Su majestad Mo Farah

El Estadio Olímpico de Londres, sencillamente, fue una casa de locos, revuelta ante la algarabía de ver vencer a un hombre como Mo Farah, un ídolo en toda Gran Bretaña en la primera fecha del Campeonato Mundial de Atletismo

Autor:

Javier Rodríguez Perera

Si en el momento en que se definió la final de los 10 000 metros masculino a cualquiera de los presentes en el Estadio Olímpico de Londres le entraba una llamada a su móvil, lo recomendable era colgar y esperar a que pasara la apoteosis. La instalación londinense, sencillamente, fue una casa de locos, revuelta ante la algarabía de ver vencer a un hombre como Mo Farah, un ídolo en toda Gran Bretaña.

Apenas consiguió cruzar la meta en la primera fecha del Campeonato Mundial de Atletismo, Farah se lanzó a las gradas, complació alguna que otra petición de selfie de los aficionados y cargó a sus hijos, orgullosos testigos de ver cómo su padre conseguía engordar su brillante historial. El corredor somalí, nacionalizado británico, quien tiene par de coronas olímpicas en esta distancia e igual cantidad en los 5 000 metros, extendió a tres sus títulos universales en la prueba más agotadora dentro de la pista, con un excelente tiempo de 26:49.51 minutos.

El día de ayer era el de Mo, porque ni el tropezón en los 400 metros finales ni el bloqueo realizado durante casi toda la carrera y mantenido en la vuelta conclusiva por el ugandés Joshua Kiprui Cheptegei y los kenianos Paul Tanui y Bedan Karoki Muchiri, lo privaron de agarrar un cetro ante su público, similar a lo que hizo hace cinco años por partida doble en los Juegos Olímpicos de Londres. Joshua y Tanui, por ese orden, ganaron plata y bronce en una prueba en la que siete fondistas bajaron de los 27 minutos.

Antes de ese desfío, que cerró la jornada inicial, compitieron tres cubanos y dos de ellos avanzaron a la final de sus respectivas pruebas. La pertiguista pinareña Yarisley Silva se incluyó en el grupo de 12 garrochistas que lucharán por las medallas mañana, al rebasar los 4,55 metros en la segunda oportunidad, distancia que también lograron burlar siete atletas, y la única con 4,60 metros fue la griega Ekaterini Stefanidi, líder de la temporada con 4,85 metros, mientras que la experimentada estadounidense Jennifer Suhr resultó eliminada.

El otro antillano que pugnará por preseas es el saltador de longitud Maikel Massó (Santiago de Cuba), quien logró en su primer chance cumplir con la marca clasificatoria, al brincar 8,15 metros que significaron el segundo mejor rendimiento entre los exponentes que avanzaron a la final de hoy y su segunda mejor marca de la temporada. Mientras que el camagüeyano Juan Miguel Echevarría, dueño de tres saltos por encima de ocho metros este año, apenas rindió para 7,86 metros y quedó en el puesto 15.

Este sábado, aparte de la final de Massó, comenzará su actuación la heptalonista guantanamera Yorgelis Rodríguez, arrancará en el segundo heat de la vuelta al óvalo el tunero Yoandys Lescay y saltará la triplista pinareña Liadagmis Povea.

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