abridor de los asiáticos, Lin Kuo Chun, y entró el relevista Cheng Wang Wei, quien tampoco había trabajado antes frente a Cuba. Este dominó a Duarte en roletazo a primera base y liquidó a Saavedra en machucón al box.

Taipei acarició el empate en el tercero, cuando el primer bate, Ting Hsiao Po, abrió con doble. Luego llegó a tercera por sacrificio, pero fue puesto out tratando de anotar con un roletazo al campo corto.

Después Torres permitió otro hit por el cuadro, pero sacó el tercer out a manos del torpedero. Hasta ese momento, el pinareño casi no había tenido respiro.

Cuba marcó otra raya en el cuarto episodio. Ahí aprovechó la velocidad de Arruebarruena, quien pegó hit, robó segunda, y anotó por cohete de Cerce al centro del terreno.

Pero Taipei descontó una en la parte baja de ese capítulo, cuando un error de Fiss dejó con vida al segundo bateador de la entrada. Yosvani Torres logró sacar el segundo out, pero seguidamente permitió dos cañonazos y se fue a las duchas.

Entonces Roger trajo al guantanamero Dalier Hinojosa, quien abrió con boleto, pero logró ponchar al siguiente bateador.

Los cubanos volvieron a tomar dos de diferencia en el quinto, después de dos outs, por triple de Puig y hit de Duarte. Luego, el pinareño robó segunda y llegó a tercera por error en tiro del receptor. Ahí explotó Cheng y entró Ching Lin Yu, quien tiró el noveno inning sin problemas en el segundo juego que Taipei le ganó a Cuba. De nuevo vino por la goma y ponchó a Saavedra.

En la parte baja del quinto llegó la rebelión de los asiáticos, quienes tomaron el control del partido con un paquete de tres carreras. Tras un out, Hinojosa regaló un boleto, permitió dos sencillos y un doble que limpió las bases.

Eso fue todo para Hinojosa y en su lugar entró Yadier Pedroso, quien lanzó después hasta el final del partido. No mereció perder, pues hizo un esfuerzo extraordinario.

Cuba amenazó en el sexto, después de dos outs, cuando Tamayo se embasó por un error del torpedero. Seguidamente Cerce pegó hit, pero Castillo falló en machucón al box.

Así, el empate llegó en el séptimo, por cohetes consecutivos de Puig, Duarte y Osvaldo Arias, quien salió de emergente por Saavedra.

En lo adelante dominó el pitcheo. Los asiáticos trajeron a su cerrador, Hua Lin Chen, a partir del noveno. Este hombre tenía dos juegos salvados y solo había permitido un hit en 5,2 entradas.

Su dominio se puso a prueba en el inning 11, cuando entró en vigor la regla de tie break. Ahí Cuba colocó a Tamayo en segunda y Cerce en primera, con Castillo al bate.

Pero Roger le ordenó sacrificarse al tercer bate, algo que quedará para la polémica. Entonces los asiáticos le dieron boleto intencional a Fiss, a pesar de su baja ofensiva.

La escena parecía ideal para Cuba, pero Puig falló en roletazo a tercera base y Duarte se ponchó. Fue un cubo de agua fría.

En el final del inning 11, Taipei también jugó al sacrificio y colocó hombres en tercera y segunda base con un out. La diferencia fue que ellos tocaron la bola con el segundo bate.

En esa situación, Pedroso le dio pasaporte gratis al tercero en la tanda, pero el cuarto hombre empujó la carrera de la victoria con hit por el cuadro.

Como ven, el equipo cubano guapeó todo el tiempo, pero no llegó en buena forma y eso le pasó la cuenta. Sufrió una derrota histórica frente a Curazao y «arañó» dos victorias angustiosas contra Alemania. Son manchas que quedarán por mucho tiempo en el expediente.

Roger Machado hizo cuanto pudo para armar una alineación ganadora y en ese sentido no se le puede recriminar nada. Sin embargo, fue muy conservador en cuestiones tácticas y manejó mal el pitcheo. Esto último es imperdonable en un torneo corto, donde las ideas deben estar claras desde el principio.

Yadier Pedroso lanzó 23,1 innings y Dalier Hinojosa 15,1. Mientras, Dunier Ibarra trabajó solo cuatro entradas y Yadir Rabí dos. Cualquiera de estos, especialmente el primero, pudo venir a cerrar el sábado contra Alemania.

El punto es que los primeros abridores no pueden venir a taponear los partidos si hay relevistas que están en el equipo para eso. Siempre pasa lo mismo con cualquier versión de la selección nacional.

De todas formas, celebro que hayamos presentado en Róterdam una selección armada con jóvenes figuras. Había equipo para ganar, pero perdimos.

Veremos cómo nos va ahora en el torneo Challenge, con sede en Canadá a partir del próximo viernes. Allí estarán muchas figuras del último Cuba «grande», con Alfonso Urquiola en el puesto de mando. ¿Qué me dicen?

Así bateó Cuba en la final: Ramón Tamayo (5-1), Yoilan Cerce (4-2), Rusney Castillo (5-1), Yoelvis Fiss (5-1), Yasiel Puig (6-3), Donald Duarte (6-3), William Saavedra (2-0), Yenier Bello (2-0) y Erisbel Arruebarruena (4-1). También jugaron Osvaldo Arias (2-1), Urmaris Guerra (1-0) y Yulexis La Rosa (2-0).

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