¿Por quién apuesta usted?

Ocho quintetos en cada sexo efectuarán dos rondas por el sistema de todos contra todos hasta el 28 de febrero, y los mejores cuatro avanzarán a los play off

Autor:

Norland Rosendo

Sin tanto ruido como antes, allá por la lejana última década del milenio pasado, se juega ya la XXI Liga Superior de Baloncesto (LSB), el torneo de más rango de ese deporte en Cuba.

De modo similar al formato de la edición pasada, habrá una Liga masculina y otra femenina. Ocho quintetos en cada sexo efectuarán dos rondas por el sistema de todos contra todos hasta el 28 de febrero, y los mejores cuatro avanzarán a los play off.

De igual manera, cada conjunto tuvo la posibilidad de reforzar sus nóminas con dos atletas de los elencos que no lograron rebasar el brevísimo  Torneo Nacional de Ascenso.

Entre los hombres, los actuales campeones, los Búfalos de Ciego de Ávila, convocaron a un solo «extranjero», y los Halcones de Santiago de Cuba prefirieron apostarlo todo al talento local.

Vistas las nóminas, los Búfalos andan por el certamen con un tatuaje que dice: favoritos. Es tal la empatía entre esos muchachos, que de solo mirarse saben qué y cómo hacer las cosas. Y en los partidos de postemporada, pues se transforman. Parecen (y de hecho lo han sido) invencibles, con Yoan Luis Haití bajo los tableros, auxiliado ahora por el villaclareño Yoel Cubilla, Yasser Rodríguez organizando y la compañía de Vanier Reyes, Alfredo Hernández, William Granda.

Aunque el rendimiento de algunos de ellos ya no sea el mismo con el paso del tiempo, no creo que el elenco dirigido por Jesús Martos esté ausente de la final.

El Tren de Capitalinos, ahora con nuevo maquinista, Rainel Panfet, reúne talentosos jugadores capaces de animar la discusión del título, y de ganarlo. Luce el conjunto más completo, pero tiene que demostrarlo.

A la banda encabezada por el virtuoso Jasiel Rivero, Orestes Torres y Lisván Valdés se suman dos matanceros, el experimentado Allen Jemmontt y el centro Luis Alberto Hernández.

Son estos dos elencos los que considero en mejores condiciones para repetir la final, pero no se puede descartar a los Toros de Artemisa, que tan buenas embestidas dieron en la LSB pasada, a pesar de no contar con una instalación en sus predios; ni a los Halcones de Santiago de Cuba, quienes en ese mismo certamen perdieron el vuelo en el último minuto, cuando casi tenían en sus garras uno de los boletos a la semifinal.

Agradable sería una sorpresa de Pinar del Río, o de los Tigres de Camagüey, que estuvieron a un juego de colarse en la gran final de la Liga anterior, o de Guantánamo, que año tras año participa en la LSB. De Las Tunas, por primera vez en este tipo de justa, un buen papel sería plausible.

Pero las conjeturas no son las que determinan. Usted quizá no esté de acuerdo conmigo. También hay que tener en cuenta que en cuestiones deportivas, la realidad (el torneo) es fanática de burlarse de los pronósticos. Por lo pronto, a jugar buen baloncesto. Y a disfrutarlo desde las gradas con disciplina.

Comparte esta noticia



Enviar por E-mail

  • Los comentarios deben basarse en el respeto a los criterios.
  • No se admitirán ofensas, frases vulgares, ni palabras obscenas.
  • Nos reservamos el derecho de no publicar los que incumplan con las normas de este sitio.