Un estreno redondo

El joven voleibolista cubano Javier Jiménez se coronó dos veces en esta temporada con el club griego PAOK

Autor:

Raiko Martín

En la ciudad griega de Salónica todavía no debe haber acabado la fiesta. Allí nació, en el año 1926, un club deportivo popularmente conocido como PAOK (Panthessalonikeios Athlitikos Omilos Konstantinoupoliton), que por primera vez en la historia acaba de redondear un doblete para su sección de voleibol. Además del cetro en la Copa, el equipo conquistó este miércoles el título de la Liga. Y en medio de tanto jolgorio, un cubano disfruta por todo lo alto ese histórico momento.

Javier Jiménez llegó a esa urbe a principios de año con muchas expectativas, pues le tocó ser el primer voleibolista que, amparado por la Federación Cubana, fichó para un club extranjero. Ahora, a través de la magia de las nuevas tecnologías y algo apremiado por las celebraciones, confiesa a JR que ha vivido una experiencia extraordinaria. «No hay dudas de que este ha sido el triunfo más disfrutado por la afición, porque sucedió en nuestra cancha, donde hubo un récord de asistencia», nos comentó Javier, comparando el momento con la anterior consagración en la Copa, igualmente frente al Olimpiakos, el eterno rival.

«Al terminar el partido todos me pedían la camiseta, incluso trataban de quitármela. Las solicitudes de fotos fueron incontables y lo mejor es que la gente estaba muy feliz. Vivieron momentos inolvidables, pues hace 32 años el club no estaba en una final, y fueron dos ahora», añadió el matancero, quien fuera seleccionado como el Jugador Más Valioso del tramo semifinal, cuando dejaron sin opciones al Panatinaikos.

A pesar de la distancia y la vía de comunicación, su euforia era evidente. «Estoy satisfecho porque llegué en muy buen momento y pude aportar para conseguir este resultado. Ese era mi principal objetivo», comentó. En el duelo de cierre, tercero de un match pactado al mejor en cinco desafíos, el atacador auxiliar cubano sumó 16 puntos, dos de ellos desde la línea de servicios —importantísimos según el sitio web del torneo helénico—, y uno ayudando en el bloqueo de la net. Su 62 por ciento de efectividad en el ataque solo fue superado por el 70 del israelí Alexander Shafranovich, mientras que lideraba la recepción con un 71 por ciento de acciones positivas y 57 catalogadas de excelente.

En definitiva, el PAOK consiguió el triunfo que le afincó en el trono en sets corridos, gracias a favorables marcadores de 25-16, 25-19 y 25-23 frente a los poco más de diez mil espectadores que colmaron el graderío.

Con anterioridad, el equipo había impuesto su ley con un 3-1 durante el inicio del match definitorio —jugado también en casa—, y luego conseguido su segundo éxito, esta vez como visitantes, después de un intenso tie break.

«Todavía no hay fecha definida para mi regreso, pero debe ser pronto, ya que está muy cerca la Liga Mundial», aclaró antes de despedirse Javier, quien será uno de los puntales del equipo cubano que próximamente concursará en el segundo nivel de ese prestigioso torneo anual.

Comparte esta noticia



Enviar por E-mail

  • Los comentarios deben basarse en el respeto a los criterios.
  • No se admitirán ofensas, frases vulgares, ni palabras obscenas.
  • Nos reservamos el derecho de no publicar los que incumplan con las normas de este sitio.