El llamado de Copacabana

Cuba podría llevar nuevamente su voleibol de playa a Juegos Olímpicos si consigue agenciarse los boletos en un complejo sistema clasificatorio

Autor:

Norland Rosendo

Desde que el voleibol de playa debutó oficialmente en el calendario de los Juegos Olímpicos, en Atlanta 1996, Cuba estuvo representada en esas competencias hasta la cita de Beijing 2008. Ninguna pareja logró el cupo para la justa londinense. Ahora, la playa de Copacabana, tan popular como la samba, pudiera ser un escenario de lujo para el retorno. Pero primero hay que asegurar el pasaje.

Al balneario de Río de Janeiro asistirán 24 duetos de cada sexo. Según el sistema clasificatorio, cada país podrá contar, a lo sumo, con dos elencos masculinos e igual cantidad de binomios femeninos. Y otro elemento muy importante es que las cuotas se asignan a las federaciones nacionales y no a los atletas específicamente.

Los anfitriones, una potencia mundial en esta modalidad deportiva, ya tienen asegurados sus cuatro tándem: dos por su condición de sede y otro par porque son los campeones mundiales del año 2015 en uno y otro sexo.

Quedan, entonces, 22 boletos para la rifa. A partir del ranking olímpico, que cierra el 13 de junio venidero, serán otorgadas 15 plazas. Además, se efectuarán cinco torneos clasificatorios por regiones que premiarán a los ganadores con un tique. Por último, está previsto un preolímpico intercontinental —en Sochi, Rusia, entre el 6 y el 10 de julio, con los ocupantes de los puestos dos y tres en sus respectivas zonas geográficas—, certamen en el que se asignarán los dos últimos pasaportes.

¿Dónde están entonces las mayores opciones de las duplas cubanas? Evidentemente, su ausencia del circuito mundial les impide tener opciones de garantizar un cupo por el escalafón olímpico. Sin embargo, todos aquí están pendientes de la composición de esa lista.

Si los principales adversarios de los nuestros en la Confederación de Norte, Centroamérica y del Caribe (Norceca), aseguran sus dos cuotas por ranking, las parejas cubanas aumentarían sus opciones de ganar el preolímpico regional, que tendrá por sede a México, del 20 al 26 de junio.

La última actualización del listado fue el 11 de abril. Tomando como referente ese corte, Estados Unidos clasificaría dos duplas entre los varones, mientras Canadá incluiría una, y el mejor tándem mexicano, integrado por Lombardo Ontiveros y Juan Virgen, se montaría en el «último coche» por escalafón.

El primero en la «lista de espera» es un dúo canadiense. Esperemos que antes del cierre definitivo, los norteños puedan entrar entre los 15, sin que los mexicanos queden fuera.

Ontiveros y Virgen son asiduos competidores en el Tour Mundial, lo que les garantiza un roce con la élite que no tienen, lamentablemente, las dos duplas cubanas que deben asistir al preolímpico: Sergio González-Nivaldo Díaz y Karell Peña-Daisel Quesada.

Hasta la fecha, los aztecas, campeones de los Juegos Panamericanos de Toronto, han participado en cinco paradas del máximo nivel, mientras los nuestros se foguean en el circuito de Norceca, al que no asisten los elencos de más rango de la región.

Entre las mujeres, solo parejas de Estados Unidos y Canadá están mejor ubicadas que las nuestras en la zona de Norte, Centroamérica y del Caribe, y ambas naciones cuentan con dos duetos en la lista de los primeros 15 privilegiados. Incluso, están alojados en puestos de altura. De seguir así, Leila Martínez-Lianma Flores y Yanileidis Sánchez-Lidianny Echeverría salen como favoritas para darle a nuestro país la plaza en el clasificatorio continental.

Visto el panorama actual, las mayores posibilidades de Cuba para regresar al concierto olímpico están en el torneo de Norceca. Parece que las chicas tienen el camino más expedito. Pero los varones, sobre todo Sergio y Nivaldo, ocupantes del noveno lugar en el Campeonato Mundial de 2015, bien podrían dar un alegrón.

Si no logran el pasaje en ese certamen, dudo que puedan agenciárselo en el preolímpico intercontinental, pues casi todos los duetos que deben ir a esa justa de repechaje están mejor posicionados en el ranking mundial que las parejas insulares.

El voleibol de playa se ha convertido en un espectáculo popular y mediático, pero costoso, sobre todo para naciones subdesarrolladas, por las erogaciones financieras que se requieren para inscribir a los atletas en el Tour Mundial.

A pesar de ello, Cuba ha logrado desarrollo y estabilidad en los resultados. El año pasado, como colofón, Lianma y Leima fueron segundas en Toronto 2015, mientras Sergio y Nivaldo se colgaron las preseas de bronce en esa misma cita. Un buen premio ahora sería el boleto olímpico.

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