Un dolor de cabeza

La IAFF deberá seleccionar a finales de diciembre a los mejores atletas del año entre un grupo de fuertes candidatos

Autor:

Abdul Nasser Thabet

Año tras año, amen de otros problemas repartidos entre escándalos tragicómicos, casos de dopaje y hasta bretes de esquina, la Asociación Internacional de Federaciones de Atletismo (IAAF) tiene un puntual e insoportable dolor de cabeza. Resulta que, rayando las canas de diciembre, el órgano rector del deporte rey debe escoger a los mejores atletas del período, y en ocasiones dar el veredicto se torna más complicado que completar un cubo de Rubik.

Los nominados ya se conocen, por lo que repasaré la lista y me arriesgaré con un vaticinio, con el habitual riesgo de quedar mal parado o llevarme algunos aplausos. Veremos que tal me salen las cosas, y sobre todo, que suerte corren ustedes con sus pronósticos. La pregunta de hoy está en el aire: ¿quién será el agraciado entre los varones?

Si «estrujan» un poquito sus cerebros recordarán que en 2011 triunfó el velocista jamaicano Usain Bolt. Entonces, el «extraterrestre» antillano consiguió su tercer nombramiento y se convirtió en el segundo hombre, junto al marroquí Hicham El Guerruj (2001, 2002 y 2003), que levanta en más de dos oportunidades el preciado galardón. Antes, el correcaminos había ganado en 2008 y 2009.

Ahora se erige nuevamente como principal candidato al trono, aunque la competencia será un poco más cerrada —al menos desde mi punto de vista— para llevarse la distinción que será otorgada el 24 de noviembre en Barcelona, durante la Gala por el Centenario de la prestigiosa organización deportiva.

Además del bólido caribeño, esta vez engrosan la lista su paisano Yohan Blake, especialista también en 100 y 200 metros planos; los estadounidenses Ashton Eaton (decatlón), Arries Merrit (110 metros con vallas) y Christian Taylor (triple salto); el discóbolo alemán Robert Harting; Kirani James (400 metros), de Granada; el francés Renaud Lavillenie (salto con pértiga); el keniano David Rudisha (vuelta al óvalo); y Mohamed Farah (5 000 y 10 000 metros), representante de Gran Bretaña.

Como ven, el asunto es harto complicado, pues títulos y récords sobran entre todos estos candidatos. Sin embargo, hay un elemento que no se tiene en cuenta en los papeles, pero que pesa tanto o más que los galardones: el factor mediático. Por ello, creo que Bolt tiene las de ganar, aun cuando hay un par de exponentes que le hacen sombra y casi lo atropellan de tanto pisarles los talones.

En los 12 meses contables, el humano más veloz del mundo amasó tres oros olímpicos por segunda ocasión consecutiva (100, 200 y relevo corto), con plusmarca para la cita en el hectómetro (9,63 segundos) y tope universal en el 4x400 (36,84). Por si fuera poco, retuvo la gema en la tercera Liga de Diamante, y para colmo, cuenta con el apoyo del público y la prensa en general, por su condición incuestionable de «showman». ¿Alguien tiene dudas?

Ahora, si tuviera que presentar un oponente con serias posibilidades de arrebatarle el título a Usain, creo que Merrit sería mi postulante.

El muchachón de Chicago se lo ha «robado» todo este año y sus registros, más que asombrar, dan miedo. En el mundial de pista cubierta, celebrado en Estambul, impuso su clase sin contratiempos. Además, se adueñó del diamante en la Liga, la Olimpiada vio como firmaba el segundo mejor crono de la historia (12,92) y en la actual temporada descendió ocho veces de los 13 segundos, pulverizando el récord universal con un tiempo que insta a halarse los pelos: 12,80.

Eaton es otro que lucha por comerse el pastel y para algunos especialistas cuenta con suficiente fuerza. En la cita del mundo bajo techo triunfó con tope absoluto (6 645 puntos en siete pruebas). En junio, durante los trials olímpicos de su país, acumuló 9,039 unidades y superó la cota planetaria del decatlón que estaba en manos del checo Roman Serle. Los cinco aros londinenses igual adornaron su figura.

El británico Farah, aunque sin mucha algarabía ni números deslumbrantes, también puede hacer lo suyo. Ganó los 5 000 en el Campeonato Europeo de Helsinski y después asió la doble corona en la cita estival, al vencer en las pruebas de 5 000 y 10 000 metros.

En tanto, Rudisha pulverizó su propia plusmarca del mundo corriendo dos pistas completas durante la más reciente final olímpica, en donde marcó 1.40, 91 minutos.

Lavillenie no tuvo rivales en la presente campaña, pues emergió airoso en la capital inglesa, en el mundial, en su continente y en la Liga del Diamante.

Mientras, Blake amasó tres metales olímpicos, Harting mandó en Londres y en el Viejo Continente y James subió a lo más alto del podio de la Olimpiada inglesa.

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