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Un flechazo de apertura

El presidente venezolano Nicolás Maduro hizo el lanzamiento de honor al inaugurar la 56 edición de este evento en el estadio Nueva Esparta, de Isla Margarita

Autor:

Raiko Martín

ISLA MARGARITA, Venezuela.— Si se cumple aquello de los buenos comienzos, la lucha por el cetro del béisbol caribeño promete grandes emociones. La Serie del Caribe descorrió este sábado las cortinas de su versión 56 en el estadio Nueva Esparta de esta ciudad, tal y como terminó su precedente edición: con un cerrado duelo definido en extrainning a favor de los boricuas Indios de Mayagüez.

Los miles de aficionados que poblaron el graderío de la instalación, y que previo al segundo duelo de la jornada entre Villa Clara y los Naranjeros de Hermosillo de México disfrutaron de una vistosa ceremonia de apertura y vieron al presidente venezolano Nicolás Maduro hacer el lanzamiento de honor, fueron testigos de un excitante partido.

Todo parecía indicar que sería una tarde apacible para los Tigres de Licey, de República Dominica, pues la apertura del pinareño Yunieski Maya parecía, a pesar del solitario cuadrangular de Irvin Falú, encaminada a desbrozar el camino del triunfo sobre la tribu boricua. Mas cuando sus bateadores también salieron con madero ardiendo, el  ataque de seis imparables frente al también abridor Giancarlos Alvarado proporcionó una cómoda ventaja al concluir el primer tercio del partido.

Sin embargo, el más campeón de la liga invernal boricua montó una salvadora rebelión para confirmar que en un torneo como este las ventajas suelen ser volátiles. La protagonista de la remontada fue la tanda baja de los boricuas, si así se le pudiera llamar a una parte del line up que cuenta con Danny Ortiz —el líder de jonrones y empujadas en la liga— entre sus miembros. Cuatro imparables en el quinto episodio, dos de ellos dobletes, fueron suficientes para cerrar un marcador que se equilibró un inning después gracias al hit impulsor de Luis Figueroa.

Después de eso, los relevistas de ambos bandos se hicieron cargo de la situación, dominaron sin mayores sustos y forzaron el alargue. Rey Navarro abrió fuego con doble y llegó a tercera gracias al sacrificio de Falú. El alto mando quisqueyano ordenó la transferencia intencional a Eddie Rosario para trabajar a Randy Ruiz con el cuadro formando a medio camino, y la estrategia casi sale de maravillas.

Sin embargo, el torpedero Héctor Gómez eligió, tras un cómodo roletazo por su posición, el out en home por sobre el intento de un doble play salvador, y la selección no pudo ser más fatal. Su «complicado» tiro al plato no pudo ser retenido por el receptor, y terminó definiendo el partido.

De tal forma, el elenco de la Isla del Encanto dio un importantísimo paso en la intención primaria de incluirse entre los cuatro candidatos a la corona. Así lo dicta el corto trayecto de un torneo como este, donde la calidad de todos los contrarios puede convertir en mortal cualquier paso en falso.

Al cierre de esta edición, el equipo de Villa Clara, que protagoniza el retorno cubano a estas fiestas del béisbol caribeño, buscaba iniciar con buen pie un trayecto que pudiera ser histórico.

 

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