Chávez califica de «sucia maniobra» acusaciones de Colombia - Internacionales

Chávez califica de «sucia maniobra» acusaciones de Colombia

El presidente venezolano abordó en conferencia de prensa los falsos desabastecimientos en su país y el peligro para la región de las bases militares estadounidenses en Colombia

Autor:

Juana Carrasco Martín

CARACAS.— El estado venezolano está dispuesto a colocar en su justo lugar el costo real de producción, afirmó el presidente Hugo Chávez durante conferencia de prensa en el Palacio de Miraflores, donde abordó las recientes intervenciones de empresas que atentan contra la alimentación del pueblo y también la amenaza que representa la instalación de bases militares estadounidenses en Colombia.

Los desabastecimientos falsos provocados por maniobras de la oposición y entes poderosos de la economía para crear descontento y desestabilización, y las también falsas acusaciones de vínculos de la Revolución bolivariana con las guerrillas de las FARC, que el gobierno de Colombia ha realizado contra Venezuela (también contra Ecuador), forman parte de la comidilla de a diario en esta ciudad y todo el territorio venezolano.

A pesar de que el Presidente reitera una y otra vez los anhelos de paz de esta nación, sobran las agresiones verbales, internas y externas, que además son sobredimensionadas por los medios venezolanos y foráneos. Y al cerco mediático se une el militar: ya son siete las instalaciones colombianas dispuestas y en uso para y por los soldados estadounidenses.

Chávez explicó que no existe lista alguna o preelaborada de nuevas expropiaciones de empresas que monopolizan el mercado y contrabandean producciones nacionales —recién acaban de ser intervenidas temporalmente dos torrefactoras de café en el estado de Carabobo (Fama de América y Café Madrid)—, e inmediatamente se inició la producción garantizando el pleno abastecimiento del rubro a la población.

Pero sí dijo que «sea quien sea el que viole las leyes, al que atente contra la alimentación sana del pueblo venezolano, le será aplicada la ley». También aseguró que aquellas empresas que «cumplan con la ley y entren exactamente en el marco de la Constitución, seguirán existiendo como muchos empresarios nacionales e internacionales».

Mientras esto escucho, le paso la vista a un extenso artículo publicado el miércoles 5 de agosto en Latin Business Chronicle. El autor, Joaquim Bamrund, lo títula La amenaza de Hugo Chávez y asegura «Peor que Osama: el hombre fuerte venezolano Hugo Chávez es una amenaza mayor para Estados Unidos que Osama bin Laden, de acuerdo con los autores de La amenaza más cerca de casa», un libro escrito por Douglas Schoen y Michael Rowan, al que califica de «excelente».

Esto es apenas un botón de muestra de las cientos y miles de mentiras en esta campaña de propaganda negra que se extiende peligrosamente y es acompañada por acciones amenazantes, no solo contra Venezuela, sino también para los países que integran la Alianza Bolivariana de los Pueblos de Nuestra América (ALBA).

Chávez calificó de «lamentable» que Colombia esté siendo tomada por Estados Unidos porque «¿Quién va a creer eso de que las tropas norteamericanas van a ser comandadas por oficiales colombianos? Porque, en primer lugar, Estados Unidos no acepta eso en misiones de Naciones Unidas. Ellos son el imperio».

Durante la conferencia, fueron expuestas por el mandatario armas suecas similares a las incautadas en un campamento de la guerrilla colombiana de las FARC, y presentadas por Colombia como supuesta prueba de apoyo militar venezolano a estas.

Chávez desmontó la falacia: las armas de la desavenencia fueron robadas en 1995 por los rebeldes en un ataque al puesto naval venezolano de Carabobo, en el fronterizo estado de Apure, acción en la que murieron 14 infantes de marina venezolanos. Un acta de aquel año documenta que en el robo se llevaron «todo lo que estaba en el parque: municiones, 18 fusiles automáticos livianos (...) y cinco lanzacohetes AT4». Por eso el presidente Chávez tildó de «sucia maniobra» la denuncia colombiana que, dijo, busca esconder el acuerdo entre Bogotá y Washington sobre las bases militares que Estados Unidos usará en territorio colombiano.

Así van las cosas: de unas relaciones «congeladas» entre dos países vecinos y unas acciones que «calientan» el ambiente, porque el hasta ahora impune golpe de Estado en Honduras alebresta a la oligarquía de la región...

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