Cubanos dictaron el ritmo

La selección cubana del estilo grecorromano se alzó con cuatro títulos, una medalla de plata y dos de bronce

Autor:

José Luis López

En mi casa mando yo. Eso fue lo que le infundió a sus rivales la selección cubana del estilo grecorromano, que se alzó con cuatro títulos, una medalla de plata y dos de bronce, en el Campeonato Panamericano Juvenil de Lucha con sede en el Coliseo de la Ciudad Deportiva capitalina.

Sin lugar a dudas, una de las demostraciones más seguras y halagüeñas de cara al futuro, la protagonizó Daniel Gregorich (84 kg), quien ganó sus tres combates por superioridad técnica. El habanero se mostró muy rápido, con potentes agarres y buen arsenal técnico, ya que empleó varias proyecciones de grandes magnitudes premiadas con cinco puntos.

Una de estas se la recetó en la disputa por el cetro al brasileño Guillerme Evangelista. En el primer período, lo sacó de la zona y lo derribó en par de ocasiones para irse al descanso con cinco unidades. Pero en el segundo llegó el efectivo suplés, una técnica de brazo y tronco que levantó del colchón al sudamericano… y al público del graderío.

«Estoy muy feliz con este título. Yo ya lo había visto (a Evengelista) en otros eventos, pero nunca había luchado contra él. Ahora vi sus peleas contra el chileno (Moreno) y el estadounidense (Weiler) y preparé el combate con mi entrenador. Y ya viste cómo lo proyecté», comentó Gregorich a JR tras culminar ese combate.

El primer cubano en agenciarse un metal dorado fue David Stivens, quien igualmente ganó sus tres combates por superioridad técnica, en una división que se compitió bajo el sistema de todos contra todos, ya que solo había cuatro gladiadores. Sus tres «víctimas» antes del tiempo reglamentario fueron el mexicano Eduardo Gareta, el estadounidense Michael Rogers y el brasileño Rafael Madeira.

En la disputa del máximo peldaño también se involucraron Sian Mora (60), Francisco Fontes (66) y Juan Conde (96). Los dos primeros impusieron su ritmo de pelea, pusieron pasivos a sus rivales y mostraron un mejor arsenal técnico, ganando todos sus pleitos por superioridad técnica.

Por el oro, Mora derrotó al venezolano Max Salvador, en tanto Fontes siempre estuvo buscando —y lo encontró—, el agarre más apropiado para derribar al estadounidense Danny Boychuck.

Sin embargo, Juan Luis Conde (96) no corrió igual suerte y cedió 1-6 en la final contra el hondureño Kevin Mejías, quien no solo logró derribarlo en una ocasión, sino que también lo puso pasivo en varias ocasiones. Y el juez, con justeza, amonestó al local.

Con medallas de bronce terminaron Mainol Sánchez (50) y Carlos Manuel Rodríguez (74), en tanto Elier Báez (55) quedó sin preseas al perder en su debut frente al colombiano Ditcher Toro.

Hoy se desarrollará el torneo de lucha libre femenina y los varones de ese estilo cerrarán las acciones mañana.

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