Implantan toque de queda indefinido en Bagdad

Cierran aeropuertos de Bagdad y Basora tras ola de atentados y enfrentamientos en Sadr City que dejaron al menos 160 muertos y 257 heridos

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Juventud Rebelde

Se consideran los atentados más mortíferos desde el comienzo de los enfrentamientos interétnicos. Foto: AP

BAGDAD, noviembre 23.— Las autoridades iraquíes decretaron el cierre, hasta nueva orden, de los aeropuertos de Bagdad y Basora, tras los estallidos de seis coches-bombas y los ataques con mortero en el barrio bagdadí chiita de Ciudad Sadr, que dejaron al menos 160 muertos y 257 heridos.

«El aeropuerto de Bagdad está cerrado en el marco del toque de queda de duración indefinida» impuesto en la capital, declaró a la AFP Samer al-Saklawi, asesor del ministro de Transporte Karim Mahdi Saleh, quien anunció también que tres puertos de Basora fueron paralizados: Um Qasr, Jor Jubair y Al Muakal.

Ciudad Sadr, bastión radical chiita de 2,5 millones de habitantes, fue víctima este jueves del mortífero atentado con coches-bombas y según AP hubo una respuesta inmediata con el lanzamiento de una decena de proyectiles de mortero contra la mezquita sunnita Abu Hanifa de Azamiya y otros ocho cayeron en la Asociación de Eruditos Musulmanes, la organización de esa etnia más importante de Iraq.

Poco después del ataque al barrio chiita, milicianos del Ejército Mahdi rodearon el área y establecieron puestos de control y barricadas, mientras el gobierno impuso un toque de queda en Bagdad a partir de las 8:00 de la noche.

Además, las autoridades mantuvieron un encuentro de emergencia en la casa del líder chiita Abdul-Aziz al-Hakim, al que asistieron el presidente kurdo Jalal Talabani, el vicepresidente sunnita Tariq al-Hashimi y el embajador estadounidense Zalmay Jalilzad, dijo un consejero de al-Hakim, según AP. Posteriormente los tres funcionarios iraquíes aparecieron en la televisión nacional y al-Hashimi leyó una declaración en la que pedían calma y moderación.

AFP informó que en otras partes de la capital iraquí 30 insurgentes presuntamente sunnitas atacaron el Ministerio de Salud, controlado por los chiitas, y el enfrentamiento se prolongó durante tres horas.

Sin embargo, antes de este estallido de violencia, tropas iraquíes y estadounidenses realizaron un operativo en Ciudad Sadr, matando a cuatro iraquíes y lesionando a ocho, además de practicar varias detenciones en lo que fue el más reciente asalto al barrio chiita, que desde hace días es blanco de esas operaciones conjuntas.

Fuerzas especiales iraquíes y sus «asesores» militares estadounidenses abrieron fuego contra un minibús porque lo consideraron «hostil» y lo identificaron como «amenaza inmediata» que debían «neutralizar».

El vocero militar teniente coronel Christopher Garver dijo a Reuters que el vehículo «había ignorado los disparos de advertencia». Tanto la policía iraquí como los vecinos dijeron que los disparos mortales, que incluían los de una ametralladora, fueron realizados por los soldados estadounidenses.

En un comunicado, el ejército de EE.UU. confirmó el operativo de este jueves y dijo que era parte de los esfuerzos para encontrar a uno de sus soldados secuestrado el 23 de octubre.

Unos tres mil efectivos estadounidenses, acompañados por fuerzas iraquíes se han lanzado a esa cacería humana, concentrándose en Ciudad Sadr. El martes otras cuatro personas fueron asesinadas en las operaciones, incluido un bebé, cuando en los raids utilizaron fuego artillero aéreo.

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