Partida

¿Quién es el autor de la popular canción que dice «Se va el caimán, se va el caimán, se va para Barranquilla»?

Autor:

Javier Rodríguez Perera

En mis habituales viajes a Alamar, en la periferia habanera, siempre busco alternativas para que un recorrido de una hora parezca más breve. Por lo general me dedico a leer, pero últimamente estoy atrapado por un juego de cultura general integral, Millonario —que tengo en mi celular—, el cual en una de sus preguntas me sirvió en bandeja de plata el tema para hoy.

Después de conocerse que nuestra amplia delegación comenzará a viajar en varios grupos a partir de este domingo hacia la cita multideportiva regional de Barranquilla, no pasé por alto la relación de eso con la interrogante que proponía el entretenido juego: ¿Quién es el autor de la popular canción que dice «Se va el caimán, se va el caimán, se va para Barranquilla»?

José María Peñaranda Márquez es el compositor de dicho tema —cuyo fragmento antes mencionado bien le pega a la comitiva antillana que intervendrá en la fiesta centrocaribeña—, que tiene como nombre original El hombre caimán y fue creado en 1941, para luego convertirse en uno de los porros más representativos del repertorio musical sudamericano.

La pieza trata sobre una leyenda que recorrió gran parte de la Costa Caribe colombiana, según la cual un hombre nombrado Saúl Montenegro, habitante del municipio Plato, en Magdalena, quedó convertido en un ser con cuerpo de caimán y cabeza humana, después de una equivocación en la pócima que le permitía convertirse en el temido reptil y así observar a las mujeres desnudas que se bañaban en el Río Magdalena.

Cuenta la leyenda que la única mujer que se le acercó a Saúl después de convertirse en un híbrido de hombre y caimán fue su madre, quien diariamente lo visitaba para compadecerlo y le ofrecía su comida preferida: yuca, pan mojado en ron y queso. Al morir ella, decidió dejarse conducir al mar, y según amplía la narración popular, desde aquel momento los pescadores viven pendientes de su captura.

Apartado el mito y de vuelta a la canción, que se hizo popular con gran celeridad por su ritmo contagioso, existieron personas que vieron en su letra una fuerte connotación política y en Nicaragua, por ejemplo, le entonaron el tema al presidente Anastasio Somoza García cuando emitió su discurso de entrega del poder luego de una década en el más alto mando de su país.

Peñaranda, el creador de la canción, falleció el 6 de febrero de 2006 a los 98 años en la clínica La Asunción, la misma donde nació en Barranquilla. El legado de su obra también recoge Me voy pa’ Cataca, pieza que fue grabada en 1954 como Me voy pa’ La Habana por La Sonora Matancera, e interpretada también por Nelson Pinedo, cantante colombiano apodado el Pollo Barranquillero.

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