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Agresión brutal, denuncia Libia

La operación Odisea del Amanecer, encabezada por Washington, París y Londres, es coordinada desde la base estadounidense de Stuttgart, en Alemania

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Juventud Rebelde

TRÍPOLI, marzo 19.— Estados Unidos, Francia y Gran Bretaña comenzaron este sábado una prevista ofensiva militar contra Libia que en sus primeros ataques dejó numerosas víctimas civiles, lo que fue calificado por Trípoli como una agresión «brutal e injustificada», en consonancia con lo cual solicitó una reunión urgente al Consejo de Seguridad de la ONU.

Al amanecer del domingo en Libia, un balance provisional del Gobierno hablaba de 48 muertos, dijo ANSA, poco después que el titular del Parlamento, Mohammed Swei, afirmara la existencia de una gran cantidad de civiles lesionados. «Ellos están llenando nuestros hospitales, y hay muchas ambulancias que están haciendo lo mejor que pueden para salvar tantas vidas como sea posible», dijo.

«Esta agresión es brutal y no tiene ninguna excusa porque Libia ya ha aceptado la resolución del Consejo de Seguridad  y las Fuerzas Armadas anunciaron un cese al fuego y la detención de todas las operaciones militares contra las milicias armadas», argumentó.

El funcionario recordó que Libia «ha solicitado la presencia de observadores internacionales para que realmente comprueben si cumplimos» con lo decidido por el Consejo de Seguridad, y lamentó que «en vez de enviar a observadores», Estados Unidos y sus aliados «están enviando misiles», reseñó Telesur.

En la nota oficial que solicita la reunión del Consejo de Seguridad, el Gobierno de Trípoli aseguró que la agresión aérea y marítima «ha tenido como blanco varias regiones civiles del oeste del país y ha dejado víctimas civiles y daños en hospitales, aeropuertos y carreteras, entre otros objetivos». La resolución 1973, aprobada el pasado jueves, abrió el camino a la agresión al legitimar la implementación de cualquier medida contra Libia si esta no decretaba un cese al fuego.

Según el comunicado de Trípoli de este sábado, las acciones militares de Estados Unidos, Francia y Gran Bretaña dejan sin efecto el documento aprobado por la máxima instancia de la ONU, y sus operaciones bélicas dan a Libia «el derecho a usar su aviación militar y civil en acciones de autodefensa», reportó EFE.

Diversos despachos noticiosos dieron cuenta de bombardeos contra objetivos civiles en Trípoli, Bengazi, Misrata y Zuara, en tanto la televisión libia indicó además que el hospital de Bir Osta Miled, a 15 kilómetros al este de la capital, también fue alcanzado.

La aviación francesa inició los ataques con bombardeos a cuatro tanques de las fuerzas del líder libio Muammar Al Gaddafi en las afueras de la ciudad de Bengazi, bastión de la oposición.

En la primera etapa de la operación denominada Odisea del Amanecer, barcos de guerra y submarinos de EE.UU. y Gran Bretaña habían lanzado hasta este sábado más de 110 misiles de crucero Tomahawk contra los sistemas antimisiles libios, y habrían alcanzado más de 20 sistemas de defensa aérea integrados y otras instalaciones, señaló en rueda de prensa el vicealmirante estadounidense Bill Gortney, citado por EFE.

Según el alto militar, las operaciones de Washington se han concentrado en esta primera fase en la parte occidental de Libia. No obstante, Gortney declinó hablar sobre operaciones futuras, e insistió en que no habían desplegadas tropas estadounidenses sobre el terreno libio y que ningún avión de ese país sobrevolaba la nación árabe.

Gortney insistió en que la operación tendrá «varias fases» y podría prolongarse durante «horas o días». El alto responsable militar evitó valorar el éxito de la misma y dijo que será necesario «algún tiempo» antes de tener una idea precisa del alcance de los ataques.

A esa hora se reportaba que en el Mediterráneo, cerca de Libia, había dos destructores estadounidenses, el Stout y el Barry, así como tres submarinos (Providencia, Florida y Scranton), equipados con los Tomahawk, cuya carga explosiva es de aproximadamente 450 kilos, indicó AFP.

Mientras, desde Brasil, el presidente estadounidense, Barack Obama, dijo que había dado la autorización a sus fuerzas armadas para que atacaran los sistemas antimisiles de Libia y afirmó que no desplegarían efectivos sobre el terreno.

Por su parte, el portavoz del ejército británico, general John Lorimer, confirmó la participación de aviones caza Tornado en el primer ataque de su país contra Libia.

