Los gallos «tapaos»

Sergio González y Nivaldo Díaz eran casi desconocidos para los entendidos del voleibol de playa, hasta que hicieron su explosiva aparición en las arenas de Copacabana

Autor:

Raiko Martín

RÍO DE JANEIRO.— La pareja integrada por Sergio González y Nivaldo Díaz, anclada ya en los octavos de final del certamen olímpico, nunca había brillado en esta ciudad. Las arenas de Copacabana, sobre las que se han celebrado tantas paradas del Circuito Mundial de voleibol de playa, no habían conocido antes de su enorme talento y sus deseos de triunfar. Tal vez por eso, cuando les llegó su momento eran casi unos desconocidos para los especialistas de este deporte, acostumbrados a escuchar y escribir sobre duplas cariocas, estadounidenses o europeas. Ahora, cinco días después de su debut, son la comidilla de todo el litoral.

A la dupla cubana nadie le ha regalado el protagonismo. Se lo ha ganado jornada tras jornada, en las que han hilvanado tres triunfos sucesivos hasta dominar de forma invicta el grupo clasificatorio D del certamen, que reúne a las parejas más notables del planeta.

Sus más recientes víctimas fueron los canadienses Chaim Schalk y Ben Saxton, otros que llegaron a la Ciudad Maravillosa con la buena reputación que da estar entre las diez primeras duplas del ranking mundial.

Sin embargo, fueron los norteños los que menos resistencia hicieron ante el empuje de los cubanos, y prueba de ello fueron los cómodos marcadores de 21-15 y 21-18 que sellaron el pulso. Quedaron sin respuestas ante un servicio certero y un ataque demoledor —apenas pudieron fabricar un bloqueo—, mientras que el trabajo en la net realizado por Sergio, quien firmó seis bloqueos, se convertía en una de las claves para inclinar la balanza, sobre todo en los momentos cruciales.

«Desde fuera muchos pudieran pensar que fue un juego fácil, pero no es así. Todas las parejas que vienen aquí es porque son las mejores del mundo, por eso nos alegra mucho conseguir estas victorias», declaró Nivaldo a la prensa minutos después de concluido el partido.

Los vigentes monarcas centroamericanos han roto todos los pronósticos desde que desembarcaron por estos lares, pues pasaron de la sorpresa, cuando sometieron a los locales Evandro Junior y Pedro Soldberg en el debut, a la confirmación, tras avanzar como cabezas de serie a la siguiente fase.

Con este privilegio, su camino, aunque siempre complejo, sería uno de los más tranquilos posibles. A partir de ahora, los discípulos de Leonides Regüeiferos ya serán mirados de otra forma. Su irrupción en la élite mundial llegó en el momento preciso y de la mejor manera, pues pase lo que pase en lo adelante, ya hicieron suficiente historia como para ser considerados gallos en este gallinero.

La sala sigue apagada

La joven e inexperta escuadra cubana cedió nuevamente en el torneo olímpico de voleibol en sets corridos, no sin antes dar guerra en la segunda manga del duelo frente a su similar de Irán, en partido correspondiente al grupo B celebrado en el Maracanazinho de la Ciudad Maravillosa.

Después de ceder en el primer parcial por 21-25, los dirigidos por Nicolás Vives se enfrascaron en un bonito pulso que duró más de media hora y se definió a favor del elenco iraní por 29-31. En el cierre, y después del desgaste, los cubanos capitularon por 16-25.

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