La cuarta piedra

Cuba encajó su cuarto tropiezo en el torneo, luego de ceder en sets corridos ante su similar de Polonia durante el inicio de acciones en el grupo M, con sede en la ciudad peruana de Trujillo

Autor:

Raiko Martín

El tránsito de la selección femenina cubana de voleibol por el segundo nivel del presente Grand Prix sigue siendo tortuoso, como era de esperar que sucediera a un equipo extremadamente joven e inexperto. Este viernes encajó su cuarto tropiezo en el torneo, luego de ceder en sets corridos ante su similar de Polonia durante el inicio de acciones en el grupo M, con sede en la ciudad peruana de Trujillo.

Pero supongo, a la distancia, que fue un duelo bastante peleado durante las dos primeras mangas selladas con desfavorables 21-25 y 24-26, en las que las discípulas de Juan Carlos Gala acusaron su reiterada tendencia a cometer demasiados errores no forzados —24 en todo el partido—, así como la incapacidad de sostener ventajas apreciables y acertar en los momentos decisivos. Sin embargo, llevan el mérito de haber plantado batalla frente a un elenco bastante superior.

Mas el hecho de no haber podido equilibrar la pizarra fue un mazazo para las cubanitas, quienes disminuyeron muchísimo en sus prestaciones, al punto de capitular fácilmente con tanteador de 12-25.

Si se miran las anotaciones del juego es evidente que pasó lo de siempre, pues una golondrina no hace verano. La jovencita Melissa Vargas tiró todo lo que pudo del carro para anotar 17 unidades —dos de ellas desde la línea de servicio—, pero el aporte del resto fue, siendo condescendiente, apenas visibles.

Porque en el voleibol un equipo no puede aspirar al triunfo apoyándose en una atacadora auxiliar que apenas sume tres unidades durante todo el choque, como fue el caso de la capitana Sulian Matienzo. Su par, Yennifer Álvarez, también quedó por debajo de lo que se espera de una jugadora de su posición al sumar solo seis. Y si hacemos recuento, excepto Melissa, ninguna de las titulares pudo anotarse más de tres puntos en ataque.

No todo fue para llorar, pues resalta en la hoja de estadísticas los nueve bloqueos levantados por las cubanas sobre la net y los cinco aces, datos más equilibrados para ambos bandos.

En otras circunstancias, esto sería mucho más alarmante, pero ya conocemos que se trata de un equipo en plena construcción que necesita jugar estos partidos para crecer. La nueva oportunidad será hoy cuando enfrenten a la escuadra local, que al cierre de esta edición fue sometida por la selección boricua con marcadores de 25-23, 25-16, 25-22.

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