Bajo la sombra de Eliecer Quintana

Espigado como pocos en la selección nacional de baloncesto, posee lo que muchos calificarían como un tamaño casi ideal para triunfar en el deporte ráfaga

 

Autores:

Javier Rodríguez Perera
Eduardo Grenier Rodríguez

Eliecer Quintana casi siempre conversa mirando hacia abajo. Espigado como pocos en la selección nacional de baloncesto, posee lo que muchos calificarían como un tamaño casi ideal para triunfar en el deporte ráfaga, y ya es uno de los miembros del equipo cubano que participará en las eliminatorias rumbo al Campeonato Mundial de la disciplina, a partir de mañana.

En una conversación con JR, el poste de 2,05 metros declaró: «Durante la gira por China las cosas me salieron bien, pues gané la titularidad en los ocho partidos. Ese torneo fue fundamental en la preparación de cara al evento más próximo en el que intervendrá Cuba, las ventanas clasificatorias para la Copa del Mundo de China 2019, en las que estamos en un grupo muy duro con Puerto Rico, Estados Unidos y México, que será nuestro primer rival y tiene en su nómina a jugadores con experiencia en el básquet profesional de Estados Unidos.

«Ninguno de los tres adversarios regalará ni un punto, porque saben lo que está en juego, pero nosotros confiamos en la preparación realizada. Nos apoyaremos en nuestros siete jugadores que cumplen contratos en El Salvador y Argentina, quienes gracias a esas experiencias conocen un básquet parecido al que enfrentaremos en el Premundial».

Añadió que se ha preparado física y sicológicamente para asumir este reto con la selección nacional. «Soy un pívot de gran altura, pero no tengo mucha masa muscular, a diferencia de otros jugadores de mi posición internacionalmente, por lo que he potenciado mi principal arma, que es el tiro desde la media. Cuando trabajo bajo el aro, muchas veces las cosas me han salido bien con el gancho, pero me enfoco más en los disparos desde la media», dijo el jugador de 26 años.

Antes de cerrar nuestro diálogo, Quintana deseó transmitir palabras de agradecimiento hacia Andrés González, director pinareño que llevó a la escuadra vueltabajera hacia la corona de la pasada Liga Superior y este año, por segunda ocasión en fila, clasificó a su tropa para la Liga.

«Demostró que es un director serio desde el primer momento en que confió en nosotros durante todas las vueltas de la Liga pasada. En los partidos cruciales que nos llevaron a discutir el metal dorado, así como en la propia final, realizó un trabajo sicológico muy meritorio y acertado para encaminarnos por el lado correcto, convencernos de que sí se podía y que el título estaba más cerca de lo que nosotros imaginábamos. Supo hacer realidad en su primera temporada lo nunca antes vivido por el básquet masculino pinareño», concluyó.

 

Comparte esta noticia



Enviar por E-mail

  • Los comentarios deben basarse en el respeto a los criterios.
  • No se admitirán ofensas, frases vulgares, ni palabras obscenas.
  • Nos reservamos el derecho de no publicar los que incumplan con las normas de este sitio.