Oro, entre el golpe y la danza

Julio César La Cruz fue una sombra danzante que el kazajo Adilbek Niyazymbetov no logró atrapar. Cuba se llevó así su tercera presea dorada en estos Juegos Olímpicos

Autor:

Juventud Rebelde

A su estilo, danzando sobre el ring, Julio César La Cruz demostró, una vez más, que el boxeo no es solo cuestión de tirar golpes. Electrizantes, sus contragolpes dejaron muy claro desde el inicio del combate quién iba a ser el rey del Olimpo en los 81 kilogramos.

Por mucho que el kazajo Adilbek Niyazymbetov corrió detrás de él o trató de acorralarlo, Julio César era —reflejo de su apodo— una sombra, a la que apenas podía «tocar» el europeo con sus manos enguantadas.

Su presea de oro es la primera del boxeo cubano en esta edición de los Juegos Olímpicos y se espera que el sábado Robeisy Ramírez (56 Kg) y Arlen López (75 Kg) lo imiten, después de que ayer se impusieran en la semifinal de sus respectivas divisiones.

Hoy, la pertiguista Yarisley Silva saldrá en busca de una presea, y también competirán, entre otros cubanos, los luchadores del estilo libre Yowlys Bonne (57 Kg) y Liván López (74 Kg).

Comparte esta noticia

Enviar por E-mail

  • Los comentarios deben basarse en el respeto a los criterios.
  • No se admitirán ofensas, frases vulgares, ni palabras obscenas.
  • Nos reservamos el derecho de no publicar los que incumplan con las normas de este sitio.