Venezuela, tiempos de oro - Deporte

Venezuela, tiempos de oro

Apoteosis con la llegada del esgrimista Rubén Limardo, campeón olímpico en espada. La segunda presea aurea en la historia olímpica venezolana ha sido escoltada por una digna actuación del país sudamericano en Londres 2012

Autor:

René Tamayo León

CARACAS.— Cientos de personas vitorearon desde el aeropuerto internacional de Maiquetía hasta el centro de Caracas —un recorrido de casi 30 kilómetros—, bien a orilla de las avenidas o en autos, a Rubén Limardo, el esgrimista local que conquistó la segunda medalla de oro en la historia olímpica venezolana.

Si no hubo mayores multitudes, fue por un lunes lluvioso, que arreció en la tarde, por lo que muchos de los que esperaban en las plazas centrales de esta capital a «su espada dorada» debieron refugiarse o desistir de la espera.

El hijo de una familia con extenso ejercicio y trayectoria docente en esgrima en la ciudad de Bolívar, capital del estado homónimo, puso fin a la larga sequía aurea que pesaba sobre esta nación, que en 1968 lloró de alegría cuando el pugilista Francisco «Morochito» Rodríguez se levantó con el título olímpico en el peso mosca ligero.

Venezuela acudió a Londres 2012 con 69 competidores, quienes fueron bautizados como la Generación de Oro. Aunque fuera del galardón de Rubén Limardo Gascón, hasta este lunes no habían logrado ninguna otra medalla, varios de sus atletas conquistaron diploma olímpico, cuando se situaron entre el 5to y el 8vo lugar en sus disciplinas.

De 1948 en Londres —primera olimpiada en la que participó el país tricolor— a este lunes —de vuelta a la capital británica--, sus deportistas se han adjudicado 12 medallas: dos de oro, dos de plata y ocho de bronce.

En la versión londinense, muchos también han superado sus tiempos e incluso récords nacionales y panamericanos.

Dos de los ejemplos más sobresalientes fueron la nadadora Andreína Pinto y la gimnasta Jessica López, ambas ubicadas en las finales de deportes en los que nunca antes los locales pensaron estar.

El propio Gascón de Bolívar (Limardo D'Artagnan, le dicen ahora, en juego con el nombre del joven gascón de Los Tres Mosqueteros) es el segundo espadista de América Latina en obtener ese lauro, luego de que el cubano Ramón Fonts lo lograra en los Juegos Olímpicos de San Luis 1904.

Limardo, visiblemente conmocionado por la acogida, sentención que de seguro su medalla será la apertura de Venezuela a la ruta ganadora del olimpismo.

La delegación tricolor a la XXX Olimpiada fue, al mismo tiempo, la segunda más numerosa en su historia, luego de que a Pekín 2008 acudieran 110 atletas, pero entonces con algunos deportes colectivos, en los que no lograron clasificar en esta ocasión, excepto en el voleibol de playa masculino.

Según los expertos, el país sudamericano tiene grandes posibilidades en los deportes de combate, el béisbol y el softbol, cuando regresen al olimpismo, además de que puede fortalecerse aún más en ciclismo.

En las próximas jornadas, todavía algunos locales pudieran ubicarse del 8vo lugar para abajo, no obstante, ya aquí se está mirando a Río de Janeiro 2016, la próxima meta olímpica.

El ciclo que se abre ahora estará avalado, además de un seguro mayor apoyo a sus actuales atletas de alta competencia y las nuevas promesas, por un movimiento en las bases que ha convertido al deporte masivo en un derecho para todos, en especial con su programa Misión Barrio Adentro Deportivo.

Limardo, héroe nacional

Este martes, Rubén Limardo Gascón recibirá la Orden al Libertador, según anunció el presidente Hugo Chávez.

«Le voy a obsequiar, como él es esgrimista, una réplica de la espada de uno de los más grandes esgrimistas de nuestra historia, que se llamó Simón Bolívar», dijo Chávez.

Limardo derrotó el miércoles pasado en la final de su disciplina al gigante noruego Bartosz Piasecki (15-10). Tras recuperarse de una lesión a inicios de año, el venezolanito ahora piensa más en grande, e incluso Río de Janeiro 2016 no le parece tan lejos.

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