La verdad está en la calle

El pueblo bolivariano se vuelca hoy a las urnas para aprobar los cambios constitucionales que le permitirán darse su Socialismo. Como auguró Chávez, los venezolanos le darán nocao al imperio

Autor:

Marina Menéndez Quintero

«La verdad está en la calle», recordó a los reporteros un Hugo Chávez fresco y jovial en la tarde del sábado, pocas horas antes de que abrieran las urnas de este otro proceso comicial trascendente; tan relevante como los diez realizados los últimos nueve años en Venezuela porque, de un modo u otro, cada uno de ellos ha legitimado y radicalizado a la Revolución Bolivariana. Ese espaldarazo que cada elección ha dado a Chávez y a los defensores del proceso liberador que él encabeza es parte, también, de esa verdad que el líder venezolano invitara a calibrar en las avenidas, colmadas por los seguidores de la reforma el viernes de cierre de campaña del Sí; pero que no está solo en ese ostensible apoyo a los cambios que sentarán las bases para que Venezuela transite, sobre raíles constitucionales, al Socialismo del Siglo XXI.

La verdad también la sabe la Casa Blanca, mentora de una oposición que hace tiempo dejó de ser un cuerpo, carente ahora de líderes.

Lo sorprendente al concluir el corto, pero intenso mes de campaña proselitista con vistas al referendo, es que en Washington también esperan el triunfo del Sí este domingo.

Aunque a esos grandes medios a los que Chávez ha denunciado por concatenarse en su contra les ha interesado menos que la traición del ex general Raúl Isaías Baduel, el verdadero escándalo de la campaña ha sido la revelación, esta semana, del memorando secreto estadounidense que sacó a la luz la injerencista, ilegal, y subversiva Operación Tenaza.

La develación de las acciones inmorales y descarnadas con que la representación diplomática de Estados Unidos en Caracas y la Agencia Central de Inteligencia han pretendido —y pretenden— frustrar la reforma, resultaría una verdadera bomba mundial de no estar tan manipulados los criterios. Otra vez, la sucia actuación del imperio ha quedado sin ropas, en un repulsivo desnudo político pocas veces expuesto a la opinión pública, como ahora, antes de que los hechos lleguen a consumarse del todo.

Su sola denuncia debería resultar suficiente para atar las manos de quienes hoy quieren desconocer un triunfo del Sí y enarbolar la mentira del fraude. Para hacerla creíble, estimularon durante los últimos días el caos, la violencia, la subversión...

Pero lo más interesante, reitero, es que ese propio documento firmado por el funcionario de la embajada estadounidense en Caracas, Michael Middleton, y dirigido al director de la CIA, Michael Hayden, reconoce la irreversibilidad de los sondeos que anuncian un triunfo de la reforma. «Hasta ahora las distintas mediciones realizadas, incluidas las nuestras, le dan al Sí una ventaja entre 10 y 13 puntos (57 por ciento Sí, 44 por ciento No)», dice textualmente el documento. Y añade: «Nuestros análisis observan que esta tendencia es irreversible en el corto plazo, es decir, en los próximos 15 días no se pueden modificar esos porcentajes de una manera significativa».

El memorando tiene la fecha del 20 de noviembre, y confirma a la Casa Blanca y a la CIA del otro lado de la reforma constitucional.

La tenaza en fase terminalQue la sociedad venezolana llegara incólume hasta la consulta de hoy, a pesar de los esfuerzos soliviantadores de los sectores adversos instruidos por los cerebros de la CIA, es ya un hecho. Pero no aleja todos los peligros. La estratagema final urdida en Washington orienta desconocer el resultado si, como ellos mismos han advertido, se impone el Sí en la consulta, y evidencia que la conspiración no es solo contra la reforma constitucional, sino contra el mandato legítimo del presidente Hugo Chávez.

Las directrices de cuyo cumplimiento da cuenta el memorando, explican también el origen de la «rara» consigna opositora que llama al «voto sin retorno», denunciada el viernes por la presidenta del Consejo Nacional Electoral de Venezuela, Tibisay Lucena, y que se identifica en el documento Emba USA-CIA como «Vota y quédate»: premisa «consustancial» —dice el texto—, al propósito de «empantanar el acto de votación» para «poder producir una implosión que nos permita ejecutar la directiva ya establecida en la Operación Tenaza».

El plan incluye la acción de «fuerzas aliadas» que comenzarían a dar resultados falsos en las primeras horas de este domingo en coordinación con medios de comunicación internacionales, prosigue, «según lo pautado».

