Sin piedad sobre el tablero

Par de barridas, frente a Puerto Rico los hombres y sobre Costa Rica las muchachas, marcaron el debut de Cuba en la Olimpiada Mundial de Ajedrez

Autor:

Raiko Martín

Conscientes de la diferencia que puede marcar cualquier desliz en estos primeros enfrentamientos, las formaciones cubanas cargaron la mano durante su estreno en la Olimpiada Mundial de Ajedrez, que este sábado descorrió sus cortinas en la ciudad noruega de Tromso. Par de barridas, frente a Puerto Rico los hombres y sobre Costa Rica las muchachas, marcaron el debut en un certamen que cerró su inscripción con 669 jugadores y 134 elencos participantes.

Aunque moviendo fichas oscuras, el Gran Maestro Leinier Domínguez (2760 puntos Elo) ratificó su poderío y marcó el ritmo que imitaron sus tres escuderos. Luego de 40 lances de una apertura Inglesa, el mejor ajedrecista latinoamericano del momento forzó la capitulación de Mark Machín (2341) y de paso trazó la ruta a seguir.

En la segunda mesa el tunero Lázaro Bruzón (2664) aprovechó muy bien la posesión de figuras blancas para someter sin contratiempos a Edgardo Almendina (2277), mientras que Yunieski Quesada (2649) derrotó con piezas negras a Alejandro Montalvo (2296) en el tercer tablero.

Teniendo en cuenta que la cuarta posición boricua sería defendida por la fémina Danitza Vázquez (1965), el colectivo     cubano resolvió darle la alternativa al suplente Yuri González (2520), quien redondeó el pase de escoba.

Mientras, en el apartado femenino las cubanitas también engordaron la «pollona» con cuatro estocadas frente a las ticas, firmadas por Lisandra Ordaz (2345), Yaniet Marrero (2324), Sulennis Piña (2270) y Yanira Vigoa (2317).

Colocada en la cabeza del ordenamiento de mesas, Ordaz manejó muy bien los trebejos negros durante los 23 movimientos que duró una defensa Ninzo-India que le favoreció frente a Olga Leticia Gamboa (1899).

Yaniet fue la segunda opción cubana que salió airosa con piezas blancas frente a María Elena Rodríguez (1920), al tiempo que Sulennis dejaba sin opciones, en la tercera mesa y con figuras oscuras, a Lisbet Acevedo (1846).

De cerrar el lazo se encargó Yanira, dueña del primer movimiento en su exitoso duelo contra María José Ramírez (1764).

Para hoy están previstas las segundas presentaciones de las escuadras cubanas en la presente olimpiada ajedrecística. Los varones tendrían tablero por medio a los representantes de Portugal, mientras que las chicas enfrentarán a la representación de Islandia.

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