El pueblo bolivano salió a las calles a defender su Constituyente

Los movilizados manifestaron su apoyo a Evo Morales haciendo resistencia a los opositores que desean impedir las transformaciones en marcha

Autor:

Marina Menéndez Quintero

El pueblo ha salido a las calles a defender su Constituyente. Foto: Reuters. El deseo de la derecha y la oligarquía bolivianas de impedir que se institucionalice la refundación, encontró ayer una apropiada respuesta: la movilización de miles de campesinos e indígenas que manifestaron su apoyo a Evo, y pidieron se deje trabajar a la Constituyente.

Consumada la nacionalización de los hidrocarburos que Morales, muy atinadamente, instauró por decreto el 1ro. de mayo de 2006, el objetivo de la reacción interna ha sido impedir que se planten los cimientos de las transformaciones en marcha. Para lograrlo precisa frustrar o, en todo caso, mediatizar la letra de la nueva Constitución.

En pos de ese derrotero, los opositores entramparon primero a la Asamblea en los debates sobre su reglamento de votación. Ahora convierten la llamada «capitalidad» del país en un «problema» que dilata otra vez las discusiones, impide avanzar en el texto constitucional —cuya fecha de entrega ha debido postergarse del plazo original de agosto hasta diciembre— y, lo que es peor, promueven la violencia.

¡Cuidado!: Los propósitos contra la Constituyente están pasando a mayores.

El incendiario «reclamo» de que la Asamblea dirima ya mismo si las sedes del Ejecutivo y del Legislativo deben pasar o no de La Paz a Chuquisaca —cuya capital es Sucre, sede de la Constituyente— no solo traba las discusiones en un debate histórico, pero periférico en relación con los cambios trascendentales que debe plasmar la Constitución. Además, está exacerbando celos interdepartamentales al tiempo que extiende sentimientos separatistas, muy ostensibles en la rica provincia de Santa Cruz y del que también habían dado cuenta Tarija, Pando y Benin durante el referendo de las autonomías... pero que ahora se han hecho prender además en Chuquisaca.

Incluso, el carácter originario de la Asamblea y su potestad han sido puestos en entredicho cuando, este fin de semana, un ente jurídico local cuestionó la decisión de su titularidad de postergar los debates hasta que vuelva a Sucre la tranquilidad, hecha añicos por los llamados «comités cívicos», la Unión Juvenil Cruceñista y otras agrupaciones movidas por la derecha. En una decisión irrespetuosa, la Corte Superior de Distrito de Chuquisaca «ordenó» a la Asamblea reponer en su agenda el tema de la capitalidad plena.

Hay manipulación, y muchos se van dando cuenta.

«Somos mayorías y no podemos permitir que la minoría siga con imposiciones», dijo Julio Salazar, dirigente de los cocaleros del Chapare, durante la denominada Cumbre Social de este lunes.

Morales ha denunciado que la mano de Estados Unidos proporciona recetas, ingredientes, y adereza, haciendo bullir el caldo del disgusto oligárquico con la nueva Bolivia.

Más recientemente, fuentes citadas por PL revelaron las pretensiones opositoras de hacer caer al gobierno para dar las riendas del país a la presidencia del Senado, que está en poder de la oposición, razón por la cual entorpece la aprobación legislativa de cualquier proyecto presentado por el gobierno. El Plan Camba —como lo identificó la denuncia— tiene su base en la violencia y la exacerbación del separatismo para fragmentar a Bolivia.

Los tiempos no son fáciles para el MAS y demandan, en efecto, la fuerza —pacífica, pero fuerza al fin— de las mayorías que votaron por el cambio. Los traspiés a la Constituyente pretenden ser pasos en falso por donde se precipite la refundación.

Comparte esta noticia

Enviar por E-mail

  • Los comentarios deben basarse en el respeto a los criterios.
  • No se admitirán ofensas, frases vulgares, ni palabras obscenas.
  • Nos reservamos el derecho de no publicar los que incumplan con las normas de este sitio.