Venezuela miliciana renueva el 13 de Abril

Hombres y mujeres se juramentan para defender la Revolución en cualquier trinchera de lucha

 

Autor:

Juana Carrasco Martín

CARACAS.— El pueblo, protagonista y garantía de la Revolución Bolivariana, celebró con una parada de sus milicias el 13 de abril, el día en que hace ocho años devolvió al Palacio de Miraflores a su presidente, Hugo Chávez Frías. Desde temprano en la Avenida Bolívar se sintió el ¡Un, dos, tres...! y el rítmico sonar de sus pasos fuertes sobre el asfalto, firme convicción de que hasta con la uñas defenderán este proceso.

«Patria, socialismo o muerte, somos los vencedores», proclamó a viva y unánime voz la columna que enarboló las banderas de la Misión Ribas. No son ellos los únicos. Treinta y cinco mil mujeres y hombres, como pueblo uniformado, cantó su victoria acompañados de miles de patriotas llegados de toda la ciudad y de otras muchas, la mayoría ostentando el color rojo de este proceso bonito.

Destacó la presencia femenina, tal y como sucedió en la fecha del festejo de hoy, cuando hace ocho años echaron rodilla en tierra con el Comandante y salieron a las calles, no solo en Caracas, también en Coro, Valencia, Trujillo, Aragua... prácticamente en todos los rincones de Venezuela donde se enfrentó el golpe de Estado en que el fascismo estuvo representado por «el breve» Pedro Carmona Estanga.

Ahora, cuando los candidatos más conspicuos de la oligarquía pugnan por entrar en la Asamblea Nacional para intentar revertir una Revolución que les arrasa, y esconden su participación en el golpe de 2002 con hipócritas y engañosos llamados a la democracia, el verdadero ejercicio del poder del pueblo se juramentó este martes, el Día de la Milicia Bolivariana, del Pueblo Armado y de la Revolución de Abril.

Les preguntamos a muchos y era casi general la coincidencia de que la oposición obcecada, en contubernio con los intereses imperiales, mantiene la agenda golpista. Por eso, para defender la Patria, visten el uniforme verde oliva y levantaron fusil, puño y bandera para jurar ante la espada de Bolívar que defenderán su Revolución de Patria Socialista o Muerte.

No son pocas las denuncias de magnicidio y hay evidencias de sabotaje a la transformación y profundización del proceso bolivariano. Los medios en manos de esa oposición prosiguen la campaña de mentiras para crear una matriz de opinión contra la obra de once años de gobierno para el pueblo.

Una gran ofensiva para que no vuelva la oligarquía

Y mientras, las milicias son la respuesta al llamado a la defensa integral de la patria. Palmo a palmo, otras columnas de la Revolución Bolivariana se han estado igualmente juramentando.

El lunes, la jefa del gobierno del Distrito Capital, Jacqueline Faría, tomó juramento a los primeros comandos de la guerrilla comunicacional, la respuesta consciente del pueblo en los medios alternativos y comunitarios a los silencios culpables, tergiversaciones y mentiras de la prensa privada que sigue complotada para derrocar a Chávez.

Es el pueblo convertido en comunicador social frente a la derecha mediática, atendiendo al llamado que hiciera el presidente el domingo 11.

«La batalla mediática debe librarse todos los días. Tenemos que enfrentar al silencio mediático», dijo Chávez en su programa Aló Presidente, en el que recordó que la mayor parte de las emisoras de radio, periódicos, revistas y televisoras están todavía en manos del fascismo.

«Se debe realizar una gran ofensiva utilizando murales, cine, teatro, libros, cuentacuentos, medios alternativos, el arte, la cultura», había enfatizado.

Y desde este lunes se inició la lucha masiva en ese campo, actividad que llegará fundamentalmente a los liceos, donde se comienza a multiplicar el paso dado por los 75 muchachos de la guerrilla que ya están informando la verdad, para que no se repita jamás el «apagón mediático» de abril de 2002 ni vuelva la oligarquía.

Esa contrarrevolución reiteró este domingo, en declaraciones del cabecilla del partido de derecha Primero Justicia, que irán a la Asamblea para eliminar la Constitución, para «desmantelar» las leyes que le han dado salud, educación, inclusión a todas y todos los venezolanos, cuando hablarán específicamente de «revertir» la Ley de Propiedad Social o la Ley para la Defensa de las Personas en el Acceso a los Bienes y Servicios. Así piensan todos esos partidos de la «Mesa Unitaria», donde no dejan de clavarse cuchillos en las espaldas.

