Hablo «pokito espanol»

El ruso Sergey Karjakin fue uno de los ganadores en la quinta ronda del Grand Prix de ajedrez y ahora comparte el segundo puesto del certamen junto a su compatriota Peter Svidler y al cubano Leinier Domínguez

Autor:

Abdul Nasser Thabet

El niño es políglota. Tiene solo 20 inviernos vividos y habla perfectamente el ruso, el inglés, el holandés, y tienen un buen conocimiento del japonés, nepalés, y alemán. Pero no entiende ni hostia del español. Quizás por eso, porque Leinier Domínguez (2734 puntos Elo) le planteó una defensa en el más puro castellano, inesperada e indescifrable, no pudo hacer mucho a pesar de su favoritismo, de su puesto nueve en el ranking mundial, de todo el chu chu chu que suscita su nombre. Anish Giri (2776) pactó el armisticio con el mejor trebejista de Latinoamérica. O al revés. Da igual. La cosa es que el cubano sigue invicto jugando con cerebros de silicio en Khanty-Mainsiysk, sede de la cuarta y definitoria parada del Grand Prix de ajedrez.

El nene que representa al país de los tulipanes —nacido en San Petersburgo, y de padre nepalés y madre rusa— condujo piezas blancas durante 44 lances de una defensa Bogoindia (otra novedad en el repertorio de Leinier) bien planteada por el antillano, quien se mantiene segundo en la tabla de posiciones con tres rayas, igualado con los anfitriones Peter Svidler (2734) y Sergey Karjakin (2753).

A modo de chisme les cuento que la Federación Rusa de Ajedrez dejó escapar al prodigioso Giri porque no tenía las condiciones económicas necesarias para pagar a la FIDE el monto necesario (17 mil rublos de la época) para que su rating y título de Maestro Internacional se hicieran oficiales. Entonces la familia decidió mudarse a Holanda en busca de mejores horizontes, y las autoridades del juego ciencia en ese país asumieron los gastos necesarios. A los 14 años, siete meses y dos días ya era Gran Maestro.

Volviendo a Khanty-Mainsiysk, la fórmula en el éxito de Domínguez ha sido el empleo de aperturas y defensas poco comunes en su librito. Así ha descolocado completamente a sus rivales, quienes se han visto obligados a efectuar muy pocas movidas conduciendo figuras claras (atados de manos cuando debieron tomar la iniciativa) y nunca mostraron ventaja apreciable. Además, Leinier no ha presentado problemas de tiempo, lo cual habla muy bien de su preparación y actual forma competitiva.

Precisamente Karjakin protagonizó una de las dos victorias de la quinta jornada, al disponer de su paisano Evgeny Tomashevsky (2749) en el cotejo más demorado del día (99 movimientos). En tanto, Dmitry Jakovenko (2738) derrotó al galo Maxime Vachier-Lagrave (2754) en 40 pasos de una apertura Inglesa.

El resto de los combates culminó en acuerdos de paz. Fabiano Caruana (2803), comandante del evento con 3,5 tantos, dividió vistiendo el blanco ante el georgiano Baadur Jobava (2699), luego de 49 desplazamientos de una defensa Caro Kann Avanzada. Mientras, Alexander Grischuk (Rusia-2780) abrazaba con piezas claras al israelí Boris Gelfand (2744), después de 28 «caricias» de una defensa Siciliana, y el samurái norteamericano Hikaru Nakamura (2799), también dueño del primer movimiento, pactaba el armisticio frente a Svidler en 31 lances de una defensa Grunfeld.

Después de Caruana, Svidler, Domínguez y Karjakin se ubican con 2,5 puntos Nakamura, Grischuk, Gelfand y Jakovenko. Giri, Jobava y Tomashevsky acumulan dos quilos per cápita, y Vachier-Lagrave apenas suma 1,5 moneditas en su bolsillo.

Hoy Leinier se batirá nuevamente con negras ante Gelfand, consciente de que ocupa el puesto 18 en el escalafón en vivo (2745 de coeficiente). Además, es quien más unidades le agrega a sus numeritos en la lid euroasiática (11), seguido de Svidler (10) y Jakovenko (9).

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