El sueño no fue eterno

Tras más de medio siglo de espera, tuvo lugar la refundación del Salón de la Fama del Béisbol Cubano, durante un encuentro celebrado en las instalaciones del estadio Latinoamericano

Autor:

Juventud Rebelde

Fueron 54 años de espera. Más de medio siglo desde que, en 1960, se detuvo algo que debió ser trascendental para la historia del béisbol cubano. Ese año llegaron a 68 los nombres de los peloteros exaltados al Salón de la Fama del Béisbol Cubano, una institución creada en 1939, y que este 7 de noviembre tuvo su feliz refundación durante un encuentro celebrado en las instalaciones del estadio Latinoamericano.

Allí se celebró hasta este sábado el primer Coloquio Museo y Salón del béisbol cubano: de la utopía a la realidad que, con el auspicio del Inder, estuvo dedicado a los Cinco Héroes prisioneros del Imperio y reunió a cerca de un centenar de especialistas de casi todo el país, relacionados de una forma u otra con el pasatiempo nacional. Todos, visiblemente conmovidos, junto al equipo que se prepara para intervenir en los cercanos Juegos Centroamericanos y del Caribe, y con la presencia del vicepresidente del Inder, Arnaldo Rivero Fuxá, y Heriberto Suárez, director nacional de Béisbol, conocieron de primera mano el nombre de los diez nuevos inmortales del béisbol cubano.

El «rescate» fue un sueño acariciado muchas veces por varias generaciones de periodistas e historiadores relacionados con el béisbol. Dormido estuvo en el tiempo hasta que un grupo de «entusiastas», coordinados por el cineasta Ian Padrón, se propuso retomar la idea de sus predecesores, con una visión más integrada al fenómeno cultural y social que representa el béisbol para los cubanos.

La novedosa propuesta, que tiene como pilar el propósito de  refundar el Salón de la Fama adjunto a un Museo del Béisbol Cubano, fue bien acogida por los participantes. Durante dos días, ellos debatieron apasionadamente, propusieron enmiendas y modificaciones, y luego aprobaron el reglamento que pauta el proceso de nominación, selección y exaltación de sus futuros miembros.

Omar Linares encabezó la votación de los jugadores de Series Nacionales. Foto: Juan Moreno.

Además, eligieron con vigencia de dos años al Tribunal de Selección, y tomaron, entre otros importantes acuerdos, el de solicitar al Ministerio de Cultura que el béisbol sea declarado como patrimonio cultural intangible de la nación cubana.

Asimismo, se aprobó la creación del Premio Anual Martín Dihigo a la obra de toda la vida para reconocer a personas e instituciones estrechamente relacionadas con el béisbol, y cuyos aportes hayan contribuido de manera notable al desarrollo del mismo.

Por decisión unánime, el premio correspondiente a esta primera edición fue otorgado al Comandante en Jefe Fidel Castro, por «ser el impulsor de nuestras Series Nacionales y el principal inspirador del béisbol amateur en Cuba después de 1962. Además, por su entrega, apoyo y la Revolución lograda en la pelota cubana durante más de cinco décadas, en las que hemos alcanzado títulos panamericanos, mundiales y olímpicos, así como el segundo lugar del Clásico Mundial. Por ser Fidel un pelotero que ha dado jonrón con bases llenas a millones de cubanos, amantes del béisbol y de su Patria».

El proceso

Como se trata de una refundación, el Salón de la Fama del Béisbol Cubano mantiene para la posteridad a los 68 jugadores ya exaltados, entre los que sobresalen Cristóbal Torriente, José de la Caridad Méndez, Armando Marsáns —los tres reconocidos en 1939—, Emilio Sabourín (1941), Alejandro Oms (1944), Martín Dihigo (1951) y Adolfo Luque (1958).

Entre los logros más notables del Coloquio estuvo el diálogo, la comprensión y el entendimiento alcanzado con el organismo rector de esta actividad, para estrechar su vinculación con la Comisión Especializada de Cronistas e Historiadores del Béisbol Cubano. La misma se fortaleció, y a partir de ahora tendrá bien definidas sus funciones en la renaciente institución.

Con carácter excepcional, los miembros de dicha comisión presentes en el Coloquio seleccionaron entre un vasto grupo a los 20 candidatos finalistas, divididos a partes iguales entre los que jugaron en el período comprendido entre los años 1864 y 1961, y los que brillaron desde 1962 hasta la actualidad.

Luego, los 25 integrantes del Tribunal de Selección elegido para la ocasión tuvieron a su cargo la votación final para seleccionar a los diez nuevos miembros del Salón de la Fama —cinco de cada época—, quienes esta vez serán exaltados durante el próximo Juego de las Estrellas, a celebrarse en la provincia de Granma el venidero 28 de diciembre.

Quedaron comprendidos en el reglamento aprobado los pasos a seguir y el cronograma de los mismos para realizar las próximas exaltaciones. Se pretende que el proceso de nominaciones involucre a los especialistas de todas las regiones del país.

Por su parte, Heriberto Suárez destacó que el Coloquio fue un encuentro trascendental, porque «no se trató solamente de retomar las exaltaciones de los inmortales. Marca lo que pretendemos hacer con los que están, y lo que vamos a hacer en el futuro… el proyecto del Museo del Béisbol Cubano y su Salón de la Fama que se ha propuesto es muy abarcador, sus ideas son sumamente interesantes. Es algo bello. No tendrá ahora un espacio físico, pero de momento lo haremos funcionar de conjunto con la Dirección Nacional de Béisbol, con el Inder, como un espacio virtual, como un espacio moral de reconocimiento y dignificación de todos nuestros peloteros».

Exaltados al Salón de la Fama

(1864-1961)

Conrado Marrero

Orestes «Minnie» Miñoso

Camilo Pascual

Amado Maestri

Esteban Bellán

(1962 a la actualidad)

Omar Linares

Antonio Muñoz

Orestes Kindelán

Luis Giraldo Casanova

Braudilio Vinent

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