¿Cuán lejos estamos de Italia?

Desde este miércoles Cuba será anfitriona del certamen de la Confederación Norte, Centroamericana y del Caribe de voleibol femenino, que proporcionará un boleto para la cita universal de esta disciplina, a celebrarse el próximo septiembre en Italia

Autor:

Raiko Martín

Geográficamente hablando, miles de kilómetros separan este archipiélago de la península que enmarca el territorio italiano. En términos deportivos, y específicamente hablando de voleibol femenino, la distancia se torna una verdadera incógnita, teniendo en cuenta que es en esa nación europea donde, a finales del próximo septiembre, se organizará el Campeonato Mundial de la disciplina.

Pero para llegar hasta allí, la escuadra cubana tendrá que ir desbrozando el camino desde la misma casa, pues a partir de hoy será anfitriona del certamen de la Confederación Norte, Centroamericana y del Caribe (Norceca) que proporcionará un boleto para la cita universal.

En otros tiempos, con un simple vistazo a la lista de candidatos, sería suficiente para decir, con ínfimas probabilidades de error, que el elenco cubano cubriría el trámite sin apenas contratiempos. Pero las cosas han cambiado y en tales circunstancias siempre será mejor la cautela.

Las discípulas de Juan Carlos Gala iniciarán el camino hacia el Mundial italiano enfrentando hoy, a partir de las 5:00 p.m. en el coliseo de la Ciudad Deportiva, al equipo de Curazao, rival nada complicado teniendo en cuenta su historial y el calibre de sus jugadoras.

Algo parecido deberá suceder una fecha después, con similar hora y escenario, cuando net por medio encuentren a las voleibolistas de Haití, que visto el listado de inscripción entregado previamente, carecen de trayectoria a un nivel más o menos aceptable.

En cambio, el duelo pactado para el próximo viernes contra las muchachas de Trinidad y Tobago, aunque no decide el ganador del torneo y el boleto mundialista, servirá para calibrar las verdaderas opciones de los dos equipos que, salvo imprevistos, deben estar luchando en la final sabatina.

Poco se conoce del real nivel que presenta la escuadra trinitaria, pero la presencia en ella de algunas jugadoras con experiencia en ligas europeas hace sospechar que no se parece en nada a los rivales previos.

Para cumplir la misión de llegar hasta Italia, Gala cuenta con los servicios de una nómina en la que impera la juventud, mezclada con jugadoras de cierto rodaje internacional y que se han mantenido en el equipo. El estratega ya anunciado que apostará a la experiencia de las centrales Rosanna Giel y Alena Rojas, mientras que las responsabilidades como líbero seguirán asumidas por Emily Borrell. Además, se espera mucho de lo que debe aportar la jovencita Melissa Vargas —apenas 14 años de edad—, una opuesta que apunta a convertirse en un verdadero fenómeno, porque grandes cualidades tiene.

A todas luces, el punto más débil parece estar en el acomodo de balones, pues ninguna de las tres candidatas a titulares —Yamila Hernández, Beatriz Vilches y Gretel Moreno— brindan garantías absolutas en esa importantísima posición.

Así las cosas, este premundial en casa debe servir para evaluar por dónde anda el tortuoso proceso de recuperación —sin dudas más largo que la distancia que nos separa de Italia— que ha emprendido el voleibol cubano para regresar a planos estelares.

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