¿Malos cálculos o cosas del destino?

Los Grandes Maestros cubanos Omar Almeida e Isán Ortiz se enfrentaron en la final de la III Copa Latinoamericana de ajedrez. El empate entre ambos trebejistas favoreció al Maestro Internacional colombiano Alder Escobar, quien aprovechó el abrazo para usurpar el trono a última hora

Autor:

Abdul Nasser Thabet

Quiso el destino que este martes los Grandes Maestros (GM) cubanos Omar Almeida (2520) e Isán Ortiz (2576) chocaran en el capítulo final de la III Copa Latinoamericana de ajedrez, con sede en Cali, Colombia. La novena ronda prometía más voltaje que una planta eléctrica rebosante de petróleo, pues ambos trebejistas dominaban la tabla general con 6,5 unidades y un armisticio beneficiaba al primero, quien comandaba el escalafón gracias al sistema de desempate.

Sin embargo, ninguno de los dos trebejistas favoritos precompetencia alzó el trofeo, ya que el Maestro Internacional (MI) colombiano Alder Escobar (2483) aprovechó el abrazo de nuestros muchachos para usurpar el trono a última hora, con su triunfo frente al también cubano Rodney Pérez (MI, 2418 y a la postre dueño del lugar 18).

Almeida y Ortiz son viejos conocidos, lo cual hace más difícil la victoria si no se cometen errores garrafales. Entonces, a sabiendas de que la igualdad podía reservarle un sitial en la cima, el antillano con el segundo mejor coeficiente de la justa transitó por tranquilos caminos para asegurar el trono. Mas, no contó con el tremendo remate del cafetero, abrazado a ellos con siete puntos en una cuarteta integrada además por un paisano suyo, el veterano Alonso Zapata (2467).

Nada, un epílogo como para halarse los pelos, en donde el anfitrión se llevó el botín más valioso gracias a la fórmula definitoria.

No obstante, los cubanos tuvieron un excelente torneo y si bien ninguno pudo ceñirse la corona, batallaron en cada cotejo y nada podemos reprocharles. Cuando se juega con esa lucidez no caben las malas caras.

Ortiz concluyó invicto en el tercer lugar, con cinco sonrisas y cuatro tablas, haciendo alarde de una excelente forma deportiva. Hace apenas un mes integró el equipo que alcanzó el onceno puesto en la Olimpiada Mundial, acaecida en Estambul, Turquía. Allí ganó cuatro partidas, perdió una y entabló dos.

Mientras, Almeida triunfó seis veces en Colombia, cedió en un pulso y concretó dos igualadas, resultados que le valieron el segundo asiento.

Rodney sumó 5,5 rayas, merced a tres «golpes» propinados, un traspié recibido y media decena de tablas. El otro representante de la Mayor de las Antillas en pugna fue Lisandro Fernández (2353), afincado en el escaño 12 con seis kilitos, después de tres victorias, una derrota y cinco treguas.

«Mozart» sigue inspirado

Cruzando el Atlántico, en Bilbao, España, el noruego Magnus Carlsen (2843) sigue enchufado y «componiendo» verdaderas sinfonías a costa de sus rivales. El Mozart del ajedrez contemporáneo consiguió su segunda victoria consecutiva, esta vez ante el español Francisco Vallejo (2700), víctima también del niño genio durante la primera parada de la Final de Maestros de ajedrez, efectuada en Sao Paulo.

La segunda fase del Grand Slam no vio más sangre en la séptima ronda, pues el italiano Fabiano Caruana (2772) firmó la paz con el ruso Sergey Karjakin (2780), y el armenio Levon Aronian (2821) igualó ante el indio Viswanathan Anand (2780), vigente monarca universal.

El escalafón del evento sigue comandado por el bambino, propietario de 12 unidades. Carlsen le respira en la nuca con 11, seguido por Aronian y  Anand, dueños de nueve y siete rayitas, respectivamente. Vallejo y Karjakin van a la zaga, ambos con cinco puntos.

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