Escobas a la vista

Que la temible maquinaria granmense esté a punto de ser «devorada» por los Tigres, llama poderosamente la atención

Autor:

Raiko Martín

Tal como van las cosas, que los Cazadores artemiseños se las vieran negras durante su visita al Cristóbal Labra pinero podía estar entre lo probable. Pero —y sin demeritar la calidad del equipo avileño—, que la temible maquinaria granmense esté a punto de ser «devorada» por los Tigres, llama poderosamente la atención. Todavía más, porque los Alazanes «corren» por sus predios, donde días atrás habían pateado a los mismísimos Cocodrilos yumurinos, otra vez líderes solitarios de la campaña.

Lo cierto es que la tropa dirigida por Roger Machado ha sacado una magnífica renta en patio ajeno. En esta, su segunda victoria en la subserie, volvieron a castigar al pitcheo local con 14 imparables —tres de ellos más allá de los límites—, aunque hay que reconocer que hubo artillería desde los dos bandos.

El duelo llegó en equilibrio hasta la quinta entrada, en la que los felinos dieron los zarpazos definitorios. Primero sobre los envíos del relevista Yoennis Turcás, y luego frente a los tres rescatistas que vinieron en su auxilio. En resumen, una racimo de cinco anotaciones, coronado con el vuelacercas de Osvaldo Vázquez, que fue insalvable para los dueños de casa.

Entre los pilares de esta nueva victoria estuvo también el «incorporado» villaclareño Ariel Borrero, quien pegó tres imparables en cinco comparecencias, y así propulsó tres de las anotaciones visitantes.

De tal forma, la armada avileña siguió consolidando su candidatura a la postemporada, y de momento marcha al mismo paso que los Piratas de la Isla de la Juventud, quienes en su puerto siguieron contando con el viento a favor.

Por segundo día consecutivo sus lanzadores mantuvieron el dominio sobre el ataque artemiseño, que puso delante al equipo gracias al solitario cuadrangular del refuerzo espirituano Liván Monteagudo. Luego, amagó cuando el abridor Yunier Gamboa ya había abandonado el box después de poco más de cinco entradas, en las que permitió cuatro imparables y toleró solo dos anotaciones.

Mientras, sus compañeros apuntalaron su faena en el cuarto episodio, con castigo al abridor Misael Villa y su relevista Israel Sánchez. Como nota distintiva estuvo el regreso a la alineación del antesalista Michel Enríquez, quien pegó par de hits en tres turnos, entre ellos un batazo de vuelta completa. El otro fue el doble número 400 de su carrera.

Aunque con cierta intermitencia, el experimentado pinero esta redondeando otra buena campaña. Con participación en 48 de los 71 partidos que ha celebrado su equipo, Michel presenta el mejor promedio ofensivo (.366) entre sus compañeros. Además, ha sumado cuatro jonrones entre sus 13 extrabases, para así empujar 24 carreras.

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