Cachorros encontraron su hueso

Los agramontinos son la comidilla en este principio de campaña, pero igual de llamativo es el paso que sostienen los Cachorros holguineros

Autor:

Raiko Martín

Por lo notable de su metamorfosis, han sido los agramontinos la comidilla en este principio de campaña, pero igual de llamativo es también el paso que sostienen los Cachorros holguineros, a pesar de haber cedido este lunes después de facturar diez triunfos consecutivos, la racha más exitosa en lo que va de torneo.

Debido a las lluvias los nororientales habían sellado su compromiso dominical contra los artemiseños, y en la reanudación redondearon una docena de imparables, entre ellos el solitario cuadrangular, en el cuarto episodio, del sustituto Geidi Soler, quien tuvo tarde perfecta en tres turnos, con doble incluido y par de remolques.

Semejante gasto ofensivo bastó para apuntalar la sólida apertura de Carlos A. Santiesteban durante cinco capítulos, en los que apenas toleró tres hits. Sin embargo, la suerte les cambió en el duelo programado para la jornada, pues Walner Osorio no pudo completar la primera entrada cuando el antesalista local Yariel Duque le desapareció la pelota con dos a bordo.

No obstante, dieron guerra hasta equilibrar el pizarrón en el séptimo capítulo frente a los envíos del zurdo Yulieski González, pero le faltó precisión a la defensa para evitar el tropiezo, primero desde la derrota encajada en su séptimo juego del calendario.

Más allá del desliz, los holguineros siguen fijos en la zona de clasificación directa a la segunda fase, ahora igualados con los vigentes monarcas avileños. Vladimir García consiguió su cuarto éxito en la contienda gracias a las ocho entradas completas de actuación, en las que no estuvo muy fino al soportar ocho incogibles y regalar tres boletos.

A su favor jugó el desempeño ofensivo de sus compañeros, pues entre los 13 cohetazos estuvieron par de vuelacercas, con el del jovencito Luis Robert Moirán como el más rentable, pues produjo tres anotaciones.

Mientras, los Cocodrilos matanceros siguieron encaramados en la «azotea» de la tabla de posiciones, con barrida incluida a unos Leñadores tuneros que llegaron al Victoria de Girón con buenas vibras. Temprano cayeron los yumurinos sobre los lanzamientos de Ubisney Bermúdez y le fabricaron un racimo de cuatro en el segundo episodio, coronado con el estacazo de tres carreras conectado por William Luis.

Así las cosas, los anfitriones se encaminaban a su decimosexto triunfo cuando a un out de capitular, con desventaja de cuatro y hombres en las esquinas, el alto mando tunero trajo de emergente a Yosvani Alarcón. Hasta ese momento llegó la actuación de su tocayo Pérez en la lomita de los locales, pues del bullpen trajeron a Alexander Rodríguez. En ese mismo instante la tensión se apoderó del Victoria de Girón, donde el enmascarado de los orientales, entonces como refuerzo de Pinar del Río en la pasada semifinal, le había despachado a este lanzador un kilométrico y decisivo cuadrangular. Y pasó lo peor.

Un lanzamiento fuera de zona, pero nunca sobre la anatomía del bateador     —según mi apreciación—, fue suficiente para que un Alarcón, acaso ya predispuesto, comenzara una reyerta que pudo convertirse en tumultuaria. Acto seguido los árbitros, creo que acertadamente, expulsaron a los principales involucrados y por fortuna no hubo que lamentar más que el desagradable momento, por demás visto a través de la televisión y tal vez evitable, teniendo en cuenta los antecedentes.

Llamativo también en la jornada —aunque comenzó un día antes— fue el KO que le recetaron los Toros camagüeyanos a los muchachones de Mayabeque, y no por el desproporcionado marcador precisamente.

Resulta que entre el ganador Yariel Rodríguez y el relevista Yormani Socarrás dejaron sin hit a la batería rival, pero no la pintaron de blanco. Dos boletos y par de rolatas al cuadro fueron suficientes para que los locales esquivaran la lechada, y así firmar, según los amplios archivos de nuestro estadístico Benigno Daquinta, el sexto evento de hechos similares.

Para encontrar la marca inicial hay que remontarse al 24 de enero de 1967, cuando Manuel Alarcón condujo a Orientales a un triunfo de 2-1 sobre Las Villas sin que le batearan de hit. Después de eso el granjero Douglas Sorribas protagonizó dos juegos de semejantes características, con solo una semana de diferencia: el primero frente a Henequeneros el 9 de enero de 1968 y el otro ante Vegueros el 16 de enero, en ambos casos con pizarra de 4-1.

En este tipo de partido sobresale, además, el jugado el 16 de marzo de 1968, por ser el único que tuvo como ganador al equipo que no conectó ningún imparable. Sucedió en el estadio Cándido González, donde Camagüey venció por 1-0 a Granjeros, que pegó cinco imparables. Cosas de la pelota.

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