Green intratable… caribeños atrevidos

La selección cubana de fútbol saltó sin complejos este viernes a la cancha, imbuida en dificultarle el trámite a su similar y favorita de Estados Unidos durante el partido amistoso que sostuvieron en el capitalino Estadio Nacional Pedro Marrero

Autor:

José Luis López

La selección cubana de fútbol saltó sin complejos este viernes a la cancha, imbuida en dificultarle el trámite a su similar y favorita de Estados Unidos durante el partido amistoso que sostuvieron en el capitalino Estadio Nacional Pedro Marrero, presenciado por la doctora Jill Biden, esposa del vicepresidente norteamericano Joe Biden.

Y aunque finalmente Cuba cedió por 0-2, me atrevo a decir que esta fue su mejor demostración de los últimos años, avalada no solo por la entrega y el atrevimiento mostrado, sino también por la gran cantidad de ocasiones en que llegaron, con balón y buen toca-toca, al área chica norteña.

Pero ora las buenas estiradas del arquero Horvath Ethan —como la del minuto 36, ante un disparo de Arichel Hernández—, ora los palos y la inefectividad de los disparos, mantuvieron intacto el arco de los visitantes.

Los estadounidenses tuvieron como figura clave al extremo Julian Green, del Bayern Múnich alemán, quien jugó todo el partido y marcó el segundo gol de su equipo, en el minuto 73, tras la asistencia del jugador de cambio Chris Wondolowski. Además, fue quien disparó potente a la puerta custodiada por Sandy Sánchez, quien dio el rebote que aprovechó el propio Chris para abrir el marcador en el minuto 61.

Como se aprecia, los disparos ganadores llegaron en el segundo tiempo, cuando en el físico de los cubanos pasó factura por todo lo que corrieron y se entregaron durante los primeros 45 minutos en pos del gol. Josel Piedra y Yasniel Nápoles no pudieron subir igual por las bandas, lo cual los privó de mayor contacto con Arichel Hernández y el cerebro creativo Alberto Gómez.

A nueve minutos del final, Cuba pudo reducir la diferencia. Duxney Espinoza centró el balón, pero Roberto Peraza erró en su disparo a puerta (casi) vacía. Sin embargo, las palmas para el joven y veloz extremo Roberney Caballero, a quienes los gigantes defensores estadounidenses les vieron la espalda en muchas ocasiones. El villaclareño se mostró bien «irrespetuoso». Corrió, gambeteó, entregó balones… y disparó.

«Fue un partido especial para nosotros, en el cual pudimos probar a muchos jugadores. No nos sorprendió el primer tiempo tan bueno de Cuba, pues tuvo varias oportunidades de anotar. Pero no las aprovechó y nosotros supimos hacerlo mejor en el tiempo complementario», comentó a la prensa Jürgen Klinsmann, director técnico de Estados Unidos.

Mientras, el timonel cubano Raúl Mederos expresó que en el primer tiempo sus alumnos asimilaron bien el sistema de juego dictado. Pero en el segundo, el físico hizo mella y por ahí se les fue el partido. «Nosotros tuvimos muy poco tiempo de preparación. Con un poco más, hubiéramos dejado una mejor imagen. Pero me siento feliz por la entrega y voluntad de mi equipo», aseveró Mederos.

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