El Simón Bolívar, primer satélite artificial venezolano

Será lanzado oficialmente el 1ro. de noviembre. Un proyecto para beneficio no solo de la hermana nación, sino también de los países de América Latina, que ha sido posible gracias a la ayuda de China

Juventud Rebelde
digital@juventudrebelde.cu
22 de Agosto del 2008 0:56:39 CDT
Instalación que se está construyendo en Venezuela para el control del Simón Bolívar y otros satélites. Foto: Efraín González CARACAS, Venezuela.— El satélite Simón Bolívar será lanzado oficialmente el 1ro. de noviembre del presente año. El anuncio lo hizo el jefe de Estado venezolano Hugo Chávez, el 17 de agosto, en su programa Aló Presidente No. 317, desde la Base Aérea Capitán Manuel Ríos, en la población El Sombrero, estado de Guárico.

Desde allí, donde se erige una de las dos estaciones terrestres del satélite, el mandatario hizo saber que este lanzamiento, y el proyecto en general, es posible, «gracias a la ayuda y colaboración de la hermana República Popular de China, con lo cual se da un impulso vital al desarrollo y la independencia de la nación venezolana y los países de América Latina».

Este satélite es un proyecto coordinado por el Ministerio del Poder Popular para la Ciencia y Tecnología, cuyo objetivo es garantizar al país los servicios de telefonía, transmisión de información y acceso a Internet.

Igualmente, pretende apoyar los proyectos ejecutados por el Estado, para garantizar su difusión en los lugares más remotos y la retroalimentación de datos en tiempo real, que favorezcan el diagnóstico y evaluación del desarrollo de los programas.

Con el Vensat 1 Simón Bolívar, Venezuela pretende crear una plataforma para apoyar los programas educativos, científicos y sociales que lleva a cabo el Gobierno.

Venezuela, dijo Chávez, se encuentra en un proceso de apropiación social del conocimiento, para lo cual es fundamental recuperar el derecho soberano sobre el espacio ultraterrestre. Venezuela se está liberando. Vamos rumbo hacia nuestra independencia plena, recalcó.

El mandatario, quien realizó su programa radio-televisivo frente a la Base Terrenal del satélite, hizo también el anuncio de que el segundo satélite, fabricado por Venezuela, será lanzado en el 2013, probablemente desde China, y el tercero, «lo estaremos lanzando desde Venezuela, desde una sabana así como esta de Guárico, entre vacas y toros», agregó.

Breve historia

El Vensat 1 Simón Bolívar es la primera acción resultante de la firma del contrato para el desarrollo del Proyecto sobre el Uso Pacífico del Espacio, entre el gobierno de la República Popular China y la República Bolivariana de Venezuela.

Nuris Orihuela, ministra del Poder Popular para la Ciencia y la Tecnología, mostrando una maqueta del Simón Bolívar. Foto: Sitio web del Ministerio del Poder Popular para la Comunicación y la Información Este proyecto se inicia a través de la adquisición de un satélite que será lanzado desde China, país que participa como proveedor y generador de transferencia tecnológica satelital, respetando la total armonía de Venezuela, ha dicho Nuris Orihuela, ministra del Poder Popular para la Ciencia y la Tecnología.

«El proyecto de este satélite, impulsado y coordinado por el Ministerio de Ciencia y Tecnología, contempla cubrir aquellas necesidades nacionales que tienen que ver con telefonía, transmisión de información, acceso y transmisión de mensajes por Internet, sobre todo en los lugares en que por poca densidad poblacional no se han desarrollado las empresas de telecomunicaciones comerciales.

«Igualmente, pretende consolidar los programas y proyectos ejecutados por el Estado, garantizando que se llegue a los lugares más remotos, al colocar en esos lugares puntos de conexión con el satélite, de tal manera que se posibilite en tiempo real educación, diagnóstico e información a esa población que quizá no tenga acceso a ningún medio de comunicación y formación».

Sobre el Simón Bolívar, Orihuela, explicó: «Nuestro satélite es de características geoestacionarias —que gira en forma sincrónica con la Tierra—, de una órbita fija e irradiador de luz, para un rango superior de área... Sus dimensiones son de 3,6 metros de altura, 2,6 metros en su lado superior y 2,1 metros en su lado inferior. Estas dimensiones de la caja satelital son complementadas por los brazos —con paneles solares— de 31 metros, cada uno de 15,50 metros de largo.

«Cuando se abren, luego de estar estacionado el satélite, los paneles activan el banco de baterías a través de la recepción de energía solar; todo esto bajo un riguroso sistema de operación que no admite errores. Estos paneles son muy delicados y van plegados hasta llegar al espacio, donde se abrirán. Entonces podremos decir que nuestro satélite ya está en órbita. Eso ocurrirá a una altura de 200 kilómetros, donde el cohete liberará al satélite, y desde allí este continuará una ruta solitaria de más de 36 000 kilómetros, hasta su lugar indicado de estación».

El proceso es dirigido por un motor muy potente, monitoreado desde tierra, que inyecta combustible para impulsarlo, aunado a la energía solar, y así dar paso al proceso de manejo humano. Esta nave no va tripulada, y viaja en un cohete con manejo electrónico y humano, abundó Orihuela.

La Ministra reiteró recientemente que, en una primera fase, el satélite ofrecerá seguridad absoluta en el tráfico de las telecomunicaciones que el Estado requiere y la consolidación de programas sociales vinculados a la educación y la Medicina. Luego vendrá la etapa de observación e investigación.

