Universitarios continúan en huelga

Los estudiantes puertorriqueños rechazaron la víspera una «oferta» de la administración de la Universidad de Puerto Rico que proponía imponer una cuota especial de entre 1 100 y 1 350 dólares a todos los estudiantes del sistema durante los próximos tres años

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Juventud Rebelde

SAN JUAN, junio 3.— Los estudiantes puertorriqueños proseguían este jueves en una huelga que suma más de 40 días, luego de rechazar la víspera una «oferta» de la administración de la Universidad de Puerto Rico (UPR) que proponía imponer una cuota especial de entre 1 100 y 1 350 dólares a todos los estudiantes del sistema durante los próximos tres años, informó el periódico El Nuevo Día.

El planteamiento no fue aceptado por el Comité Negociador Nacional Estudiantil, que propuso posponer el alza —prevista para el próximo mes de agosto— y consultar a la comunidad estudiantil.

Huelguistas del recinto universitario de Río Piedras —uno de los principales de los 11 con que cuenta la UPR y donde comenzó el paro— respaldaron a sus compañeros en las negociaciones, donde la posibilidad del aumento incrementó las tensiones.

También se dio a conocer el reiterado rechazo de líderes estudiantiles a la invitación hecha por el gobernador Luis Fortuño para que el obispo David Álvarez funja como mediador en las negociaciones.

Estudiantes que pidieron el anonimato, dijeron sentirse molestos por la intervención del religioso que, señalaron, busca dividir el movimiento estudiantil.

En tanto, la Asociación Puertorriqueña de Profesores Universitarios (APPU) advirtió que las fechas establecidas por el gobernador Fortuño y el presidente de la UPR, José Ramón de la Torre, para culminar el proceso de negociación e iniciar las clases, anticipan una abrupta culminación del conflicto.

«Lo que suceda después del 4 de junio no sería otra acción sino el desalojo y la confrontación en los recintos», alertó María Gisela Rosado, presidenta nacional de la APPU.

Fortuño propuso un plan de mediación que debía terminar el 4 de junio, mientras que De la Torre sugirió reiniciar las clases el 7 de junio, lo que fue calificado por Rosado como «presión». También expresó que la designación del obispo Álvarez como mediador no procura una solución sino constituye «el caldo de cultivo de un discurso en los medios que busca contar con un cierto apoyo popular para  el uso de la fuerza represiva contra los huelguistas».

En una rueda de prensa en la Plaza Universitaria, la dirigente magisterial denunció que las autoridades universitarias han desviado la atención de las razones que llevaron a los estudiantes a la huelga. El conflicto, recordó, surge por una reducción dramática en los fondos que recibe la UPR que pone en peligro la educación pública.

Los cortes anunciados al presupuesto universitario alcanzan la cifra de cien millones de dólares.

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