Higuaín y Krul valen una semifinal

Argentina venció por 1-0 a Bélgica, y Holanda de deshizo de Costa Rica 4-3 en la tanda de penales, así ambas selecciones avanzaron a la fase semifinal

Autor:

José Luis López

Argentina contó con Higuaín —y no con Messi— para vencer por 1-0 a Bélgica, en tanto Holanda precisó de los ardides de su técnico Van Gaal para deshacerse 4-3 de Costa Rica, en la tanda de penales, y así ambas selecciones avanzaron este sábado a la fase semifinal de la Copa del Mundo de Fútbol Brasil 2014.

En el estadio Nacional, de Brasilia, la escuadra argentina aplaudió la resurrección de su delantero Gonzalo Higuaín, para superar con lo justo a los «Diablos Rojos». Fue un partido muy parejo, de juego abierto, toque a la esférica y con más talento que músculo. La albiceleste tuvo 51 por ciento de posesión del balón, y ambos elencos hicieron diez disparos a puerta, así como mostraron un similar 74 por ciento de pases completos.

Aunque hubo una salvedad en el diseño del juego: Messi no podía tener ni un espacio libre para moverse con el balón. Y de eso se encargó bastante bien el volante Witsel. Pero temprano, en el minuto siete, el crack del Barça robó un balón y se lo envió a Di María, que le pegó pésimo a puerta. Pero el rebote cayó a los pies del Pipita, quien con una preciosa medio volea batió al cancerbero Courtois. Y eso fue lo que necesitó Argentina para ubicarse en la semifinal, algo que no le ocurría desde el Mundial de 1990.

Con el avance del juego, Messi se esfumó. Solo apareció intermitentemente para alertar a los zagueros belgas. Entonces, Higuaín capitaneó al conjunto. Corrió mucho, buscó los desmarques y los balones, e incluso en el minuto 55 dejó atrás a cuatro belgas en una veloz carrera que comenzó en su propio campo. Pero su disparo acabó contra el travesaño.

Bélgica apenas reaccionaba. Había escasa comunicación de la «mancuerna» integrada por De Bruyne y Hazard. Y solo en el minuto 41 el portero Romero pasó por algún susto, cuando un cabezazo de Kevin Mirallas salió rozando un poste.

Contra Bélgica, se fortaleció la defensa argentina, que echó por tierra las dudas que existían. En el tiempo añadido, Messi chocó otra vez contra Courtois. Era su séptimo partido frente al portero del Atlético de Madrid en esta temporada y, como en los seis anteriores, ganó el belga.

Mientras, en la Arena Fonte Nova, hubo un «monólogo» de Holanda, que apenas le prestó la esférica al cuadro tico en los 120 minutos. Pero jamás pudo meter una en la cabaña defendida por el imbatible Keylor Navas, quien en sus cuatro partidos anteriores solo había recibido dos goles, uno de ellos de penal.

Lo de Navas frisó los límites de la excelencia. Los tulipanes le tiraron con todo y desde diversos ángulos. En el primer tiempo, salió airoso en un mano a mano con Robin Van Persie y después, con los pies, evitó un tanto a Memphis Depay. Sneijder fue el tercero en chocar con Navas, quien se estiró para despejar una esférica enviada por el volante,  destinada a entrar por la escuadra.

Entretanto, los ticos no consiguieron cumplir su diseño: salir al contragolpe, pues Bolaños, Bryan Ruiz y Campbell no estuvieron finos arriba. Y los holandeses lo visualizaron. Pero no supieron concretar sus ataques por las «tenazas» del arquero centroamericano, que ya anuncia su postulación al Mejor del Mundial.

Holanda quiso evitar la prórroga. Pero apareció nuevamente Navas, quien en la primera parte de la prolongación, sacó un cabezazo de Ron Vlaar y vio como un disparo de Sneijder iba al larguero a segundos del final.

Para los penaltis, Van Gaal cambió a Cillessen y puso bajo los palos al más experto Tim Krul, quien cargó con el protagonismo, al parar los penaltis de Umaña y Bryan Ruiz. Entonces, fue el héroe de Holanda… porque Navas ya no daba más. Mis respetos para él.

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