Kevin Brown, entre ganchos y swinnes - Deporte

Kevin Brown, entre ganchos y swinnes

Este año, el talentoso púgil camagüeyano, natural de Nuevitas, obtuvo el título de los 64 kilogramos en el Campeonato Mundial Juvenil dirimido en Ereván, capital de Armenia, donde fue seleccionado el Mejor Boxeador

Autor:

José Luis López

Merced a la efectividad de sus puños, el púgil camagüeyano Kevin Brown (64 kg), campeón mundial en Ereván, capital de Armenia —donde fue seleccionado el Mejor Boxeador—, acaba de propinar otro nocaut «fuera del ring»: en Cuba, fue elegido como el atleta juvenil masculino más sobresaliente del año 2012.

Así, entre ganchos y swinnes, accedió a conversar con JR tras una de sus peleas disputadas en el recién concluido torneo nacional Playa Girón, desarrollado en Sancti Spíritus, en el cual su equipo retuvo el cetro por provincias.

—¿Siempre boxeador?

—No. Primero practiqué atletismo en la escuela, en carreras de largo aliento. Además, también entrené baloncesto, porque mi mamá —ya fallecida—, fue jugadora del equipo nacional. A mí no me gustaba coger piñazos. Pero el gimnasio de boxeo estaba detrás de mi casa, en Nuevitas, y el profesor Durán logró atraparme.

—¿Primeros resultados sobre el ring?

—Al debutar en Juegos Escolares Nacionales, en el año 2005, terminé con bronce en la división de 38 kilogramos. Pero luego me titulé desde el 2006 hasta el 2009, compitiendo en las categorías de 42, 44 y 48 kilogramos. En mi última cita, en 2010, obtuve plata en los 60 y el profesor Humberto Horta me incluyó en la plantilla de la preselección nacional juvenil.

—Medallista de oro y mejor púgil en la justa del orbe de este año, en Ereván. ¿Qué opinión te ameritan ambas calificaciones?

—Este es el fruto de tanta entrega a mi deporte. Me levanto a las 5:00 a.m. para entrenar los aspectos físico y técnico. Y en un segundo adiestramiento en la mañana, se hace el trabajo individual con guantes y las pesas. Por eso, fui a Ereván con el claro objetivo de que no podía regresar sin medallas. Entrené, incluso, en las vacaciones, e hice guantes con Toledo (Yasniel, bronce olímpico en Londres 2012) y con otros atletas del equipo mayor. En el Mundial, el rival más difícil fue el griego Alexandros Tsanikidis, quien al igual que yo, se viraba a las dos manos y tenía muy buen arsenal técnico. Y le gané cerradamente en pos del bronce, por 21-20. Según escuché, a los especialistas les gustó mi rapidez, técnica y boxeo limpio, que me hacía lucir bien sobre el ring. Además, demostré mi respeto hacia los árbitros y el público».

—¿Tu principal virtud y los aspectos a mejorar?

—Yo dependo mucho de mi buena velocidad de piernas y manos, así como de una excelente defensa para quitarme los golpes del rival, aunque debo hacer más énfasis en los movimientos del tronco. Esto me ayudará mucho, pues como se conoce, a partir del próximo mes de enero se combatirá sin cabecera en la categoría mayor y los golpes serán más potentes. Además, tengo que emplearme a fondo en el mejoramiento de la fuerza, para lo cual necesito reforzar mis ejercicios con pesas.

—¿Propósitos?

—Ya hice mi primer equipo nacional y el resultado fue el mejor: titular del mundo y mejor atleta de Cuba. Ahora, mi meta es mantenerme en la preselección nacional de mayores y pelear por ganarme el boleto en los 64 kilogramos para el Campeonato Mundial del 2013, en lugar aún por definir.

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