El exorcista se llama Leinier

El GM cubano consiguió espantar los fantasmas del fracaso al vencer al ucraniano Ruslan Ponomariov

Autor:

Javier Rodríguez Perera

Antiquísima, poco conocida y escasamente empleada, la expresión latina vade retro ha sido utilizada, sobre todo en el exorcismo, para rechazar los demonios. Este martes el ajedrecista cubano Leinier Domínguez (2713 puntos Elo) espantó con ella los «espíritus malignos» que le perseguían constantemente e impedían triunfar en sus últimas presentaciones. Fue un rito el del antillano, obrado con suma paciencia y mucho tacto, en el que las más de cinco horas de labor no le hicieron perder su empeño. Su víctima fue el ucraniano Ruslan Ponomariov (2706).

Después de dos armisticios iniciales en la reunión ajedrecística de Dortmund, Alemania, Leinier habrá dicho que a la tercera tendría que llegar el éxito, pues a sus seguidores ya la impaciencia les estaba haciendo cosquillas. Y lo logró con piezas blancas, cuando a la altura de la jugada 75 derribó el rey de su oponente, en un encuentro matizado por la Defensa Siciliana.

Con su triunfo, Domínguez se trepó en la cúspide del evento con dos unidades, empatado con el francés Maxime Vachier-Lagrave (2798), quien firmó las paces con trebejos negros ante el anfitrión Liviu-Dieter Nisipeanu (2674), tras 56 acciones de una Defensa Grünfeld en la que el galo conservó un peón y un alfil y su adversario un peón y una torre.

Otro al que se le estaba comenzando a pedir el triunfo era al estadounidense Fabiano Caruana (2810). Pero no fueron necesarias muchas súplicas, porque aplicó toda su sed de éxitos y maestría ante el ruso Evgeniy Najer (2687), al derrotarlo con piezas oscuras en 46 desplazamientos de una Defensa Caro-Kann que cerró con cuatro peones, dos caballos e igual número de torres acompañadas de la reina.

Mientras, la principal figura de la lid, el ruso Vladimir Kramnik (2812), no pasó de igualar con trebejos blancos en su duelo ante el local Rainer Buhmann. El epílogo del cotejo llegó luego de 47 movimientos de una Defensa Francesa, y el número dos del orbe preservó tres peones, por un peón, un caballo y una torre su rival.

Ahora, tras los pasos de Leinier y Vachier-Lagrave se divisa la cuarteta de Ponomariov, Kramnik, Caruana y Nisipeanu, todos con 1,5 rayas. Agarran la cola Buhmann y Najer con un punto. Hoy Caruana se medirá con Leinier; Vachier-Lagrave moverá las piezas ante Buhmann; Ponomariov rivalizará contra Kramnik y Nisipeanu será oponente de Najer.

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