Contra «tiempo» y marea

La cuenta regresiva para el inicio del venidero Mundial de atletismo parece acelerarse tras la proximidad del evento con sede en Daegu, Corea del Sur

Autor:

Abdul Nasser Thabet

El tiempo no da marcha atrás. Su implacable paso muchas veces nos pone en aprietos, obligándonos a afinar las turbinas con extremo rigor si queremos llegar en hora. La cuenta regresiva para el inicio del venidero Mundial de atletismo parece acelerarse tras la proximidad del evento con sede en Daegu, Corea del Sur. Por ello tendremos que apilar las disciplinas en esta saga dedicada al evento cumbre del deporte rey. Hoy serán tres las pruebas femeninas analizadas: lanzamiento del martillo y de la bala, además del salto largo.

Martillazos de miedo

Hoy en día el martillo se erige como una de las modalidades que más miedo provoca dentro del proscenio femenino del atletismo. El hecho es que una sola mujerona ha implantado un dominio dictatorial en esa especialidad, posicionándose a «mil años luz» del resto de sus contrincantes. Me refiero a la alemana Betty Heidler, recordista absoluta con un disparo de 79,42 metros, logrado en junio de este año. ¡Sencillamente descomunal!

No solo posee el tope de 2011 dentro del ranking de la IAAF, sino que de las 12 primeras firmas de la temporada ¡ocho! le pertenecen. Por si fuera poco, la atleta de 27 abriles ostenta dos medallas en campeonatos mundiales: una de oro en Osaka 2007 y otra de plata en Berlín 2009. Nada, que hasta los espectadores andan con las uñas entre los dientes.

No obstante, hay que mencionar, y bien alto, a la cubana Yipsi Moreno. La camagüeyana siempre es un hueso duro de roer, y aunque este año ancla quinta en el escalafón del orbe gracias a un disparo de 74,46 metros (décimotercer envío más potente del semestre), nadie duda que guapee en el inminente certamen.

Claro que está avalada por cuatro preseas mundiales (oro en Edmonton 2001 y París 2003, y plata en Helsinki 2005 y Osaka 2007), así como por dos metales plateados bajo los cinco aros (Atenas 2004 y Beijing 2008).

Indiscutiblemente, una de las favoritas es la polaca Anita Wlodarczyk, campeona defensora y ex plusmarquista del orbe (78,30 metros en junio de 2010).

Tatyana Lysenko también descuella. La rusa, otrora recordista mundial (77,80 metros en 2006), consiguió este año un lanzamiento de 75,70 metros (quinto del escalafón) que la ubica segunda en el top ten de la IAAF.

También sobresale la china Wenxiu Zhang, y no precisamente por su kung fu, sino por un envío que la afianza como la tercera mujer de brazo más potente en la temporada (75,70).

Una carga al hombro

Con la bala al hombro la cuestión se torna pesada para las cubanas a competir en la cita sudcoreana. Misleidys González y Mailín Vargas tendrán que ponerle pólvora extra a sus cañones si pretenden entrar siquiera a la ronda final.

Aquí sí hay que meter la cabeza bajo tierra como un avestruz cuando se avisten los balazos de Valerie Vili. La superdotada neozelandesa marcha segunda en el año, tras un disparo de 20,78 metros. Además, tiene la tercera marca más respetable de todos los tiempos (21,07), y se lo ha llevado todo, todo, desde 2007 hasta la fecha. Primero fue campeona en Osaka 2007, 12 meses después ganó la Olimpiada de Beijing, y un año más tarde conquistó su segundo metal áureo en citas mundiales. En total suma ocho coronas de altos quilates y no pocos auguran que destroce el tope planetario, aunque la astronómica marca de la soviética Natalya Lisovskaya (22,63) se atisbe imbatible.

La única que podría importunar el reinado absoluto de la chica de Oceanía es la bielorrusa Nadzeya Ostapchuk (campeona de Europa en 2010), quien exhibe el mayor cañonazo (20,94) de la presente temporada.

Al podio de la urbe asiática pudiera subir también la norteamericana Jillian Camarena-Williams (tercera mejor ubicada, con 20,18) y la china Lijiao Gong (cuarta con 20,10).

La arena está caliente

En el salto largo Brittney Reese brinca cual conejo de la chistera para reeditar el oro alcanzado en tierras bávaras hace dos años. La norteamericana amaneció hoy como puntera, merced a un estirón de 7,19 metros.

Dos damas la acompañan flotando más allá de la séptima «barrera» en el tanque de arena: la rusa Darya Klishina, quien logró un meritorio 7,05 metros este 2011, y su compatriota Olga Zaytseva (7,01).

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