Días de gloria

El presidente del Inder, Antonio Becali Garrido ofrece a Juventud Rebelde una entrevista exclusiva acerca de los venideros Juegos Panamericanos

Autor:

Norland Rosendo

Dentro de unos días comenzará a llenarse el aeropuerto Internacional José Martí, de La Habana, de muchachas y muchachos ataviados con ropa deportiva. Van hacia la majestuosa ciudad de Toronto, escenario entre el 10 y el 26 de julio de épicas jornadas para conservar el segundo lugar de Cuba en el medallero de los Juegos Panamericanos.

«Serán días históricos, grandes para la Patria», nos dice el presidente del Inder, Antonio Becali Garrido, en entrevista exclusiva con JR.

—Usted habla con mucha seguridad cuando dice que Cuba ratificará su lugar histórico, ¿con qué argumentos sostiene ese pronóstico?

—Me baso en la tradición y la historia del movimiento deportivo cubano. Los atletas han cumplido una preparación muy buena desde que comenzó el cuatrienio. Cada atleta sabe la responsabilidad que tiene para mantener ese segundo lugar que ansía nuestro pueblo.

—¿Cuántas medallas de oro se prevé alcanzar?

—Según nuestro estudio científico, se deben lograr más de 50 medallas de oro. Para Veracruz nuestro rango era de 118 a 124 títulos, y logramos 123. A partir de esa experiencia hicimos el cálculo para Toronto y esperamos que nuestra delegación sea eficiente en la conquista de las preseas.

—¿Cuál rival le preocupa más: el anfitrión Canadá o Brasil, sede de los próximos Juegos Olímpicos?

—Ninguno de los dos, aunque reconocemos que son potencias. Cuando Canadá fue anfitriona en 1999 casi dobló la cantidad de medallas de oro que alcanza como promedio. No se puede obviar que podrán participar en todos los eventos y que contarán con el respaldo del público.

«Brasil en los últimos años ha ido aumentando las preseas doradas y en 2016 será sede de la olimpiada, por lo que ha hecho una gran preparación y esta será una oportunidad para exhibir sus progresos.

«Pero siempre pongo como ejemplo que muchos entrenadores en el mundo admiran a nuestros atletas porque en el momento ideal, cuando hace falta, son capaces de sacar el extra para lograr la victoria. Es parte de la idiosincrasia del cubano».

—¿En qué deportes están las mayores esperanzas de nuestra delegación?

—Los deportes de combate son históricamente los que más aportan en los juegos multidisciplinarios: el boxeo está muy bien, el judo, la lucha; también el atletismo, que fue un baluarte en Guadalajara con 18 medallas de oro, el canotaje, remo, tiro, además de las grandes sorpresas que pueden esperarse en la competencia, y de los colectivos, sobresale el béisbol por lo que significa para la cultura de nuestro país.

—¿La falta de una mayor cantidad de topes internacionales podría afectar algunos resultados?

—No lo creo, porque la preparación se ha realizado como la planificaron los técnicos. Nuestra delegación no tiene falta de topes, todo lo previsto se ha cumplido al ciento por ciento. Ha sido un entrenamiento muy superior a otros años.

—¿Se siente satisfecho con la aplicación del potencial científico del organismo en la preparación de los atletas?

—Es una prioridad del organismo la aplicación de la ciencia consecuente, objetiva y que tenga un respaldo en la práctica, aunque todavía nos queda mucho por hacer en ese sentido. En noviembre inauguraremos nuestro centro de investigación del deporte cubano, con tecnología de punta y con nuestros principales «tanques científicos» del deporte.

«La fortaleza del movimiento deportivo cubano está en la formación del recurso humano, lo que en el mundo se denomina tecnología blanda o tecnología del conocimiento. Y apostaremos siempre a eso con todo el potencial científico de que dispongamos».

—Hay un desbalance notable entre el presupuesto de Cuba para entrenar a sus deportistas en comparación con los de otras naciones. ¿Cómo compensar entonces esa desproporción?

—Prefiero hacer el análisis desde otra perspectiva. ¿Cuánto dinero invierte el Estado cubano en los atletas desde que están en las EIDE? Un deportista no se forma en un año, ni en dos.

«En el mundo ha cambiado la estrategia: es más fácil comprar a un atleta que formarlo, aplican las lógicas mercantiles para ahorrarse el dinero de la formación. Uno revisa el equipo de polo acuático de Brasil y comprueba que más de la mitad de los jugadores son nacionalizados. En varias nóminas de gimnasia artística y rítmica aparecen atletas que hablan ruso, georgiano y otras lenguas. Sin embargo, en el caso de nuestra delegación todos los deportistas son cubanos.

—¿Qué estrategia ejecutan para evitar hechos de dopaje?

—A partir de experiencias de Juegos anteriores, a todos nuestros atletas se les han realizado pruebas antidoping, algunos incluso han sido sometidos a tres y cuatro exámenes. Gracias a la labor de Medicina Deportiva y a que nuestro laboratorio tiene un alto reconocimiento mundial y está acreditado por la Agencia Mundial Antidopaje (WADA, por sus siglas en inglés), podemos decir que nuestra delegación viajará limpia de dopaje a Toronto, y durante los Juegos tomaremos las medidas pertinentes.

—En resumen, ¿cuáles son las mayores fortalezas de la delegación?

—La unidad, el sentido patriótico y la lealtad a nuestro Comandante en Jefe, a Raúl y al pueblo, a los que les decimos que regresaremos de Toronto con la medalla de la dignidad y el segundo lugar que todos esperan.

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