Algunas horas antes, mientras Francia comenzaba los bombardeos, EE.UU., Gran Bretaña, y representantes de otros 16 países celebraban una cumbre de emergencia en París donde convinieron poner en práctica todos los medios necesarios, «en particular militares», con el objetivo, según el anfitrión Nicolas Sarkozy, de obligar a Gaddafi «a respetar» la resolución del Consejo de Seguridad. Además estuvieron representantes del Consejo de la Unión Europea, la Liga Árabe, y el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon.

Gaddafi, por su parte, advirtió a las potencias con una respuesta a la agresión. El Mediterráneo y África del Norte ya se han convertido en una zona de guerra, sentenció el líder de la nación africana.

En un mensaje de apenas cuatro minutos, Gaddafi advirtió que Libia usará su derecho a defenderse conforme al artículo 51 de la Carta de Naciones Unidas, y para ello anunció que los depósitos de armas del país «se abrirán inmediatamente para apertrechar a la población»

Según AFP, los ataques aéreos de aviones y misiles Crucero  contra Libia son «coordinados» desde un cuartel general norteamericano basado en Stuttgart, Alemania. Una fuente no identificada también se refirió a la participación de centros operacionales aéreos franceses en Lyon y de británicos basados en Northwood, precisó el despacho.

Por su parte, España, uno de los participantes de la cumbre celebrada este sábado en París, envió cuatro aviones de combate F-18 y un aparato de reabastecimiento en vuelo a Italia para participar en la operación contra Libia a partir de este domingo, indicó el Ministerio de Defensa español el sábado.

También informó que Madrid tomará parte en las acciones con seis aviones, una fragata y un submarino, además de una fragata F-100, un submarino S-74 y un avión de vigilancia marítima CN-235 para ayudar a aplicar el embargo de armas en Libia, precisó el despacho.

Los cuatro aviones caza F-18 y el avión de reabastecimiento en vuelo Boeing 707 partieron en la tarde de este sábado desde la base aérea de Torrejón y se han  posicionado de inicio en la base, al sur de la isla de Cerdeña, según un comunicado del Ministerio de Defensa español citado por AFP, que también dio cuenta de que el número de efectivos que participarán en las operaciones rondará los 500.

En respuesta a la agresión, el Gobierno libio decidió dejar de cooperar con Europa en la lucha contra la emigración ilegal, según anunció una fuente responsable de seguridad a la agencia oficial libia Jana, citada por EFE.

Rechazo a la agresión imperialista

En Trípoli, partidarios de Gaddafi salieron a la calle a defender a su país. Tras los primeros bombardeos, varios cientos de personas se concentraron en el palacio de Bab Al Aziziyah para manifestar el apoyo a su líder.

Una manifestación de mujeres en la capital libia expresó su rechazo a la resolución del Consejo de Seguridad y demandó a los medios de prensa internacionales que desmientan las acusaciones contra Gaddafi y cuenten la verdad sobre lo que está ocurriendo en su país.

También  varias naciones alzaron sus voces para condenar las acciones militares.

El presidente venezolano Hugo Chávez calificó como «muy lamentable»  e irresponsable la decisión de las grandes potencias de bombardear la nación africana. «Lo que quieren es adueñarse del petróleo de Libia», denunció.

En ese mismo sentido se pronunció el mandatario boliviano Evo Morales, quien desde el Tercer encuentro de la comisión Social de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA), que se celebra en Cochabamba, afirmó que el interés de las grandes potencias es adueñarse del petróleo y otros recursos naturales, dijo PL.

Morales cuestionó la decisión del Consejo de Seguridad de la ONU que dio luz verde para una intervención armada. «Ese Consejo no es de Seguridad, sino de inseguridad, porque va a generar más muertos y no seguridad para los habitantes», remarcó.

Por su parte, la Cancillería de Ecuador consideró «inadmisible» la intervención militar, la cual, dijo, no «contribuye a la solución de los problemas», y en cambio «promueve la «escalada de violencia», reportó ANSA, citando un comunicado oficial.

En tanto, el canciller argentino, Héctor Timerman, cuestionó que el ataque haya sido resuelto por el Consejo de Seguridad de la ONU sin un debate amplio por parte de la Asamblea General del organismo, lo cual —dijo— muestra que hay que modificar esa instancia, indicó EFE.

Desde Moscú se conoció del rechazo de Rusia —que se abstuvo en la votación del Consejo— a la intervención militar, y llamó a evitar por todos los medios el sufrimiento de la población, según declaró el vocero de la Cancillería rusa, Alexander Lukashevich, dijo PL.

Por su parte, la Unión Africana, que para las potencias había sido un elemento importante a la hora de definir cualquier acción contra Libia, se pronunció desde Nuakchot (Mauritania) contra «toda intervención militar» en Libia y demandó una solución africana, conforme a nuestro apego a la unidad y la integridad territorial de Libia.

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