Refuta Canciller cubano las flagrantes mentiras del señor Godard

Intervención del Ministro de Relaciones Exteriores, Bruno Rodríguez, en respuesta al representante de Estados Unidos

Autor:

Juventud Rebelde

Señor Presidente:

Deseo agradecer la solución justa y profesional que se dio a la avería en la máquina de votación esta mañana.

Solo justifican que intervenga a estas alturas del debate, las flagrantes mentiras del señor Godard, presentadas esta mañana. “Se puede engañar a una parte de la gente todo el tiempo, pero no se puede engañar a toda la gente todo el tiempo”.

La declaración de esta mañana de Estados Unidos fue calcada de la del año pasado y del año 2009. El señor Godard ha venido aquí a defender la política del presidente Bush desde el 2005 y ha hablado consecutivamente también para defender la política del señor Obama, excepto en el 2009. Uno se pregunta, ¿qué política defiende?

Tengo aquí, señor Presidente, un facsímil del Daytona Beach Morning Journal de mayo 16 de 1972, el cual anuncia aquí que el señor Ronald D. Godard, director de la Oficina de Miami, ha sido reasignado a Washington. El señor Godard, además de trabajar en los Cuerpos de Paz y cumplir misiones de mucho interés, de las cuales hay muy poca información, en Ecuador, Nicaragua, Panamá, Costa Rica, Chile, Turquía y relacionadas con Centroamérica, trabajó de 1969 a 1972 como Jefe de la Oficina del Coordinador de Asuntos Cubanos en Miami.

Este otro documento oficial desclasificado dice, en el punto 6, que el Coordinador asumirá la misma responsabilidad para las operaciones encubiertas que asume para las operaciones legales.

Sin embargo, coincido con él en que el bloqueo es solo un aspecto de la política norteamericana contra Cuba. Conoce él bien, seguramente, que el otro eje principal, es el de la subversión interna, el despliegue de agentes al servicio de Estados Unidos en nuestro territorio y la realización de operaciones encubiertas por la USAID y la CIA con fondos millonarios, de los cuales solo se conoce una parte. Como he leído tantas veces los incisos de la Convención de Ginebra sobre genocidio, voy a hacer llegar su copia al escaño de Estados Unidos.

El gobierno norteamericano es responsable de numerosas ejecuciones extrajudiciales, una parte realizadas con drones o aviones no tripulados, en que han sido asesinados, incluso, ciudadanos norteamericanos y menores de edad; es responsable de actos de tortura, de secuestros de personas, de 1 245 vuelos secretos y de la existencia de cárceles secretas en Europa, y mantiene hoy un campo de concentración donde se tortura, en el territorio que ocupa ilegalmente en Guantánamo, en Cuba.

No es cierto que Estados Unidos y Cuba seamos socios comerciales. La posibilidad de comprar alimentos, en difíciles condiciones en Estados Unidos, es resultado del esfuerzo de los sectores que se oponen a la política de bloqueo. Se han realizado bajo regulaciones muy estrictas que no pueden catalogarse como una relación comercial y mucho menos como una medida de flexibilidad; incumplen todas las normas del Sistema Internacional de Comercio.

El señor Godard ha mentido deliberadamente en las dos cifras que ha usado en esta reunión. En particular, incluye en las llamadas “donaciones de asistencia humanitaria a Cuba” los fondos que la USAID utiliza para actuar contra el orden constitucional en mi país; las remesas que los cubanos radicados en Estados Unidos envían a sus familiares, pese a regulaciones y restricciones oficiales, y las donaciones que con mucho esfuerzo, frente a la oposición del gobierno de Estados Unidos, Organizaciones No Gubernamentales envían, y que en el año 2010 fueron muy pequeñas.

Estados Unidos haría mejor que librar guerras, en las que se ha asesinado a más de un millón de personas civiles, y en vez de desestabilizar gobiernos extranjeros, en escuchar la opinión de su propio pueblo. Cerca de aquí, en Wall Street, en vez de reprimir brutalmente, debería escuchar lo que dicen sus ciudadanos, que se quejan de que no hay verdadera democracia, donde todo lo determina el poder económico, donde las corporaciones ponen la ganancia por encima de la protección a la gente, donde el egoísmo vence a la justicia, donde la desigualdad y la opresión, por encima de la igualdad, controlan al gobierno. Se quejan de que han perdido sus casas, sus pensiones, sus programas de seguridad social, mientras los ricos siguen recibiendo bonos escandalosos. Se quejan de que se ha secuestrado a los estudiantes con las deudas, de que se corrompe a las Cortes de justicia, de que se gastan millones de dólares para eliminar los contratos de seguro médico a los trabajadores; se quejan también de que Estados Unidos participa en la tortura y asesinato de civiles inocentes fuera de su territorio, y de que perpetua el colonialismo.

Mil novecientas setenta y dos personas han sido ejecutadas en este país desde 1976, una parte de ellas por errores judiciales. Más de 3 000 norteamericanos están ahora en el corredor de la muerte. Hace pocas semanas, coincidiendo con el debate general, el mundo quedó consternado por la injusta ejecución de Troy Davis.

Miente el señor Godard cuando dice que el ciudadano norteamericano y contratista de la USAID fue sancionado en Cuba por conectar a Internet a la comunidad judía. Sabe él, que es un especialista en estos temas, que el señor Gross realizaba en Cuba una operación encubierta y que cometió delitos sancionados también en Estados Unidos.

En Cuba, los niños se preguntan cómo es posible que en este país los terroristas anden sueltos y los antiterroristas sean encarcelados. Los Cinco luchadores antiterroristas cubanos han sufrido condiciones crueles, inhumanas y degradantes por el único delito de tratar de evitar actos terroristas. Deberían ser todos liberados, incluido el que está bajo libertad condicionada y a quien se le impide unirse a su familia. Sería un acto de justicia y si no, al menos, un acto humanitario.

Solo en un país como Estados Unidos, la Presidenta del Comité de Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes, una dama feroz, puede encabezar un homenaje al terrorista internacional Luis Posada Carriles, responsable de la voladura de un avión civil en pleno vuelo, y solo aquí pueden llamarse terroristas y espías a los niños de un grupo de teatro infantil, que visitan Estados Unidos.

Señor Presidente:

La batalla política que se ha dado hoy pone en evidencia, como escribió anoche el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, en su artículo titulado: El papel genocida de la OTAN, y cito: “La necesidad de poner fin, no solo al bloqueo, sino al sistema que engendra la injusticia en nuestro planeta, dilapida sus recursos naturales y pone en riesgo la supervivencia humana.”

Muchas gracias.

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