Barcelona gana la Supercopa de España

El conjunto catalán venció este miércoles 3-2 al Real Madrid con dos goles de Messi y otro de Iniesta. Fue un clásico caliente, como todos entre estos dos rivales

Autor:

Raiko Martín

No existe el antídoto contra el Barcelona. Al menos no lo tiene el Real Madrid entrenado por el mismísimo José Mourinho, de quien se esperaba la fórmula milagrosa. Este miércoles sus chicos volvieron a acariciar un trofeo, el de la Supercopa de España, que terminó finalmente en las vitrinas del eterno rival tras el 2-3 encajado en el Camp Nou.

Alguna vez vistió la camiseta azulgrana, pero si le hubiese tocado enfrentarla, el inglés Gary Lineker habría dicho algo así como que el fútbol es un deporte en el que juegan 11 contra 11 y siempre gana el actual Barcelona, el que dibuja en la pizarra Guardiola y se mueve sobre el pasto al ritmo de Messi, Xavi y compañía.

Si había un trofeo que parecía resistírsele a priori era este. La falta de rodaje y la pegada exhibida previamente por el rival así lo presuponía. Pero con el 2-2 de la ida en el Bernabéu se fueron acercando las posturas.

Intentó Mourinho ponerle una marcha más a su maquinaria con la entrada de Coentrao por Marcelo, mientras Pep tuvo claro que, para recuperar el sello extraviado en la capital, tenía que echar mano desde un principio a sus habituales.

Y así, frente a frente con sus mejores armas del momento sobre la cancha, los dos equipos regalaron al mundo una impresionante primera mitad, con todos los ingredientes de un superclásico. Irse al descanso con los goles de Iniesta (minuto 15) y Cristiano Ronaldo (20) hubiese sido lo más justo, pues tanto Casillas como Valdés habían trabajado para ello.

Pero casi camino a los vestuarios se ligó el Messi más electrizante con el Piqué más centrodelantero, y el resultado fue el gol número 14 que el rosarino anota en la portería de Casillas.

Con el duelo cuesta arriba Mourinho dio un golpe al timón, y su Madrid dejó a un lado las mejores señas para encomendarse a la épica. Otra vez en la salida de un corner flaqueó el Barca, y Benzema aprovechó la confusión para forzar momentáneamente la prórroga.

Hacia allí caminaba el partido cuando tres toques desviaron la ruta. El primero salió desde la bota de Messi hacia Adriano; el último lo protagonizó la zurda del genio argentino y terminó lejos del alcance de Casillas.

Vibró el Camp Nou, luego estremecido en pleno por la fea entrada de Marcelo a Fábregas, el hijo pródigo que estrenaba dorsal tras un tortuoso regreso a casa. Hubo empujones e insultos, pero la refriega -pasó veto a Özil y Villa para el estreno de la Liga-, no impidió la fiesta de este Súper Barcelona que ya es dueño del primer trofeo de la temporada.

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