Destellos de ocasión

La juventud de gran parte de los protagonistas de la Serie Nacional vaticina nuevas esperanzas para la pelota en Cuba

Autor:

Raiko Martín

Aquellos que crean en el mal de ojo pueden culparme, pues un día después de celebrar en esta página el extraordinario paso de los Tigres avileños, su cadena de éxitos fue cortada después del décimo eslabón. En cambio, prefiero responsabilizar a la excelente faena del experimentado lanzador pinero Wilber Pérez, quien firmó su segundo éxito en la campaña que marca su regreso al montículo después de un año en el dique seco.

Los Piratas aplicaron la Ley del Talión a los dirigidos por Roger Machado —el martes habían blanqueado a los filibusteros—, quienes vieron diluirse sus siete imparables y desfilar nueve ceros por la pizarra del ultramarino Cristóbal Labra. Seis de ellos llevaron la firma de Wilber, ahora a tres triunfos de completar la centena. Del resto se encargó Jesús Reinaldo Amador.

La nave pinera desplegó las velas en la misma primera entrada con par de anotaciones, y dos innings más tarde «cañoneó» al enemigo con un estacazo del antesalista Ariel Hechevarría con las bases congestionadas. Fue el primer vuelacercas en series nacionales de este joven capitalino que acertó al «migrar» este año, luego de tener apenas 25 veces al bate (12 en la primera vuelta y 13 en el segundo tramo) durante la temporada pasada, vistiendo la franela de Industriales.

El muchacho fue uno de los artífices ofensivos para la coronación de La Habana en el más reciente Campeonato Nacional de la categoría sub-23, y necesita una alta dosis de juego diario para limar deficiencias. Sobre todo, en el cajón de bateo a la hora de seleccionar lanzamientos, pues todavía se poncha demasiado.

Por su juventud y potencialidades, es uno de los jóvenes valores que pudieran hacerse notar en la presente campaña, en la que de momento batea para .325. Sin embargo, no es el único de su clase que sobresalió durante la jornada.

Otro protagonista de turno fue el vueltabajero Yasser Julio González, a pesar de que su equipo capituló ante los Alazanes granmenses. El jardinero derecho de los pativerdes tuvo una tarde «iluminada», pues bateó de 4-3 con par de cuadrangulares, que le sirvieron para empujar cinco de las seis carreras de la novena tabaquera. Además, pasó a comandar el apartado de los jonroneros con seis bambinazos a su cuenta.

Yasser Julio también jugó el más reciente certamen doméstico para menores de 23 años, aunque ya había incursionado cuatro veces en nuestros clásicos nacionales. No obstante, en su expediente solo aparecían 77 visitas al cajón de bateo y nunca había logrado batear una pelota más allá de los límites. De momento, su promedio ofensivo es de .385 y es, por mucho, el máximo impulsor del equipo con 18 remolques.

En lo adelante, habrá que seguir el desempeño de hombres como estos, porque si algo le sobra a este campeonato es la juventud de gran parte de sus protagonistas. Nadie sabe por dónde saldrá una nueva estrella.

Comparte esta noticia



Enviar por E-mail

  • Los comentarios deben basarse en el respeto a los criterios.
  • No se admitirán ofensas, frases vulgares, ni palabras obscenas.
  • Nos reservamos el derecho de no publicar los que incumplan con las normas de este sitio.