Por supuesto, les molesta sobremanera la Ley del Poder Popular que refuerza la verdadera democracia, la protagónica y participativa garantizada por el socialismo bolivariano. Por eso, detrás de las cuatro patas de la Mesa está el dinero de la Fundación Nacional para la Democracia (NED), la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) y el Instituto Internacional Republicano.

Por eso no les da tan siquiera un mínimo de vergüenza llevar como candidatos a las elecciones parlamentarias del próximo septiembre a personajes como Iván Simonovis, Henry Vivas y Lázaro Forero, quienes en abril e 2002 eran secretario de Seguridad Ciudadana de la Alcaldía Mayor, director de la Policía Metropolitana y subdirector de ese cuerpo armado —quienes purgan 30 años de prisión por los delitos de homicidio calificado y frustrado, y complicidad contra las víctimas mortales del golpe de Estado, los asesinados y heridos en la avenida Baralt, en las esquinas Muñoz, La Pedrera y Piñango.

Así marcha Venezuela

Pero el gobierno que «quiere quedarse con todo», como afirman los medios opositores, entregó, solamente en el reciente fin de semana, unos mil millones de bolívares a cooperativas y proyectos socioproductivos, y este martes, cuando Chávez saludaba a los milicianos, en su gran mayoría estudiantes de la UNEFA, hacía el compromiso de entregar a esa institución cien millones de bolívares fuertes.

Estírenlos y mucha severidad hasta el último centavo, les dijo a una vitoreante muchachada, fusil en mano, que representaba a los 224 000 estudiantes de la Universidad Experimental de las Fuerzas Armadas, multiplicada en todos los estados de la nación en 11 años de gobierno bolivariano, desde los apenas dos mil que estaban en el aula de la única institución que heredó.

Este es uno de los logros a defender, a los que se suman 300 000 estudiantes en la Universidad Bolivariana. Aquí, como parte de este ejército nuevo que colmó la Avenida Bolívar desde las Torres de El Silencio, también levantaron banderas los reservistas de la Misión Ribas. Así marcha Venezuela, pueblo de estudiantes, combatientes, guerrilleros comunicacionales, trabajadores, mujeres dispuestas y firmes, y simbólicamente lo hizo este martes por la Avenida Bolívar, siguiendo el camino trazado por El Libertador, creciéndose ante las dificultades.

Suena la música, se canta y se baila, la ciudad bulle, se proclama el apoyo a «nuestro presidente», y el desfile de firmeza, transformado en fiesta, prosigue la celebración en Plaza Venezuela, con un concierto nocturno por todo lo grande, porque se dieron cita no solo los artistas del patio, también está la representación de los pueblos del ALBA.

Daniel Viglietti desalambrando para la Revolución continental, Roy Brown clamando insertar a su Puerto Rico querido en el destino soberano de América Latina, Vicente Feliú trayéndose desde Cuba el canto de amor y solidaridad que a diario hacen realidad 40 000 colaboradores cubanos, médicos, deportistas, maestros, artistas...

Abril es un mes de la Patria Grande. El de la vida nueva, la que el cabo Peñaloza, del Batallón de Chiviriche, en Vargas, construye desde las juntas comunales; la que Ermila del Carmen Díaz, con sus 63 años, seis bisnietos y 16 nietos echa pa’lante estudiando el cuarto semestre de la Ribas para terminar su bachillerato; la de Augusto Salas, vendedor de café en la esquina caliente de la Plaza Bolívar, donde está el toldo rojo, que recuerda las lágrimas que derramó aquel 11 de abril de 2002; y Yeimar Maurel, la jovencita de la UNEFA en Chuao dispuesta a defender a su país, al igual que Carina Cedeño, la que estudia enfermería en la nueva UNEFA de Guatire y viste el uniforme verdeolivo para probar que sabe cumplir su deber.

Que nadie se canse, que nadie se desmotive. Bolívar el padre nos sigue hablando. Hay que tener paciencia, constancia, trabajo, estudio, unidad, conciencia para tener Patria Socialista, le reiteró el Presidente Comandante a un pueblo en rebeldía.

Este 13 de abril ha sido otra pita grande a los escuálidos amargados, a la burguesía desestabilizadora. Ha sido un día de júbilo, de victoria y de pueblo.

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