¿Será visible el satélite?

Con una vida útil de 15 años, el satélite será colocado en la órbita doméstica y dará cobertura a todo el territorio nacional. Su desarrollo está en las manos del proveedor y el personal venezolano que participa en el diseño, fabricación y lanzamiento del mismo. Su creación se realizará bajo las especificaciones del Apéndice 30B de la UTI, Unidad Internacional de Telecomunicaciones.

Según fuentes consultadas, la inversión destinada para el desarrollo del satélite es de 250 millones de dólares, monto integral que incluye no solo el satélite, su lanzamiento y las instalaciones terrestres asociadas, sino también los costos derivados de la capacitación del personal que lo operará, el cual ya se prepara en China.

Jóvenes venezolanos aprenden sobre tecnología satelital, desarrollo del software y capacitación técnica para el posterior manejo del satélite, tanto en China como aquí.

La meta, anunciada por Chávez, es la de producir tecnología satelital, poseer un cosmódromo propio y dar asesoría a otros pueblos.

El satélite será lanzado desde China a bordo de un cohete Larga Marcha LM-3B, de ese país. Veinticinco minutos después del despegue —el momento más crítico de la misión—, llegará a 200 kilómetros de altura.

Lo primero que hará es buscar el Sol y girar hacia él para expandir los paneles solares, de 12,1 metros de largo en cada lado y tres metros de ancho. Una vez que se oriente hacia la Tierra, podrá ser controlado en su ascenso desde esa altura hasta que alcance su órbita geoestacionaria definitiva en la que, para el observador humano, el satélite estará, en apariencia, fijo en el cielo, explicó Orihuela.

Más independencia, más soberanía

Este es un satélite para beneficio no solo de Venezuela, sino de todos los países de América Latina, por nuestra independencia y soberanía, afirmó el presidente Hugo Chávez, y lo confirma el alcance que tendrá el Simón Bolívar. Su cobertura, explicaron los expertos, abarcará desde el sur de México pasando por Cuba, República Dominicana, Haití, Jamaica, Centroamérica y Sudamérica. Ofrecerá servicios de radio, televisión y datos en tres bandas de frecuencia: Banda C: que ofrecerá servicios a Centroamérica, el Caribe, casi toda Suda- mérica excepto el sur de Argentina y Chile, y se usa para transmitir televisión y radio; Banda Ku: que abarcará el Caribe y Venezuela, Bolivia, Paraguay y Uruguay; permite TV, radio, datos, Internet, control de procesos, etc.; y Banda Ka: que abarcará Venezuela, la «banda del futuro», según la ministra Orihuela, y se usa por ahora principalmente para datos.

Una vez lanzado el satélite —se precisa— pasará dos meses de prueba en el espacio, período en el cual las autoridades venezolanas verificarán que esté debidamente operativo y después pasará a estar bajo el control total de los operadores de Venezuela.

En un mundo tan interconectado, el Simón Bolívar representa un paso importante en el proceso de independencia y búsqueda de la soberanía nacional en materia de telecomunicación y servicios de informática.

La activación del satélite permitirá a Venezuela, además, abaratar los costos de acceso a servicios de Internet en los infocentros, en los centros bolivarianos de informática y telemática y en otras dependencias desarrolladas por la Compañía Anónima Nacional Teléfonos de Venezuela (CANTV) y por Petróleos de Venezuela (PDVSA).

Hace cuatro años, tan solo el seis por ciento de la población venezolana tenía acceso a Internet, y actualmente lo tiene un poco más del 22 por ciento. Se espera que antes que culmine la década, más del 30 por ciento de la población tenga acceso a Internet, señalan fuentes oficiales venezolanas citadas por la Agencia Bolivariana de Noticias, Venezolana de Televisión y otros medios.

El ministro del Poder Popular para la Comunicación y la Información, Andrés Izarra, ha expresado que «para los usuarios de los servicios de televisión, contar con este satélite será un salto muy importante», pues permitirá potenciar proyectos como el del canal multiestatal Telesur.

Asimismo, acotó que el Simón Bolívar permitirá que espacios en vivo, como Aló Presidente, transmitido a través de un sistema holandés, se emita a todo el país por medio de sistemas tecnológicos soberanos.

Para el presidente Chávez, la entrada en órbita del satélite representa la «nueva independencia de nuestra América, a través de la apropiación del conocimiento», nueva independencia que el Jefe de Estado relacionó con los procesos revolucionarios que tienen lugar en nuestra región. El Simón Bolívar, dijo, contribuirá a la integración latinoamericana e impulsará el fortalecimiento de la Unión de Naciones Sudamericanas (UNASUR).

Y constituye también la «nueva independencia venezolana, independencia científica y tecnológica (...) Alguien puede pensar que el imperio norteamericano nos va a transferir conocimiento y tecnología (...) China sí lo hace, lo cual es un ejemplo de la cooperación Sur-Sur», dijo el Jefe de Estado.

A sus 36 500 kilómetros de altura, el satélite Simón Bolívar simbolizará la liberación del pueblo venezolano. «Nos querían bloquear y nos estamos liberando. Venezuela crece hacia arriba y hacia abajo. Ha llegado la nueva independencia de nuestro pueblo y de Latinoamérica», enfatizó Chávez.

del autor

en esta sección