Pelota y pica-pica

La lógica y el béisbol tienen, en la actualidad, un axioma común en Cuba: tigre come perro. Pero en la pelota, en un santiamén igualmente se te quema el corral

Autor:

Luis Autié Cantón

La lógica y el béisbol tienen, en la actualidad, un axioma común: tigre come perro. Pero cuando en el octavo capítulo la novena de Holguín, con un out, llenó las bases a merced de tres boletos, a más de uno en el estadio José Ramón Cepero se le pusieron en firme los pelos de la nuca. El derecho Vladimir García había transitado siete entradas completas en las que enfrentó a 27 bateadores y permitió dos hits. Una carrera, en el primer inning, era el único arañazo en su hoja de ruta en la tarde de ayer. Pero en la pelota, en un santiamén se te quema el corral.

El lanzador avileño le dio pase gratis a Oscar López para que, inmediatamente después, fuera relevado por Miguel Lahera, quien tiró cuatro malas frente a Ariel Sánchez y luego repitió la dosis frente a Yunior Paumier. Con ese cuadro, Geidy Soler sembró la pelota de línea en el jardín derecho para que tanto Manduley como Sánchez pisaran home. Leomil González se hizo cargo entonces de la lomita y, tras el fly de sacrificio de Yasiel Santoya, Paumier entró con la cuarta rayita holguinera.

Con el partido a cuatro carreras por dos, el cierre del octavo comenzó color de hormiga para los avileños, pues tanto Alexander Giménez como Yorbis Borroto fueron dominados sin que sus conexiones tocaran tierra ni césped. Pero Raúl González recibió la primera base de regalo y llegó luego a tercera, gracias al imparable de Osvaldo Vázquez, para anotar después tras hit de Jefferson Delgado. A la postre, una combinación de bases por bolas y sencillos de Edilse Silva y Abdel Civil dibujaron un marcador de seis por cuatro, que ya no se movió.

De esta forma, Ciego de Ávila se mantiene en la segunda posición, detrás de Las Tunas, mientras que los Cachorros continúan, con las orejas caídas, en el fondo de la tabla.

Lo cierto es que esta segunda fase no podría tener más pica-pica. Menos los pupilos de Noelvis González, las otras cinco escuadras involucradas tienen posibilidades reales de clasificación. De las tres subseries que comenzaron ayer, quizá la más atractiva es la que sostienen Industriales y Sancti Spíritus.

Los Gallos ocupan la cuarta posición, con dos victorias más que los capitalinos, un puesto por arriba de sus rivales de turno, por lo que a nadie le cabe duda de que los de Anglada desembarcaron en el estadio José Antonio Huelga decididos a barrer plumas. Con tres rugidos consecutivos, los Leones entrarían en zona de clasificación. Con tres picotazos, los de José Raúl Delgado se afianzarían en puestos de play off.

Por otro lado, Villa Clara recibirá a Las Tunas, única novena que supera la veintena de sonrisas y que encabeza la clasificación, a pesar de sufrir dos descalabros seguidos en tierras espirituanas durante la subserie anterior.

Los villaclareños, que no pudieron vencer en la subserie frente a Ciego de Ávila, intentarán no descolgarse de los puestos de postemporada, a pesar de su mala racha en los últimos diez partidos, en donde solamente han sonreído tres veces. Los tuneros, por su parte, han salido victoriosos en siete de esa decena, y se han consolidado como el mejor equipo de esta segunda fase.

Al cierre, jugaban Leones y Gallos en el Huelga, mientras que Leñadores y Naranjas lo hacían en el Sandino.

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