Apabullante derrota laborista en comicios municipales

Tras ser escrutados los votos de 30 de 34 autoridades municipales, el Partido Conservador se confirmó como ganador de las elecciones locales parciales de Inglaterra

Autor:

Juventud Rebelde

El primer ministro Brown, contra las cuerdas. Foto: Getty Images LONDRES, junio 5.— El Partido Conservador se confirmó como ganador de las elecciones locales parciales de Inglaterra, mientras que el gobernante Partido Laborista, del primer ministro Gordon Brown, queda relegado a la tercera posición, por detrás de los Liberales Demócratas, cuando se llevan escrutados los votos de 30 de 34 autoridades municipales.

Según una proyección de la BBC, citada por EFE, si los resultados registrados en los comicios celebrados el jueves se extrapolaran a unas elecciones generales, los «tories» (conservadores) obtendrían un 38 por ciento de los votos, frente al 23 por ciento de los laboristas y un 28 por ciento de los liberales.

Con casi la totalidad de votos escrutados, los conservadores han ganado siete gobiernos locales —hasta un total de 29—, entre ellos el feudo laborista de Derbyshire, donde llevaban 28 años en el poder, mientras que los liberales demócratas se ha hecho con la municipalidad de Bristol.

La derrota laborista, reconocida ya por el propio primer ministro Gordon Brown, no supone ninguna sorpresa. El Partido Laborista ha sido el más perjudicado por el escándalo de los gastos fraudulentos de los parlamentarios, además de por su gestión de la crisis económica.

Asediado desde dentro y fuera de su partido, Brown acometió una remodelación gubernamental para hacer frente al descalabro en las urnas y a la cadena de dimisiones dentro de su gabinete.

La crisis del gobierno británico se extiende a una velocidad rasante. Este viernes, reportó DPA, anunció su dimisión el quinto ministro del gabinete en solo una semana; en las últimas 24 horas renunciaron tres ministros. Brown intentó salir a flote con una anticipada reestructuración del gabinete.

Tras una semana de dramáticos acontecimientos, lo único que podría ganar Brown con la reestructuración es una pausa para recobrar su aliento. Por la noche reiteró una vez más, pálido y con ojos rojos, su voluntad de no abandonar el gobierno, pues él es el «hombre correcto» para su puesto.

Después de que el ministro de Trabajo, James Purnell, dimitiera en la noche del jueves, tomando totalmente por sorpresa a Brown, se sumaron el de Defensa, John Hutton, seguido del de Transporte, Geoff Hoon. Además dejaron sus puestos la secretaria de Estado para Europa, Caroline Flint, y el secretario para el Trabajo, Tony McNulty.

Purnell, además, fue el primer miembro del gobierno en exigir públicamente la dimisión de Brown. Para muchos analistas, solo nuevas elecciones lo antes posible podrían solucionar el caos reinante.

Comparte esta noticia

Enviar por E-mail

  • Los comentarios deben basarse en el respeto a los criterios.
  • No se admitirán ofensas, frases vulgares, ni palabras obscenas.
  • Nos reservamos el derecho de no publicar los que incumplan con las normas de este sitio.