La explícita rendición de cuentas del diplomático gringo pone en la picota a aliados locales de la CIA como el Comando Nacional de la Resistencia y el partido Acción Democrática, «con quienes venimos trabajando las dos opciones» (impedir el referendo y desconocer sus resultados), y reconoce el papel de algunos personajes opositores «en lo relativo a diseminar en todo el territorio nacional pequeños focos de protestas que generen un clima de ingobernabilidad, permitiendo culminar en el levantamiento general de una parte sustancial de la población».

En su fase final, el descarado operativo propone combinar las tácticas y llegar a la toma de la calle, y sugiere peligros adicionales a la integridad de la Revolución, de Venezuela y de sus líderes, cuando habla de la ejecución de «acciones militares de apoyo a las movilizaciones y tomas propagandísticas», y de «aprestos operacionales de nuestras fuerzas» acantonadas en lo que enigmáticamente identifica como «la Base aledaña», y de una nación identificada como «el país verde y azul».

La existencia de focos «opositores» entre los estudiantes universitarios también queda explicada en el informe, donde la legación estadounidense asevera haber «logrado persuadir a importantes sectores estudiantiles vinculados a las instituciones educativas privadas para que se incorporen orgánicamente a nuestras “iniciativas” para “salir” de Chávez».

Según el documento, ocho millones de dólares fueron transferidos desde Washington para el plan y gastados «en propaganda, publicidad y contribuciones a algunas de las organizaciones de fachada».

Y ¿qué dice la denominada oposición?Hasta el sábado en la tarde, las organizaciones políticas alineadas tras el No seguían sin responder el llamado de la Presidenta del CNE para que dijeran si se comprometían a aceptar los resultados de este domingo.

«Eso del voto sin retorno, no prospera», arguyó Tibisay Lucena frente a las cámaras de Venezolana de Televisión, al tiempo que ratificaba su confianza en la voluntad democrática del pueblo venezolano.

Compatibles con los sondeos engañosos que han pretendido sentar la premisa de un probable triunfo del No fueron las declaraciones formuladas el viernes a CNN por José Antonio Gil, presidente de la consultora Datanálisis, una de las firmas que divulgó mayoría para quienes adversan la reforma.

En la breve entrevista concedida a Patricia Janiot, Gil auguró un «mayor peso de la oposición» si los cambios a la Constitución no son aprobados, más capacidad de los opositores para ejercer presión, y pronosticó el veto de lo que llamó «algunas extralimitaciones», por parte de personajes como el ex general Baduel, cuyo abono a los planes injerencistas del imperio también es evaluado sospechosamente en el documento de la CIA...

Cabría preguntarse si son esos los análisis propios de un estudioso supuestamente imparcial, alejado de compromisos políticos. Pero sus «previsiones» ratifican que el reto hoy para Venezuela no es, únicamente, darle a la reforma un mayoritario Sí que parece seguro, sino deshacer los planes truculentos urdidos por el imperio, más peligrosos que un simple No.

Voto transparenteAproximadamente tres horas después del cierre definitivo de todos los centros de votación se emitirá el primer boletín electoral, por lo que debe circular durante la noche de este propio domingo. La rectora principal del CNE, Sandra Oblitas, declaró a Venezolana de Televisión que dicho boletín contemplará el conteo de una cantidad lo suficientemente amplia de mesas como para representar un resultado consistente, y marcar una tendencia que no debe ser objeto de variación.

•Las urnas abren a las seis de la mañana y tienen marcado su cierre a las cuatro de la tarde, pero mientras haya votantes esperando, no se procederá al cierre definitivo de ningún colegio, anunció el ente electoral.

•El CNE ratificó, la víspera, la transparencia y el carácter secreto del voto. Enviados de las campañas por el Sí y el No auditaron y certificaron el buen funcionamiento de todos los mecanismos automatizados, con la presencia de expertos. 16 100 000 venezolanos están inscritos para hacer ejercicio del sufragio.

•200 observadores internacionales de una cincuentena de países velan durante la jornada de hoy. Cada una de las tendencias (Sí y No) propuso veedores. De tal modo, fungen también como garantes unos cien mil testigos de ambas partes, dijo la Agencia Bolivariana de Noticias. Además, 1 200 fiscales del Ministerio Público especializados en materia electoral permanecerán atentos, y estarán a disposición para atender las eventualidades que se presenten. Se habilitó una línea telefónica para realizar consultas.

•Cerca de tres mil periodistas nacionales y extranjeros se han acreditado para cubrir las incidencias de la jornada, que promete ser una de las más reportadas de la historia.

 

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