Y después de esto… ¿qué?

Merecidas expectativas y criterios ha levantado esta serie que, si la naturaleza no se encapricha, se reanudará este sábado en el palacio de unos Cocodrilos que tienen ante sí el enorme reto de borrar una desventaja de dos derrotas

Autor:

Raiko Martín

SANTA CLARA.— Más allá de los inmensos deseos de que la lluvia se olvide por unos días de estas centrales tierras, me recibió esta ciudad con incontables comentarios sobre el desenlace del segundo juego de la semifinal que jugaron los equipos de Matanzas y Sancti Spíritus en predios yayaberos.

Merecidas expectativas y criterios ha levantado esta serie que, si la naturaleza no se encapricha, se reanudará este sábado en el palacio de unos Cocodrilos que tienen ante sí el enorme reto de borrar una desventaja de dos derrotas.

En la valla de los Gallos todos andan de fiesta, mientras que por los entornos de la ciénaga las preocupaciones flotan en el aire, aun cuando diferencias más grandes fueron evaporadas hace apenas una temporada atrás frente a los mismo rivales.

Pudiera ser esta una separación decisiva, no por la cifra en sí, sino por el efecto psicológico que pudiera haber generado en uno y otro bando.

Por un lado está una tropa que hasta ahora no se ha creído apta para la coronación. Por el otro extremo anda un grupo que ha dado sobradas muestras de combatividad dentro y fuera de su casa.

¿Qué puede pasar ahora? Quien sepa algo que lance la primera piedra. De momento, media Cuba está pendiente de la capacidad de Víctor Mesa para hacer reaccionar a sus muchachos, y otra cantidad similar anda comentando su respuesta en la posterior conferencia de prensa, en la que otra vez el carácter le ganó el pulso al sentido para infortunio de un momento que aspira a enriquecer el espectáculo.

En términos de resultados, nunca me atrevería a pronosticar una barrida espirituana. De cualquier forma, y debido a las afectaciones ocasionadas por la lluvia, la Comisión Nacional ya anunció los cambios de fechas pertinentes.

Si la Naturaleza quiere, la serie en la Ciudad de los Puentes se extendería hasta el próximo lunes. Y de ser necesarios, se efectuarían los dos partidos restantes en el cuartel general de los espirituanos.

Mientras, en esta urbe jugarían cienfuegueros y anfitriones hasta el venidero sábado, y de no haber un finalista para entonces, el escenario se trasladaría hacia la Perla del Sur.

El fraternal abrazo entre Elefantes y Naranjas quedó roto este jueves durante un pleito emocionante, en el que los abridores Freddy Asiel Álvarez como Noelvis Entenza tensaron el pulso hasta que a la altura del séptimo episodio el camagüeyano Dayron Varona, ahora enfundado de anaranjado, le empujó par de anotaciones al sureño con un doblete que a la postre fueron definitorias.

Hasta ese momento las aspiraciones de ambos elencos se habían diluido en simples escaramuzas, en las que los fallos en intentos de sacrificio —ya casi una constante en nuestro béisbol— ayudaron a mantener inamovible el pizarrón.

Así las cosas, hoy los dirigidos por Iday Abreu deberán apurar el paso para no perder el ritmo que les hizo dominar de punta a punta el calendario regular, y postularse como uno de los grandes candidatos a pelear por un trono ya vacante. De este lado del combate también quedan muchas interrogantes.

AUGUSTO CÉSAR SANDINO
C H E
CFG 0
0
0
0
0
0
0
0
0
0
4
2
VCL 0
0
0
0
0
0
2
1
-
3
4
0
Ganó: F. A. Álvarez (10-6)
Perdió: N. Entenza (14-7)

Comparte esta noticia

Enviar por E-mail

  • Los comentarios deben basarse en el respeto a los criterios.
  • No se admitirán ofensas, frases vulgares, ni palabras obscenas.
  • Nos reservamos el derecho de no publicar los que incumplan con las normas de este sitio.